Google infiltró a Microsoft con su Chrome App Launcher

Google infiltró a Microsoft con su Chrome App Launcher

Google parece estar decidida a eliminar la línea que separa el mundo online del offline. La compañía ha insistido desde hace algún tiempo en establecer el estándar de las packaged apps, o apps empaquetadas, basándose en la infraestructura ofrecida por Chrome. Hoy, ha dado un paso más en el proceso, al ofrecer su lanzador de apps empaquetadas en la plataforma Windows.

El Chrome App Launcher que Google liberó hoy es una migración del ofrecido en Chrome OS por la compañía. En esencia es un menú en que se pueden fijar enlaces a las apps empaquetadas que el usuario desee, de tal manera que se tenga acceso a las mismas de una manera rápida, y sin tener que depender de que el navegador esté abierto.

Ahora, las apps empaquetadas no son más que desarrollos hechos en HTML 5 y CSS que emulan la ejecución de una aplicación independiente de escritorio. Para el ojo no entrenado no existe prácticamente ninguna diferencia entre una y otra. Sin embargo, la verdad de la iniciativa de Google está lejos de ser tan simple.

Por un lado, hacer disponible el lanzador en Windows le da a la compañía de Mountain View la posibilidad de exponer a un mayor número de personas al concepto de las apps empaquetadas. A pesar de que están disponibles en la Web Store de Chrome, Google no ha hecho un esfuerzo muy grande por publicitarlas. Es seguro decir que eso va a cambiar en los próximos meses.

Por otro lado, al facilitar el acceso a las apps desde el escritorio, Google está rompiendo una de las barreras a las que el paradigma se había enfrentado: La forma de acceder a las apps era a través del navegador, y algunos usuarios eran reticentes a tener que ejecutar Chrome para acceder a otra aplicación.

Sin embargo, la dependencia de Chrome no se ha eliminado. Para que las apps empaquetadas funcionen, es necesario que el navegador de Google se encuentre instalado en el ordenador. Esto no puede ser malo para las tasas de adopción de Google Chrome, que ya son bastante buenas.

Con las funcionalidades ofrecidas por el lanzador, que incluyen la sincronización de las apps empaquetadas en todos los ordenadores del usuario que tengan instalado el producto de Google, y la posibilidad de fijar accesos directos en la barra de tareas o incluso el escritorio, la línea que divide las apps empaquetadas (y en esencia el concepto de "apps online") de las aplicaciones de escritorio tradicionales se borra un poco más.

Y esto en última instancia es lo que busca Google. Una compañía que basa su modelo de negocios en facilitar el acceso a Internet para sus usuarios, y cuyos productos y servicios están basados en la red, tiene que ver con buenos ojos que los usuarios tengan cada vez más su información y sus aplicaciones en la nube. O en el escritorio, que a estas alturas los dos se parecen cada vez más.