Instala otro Linux en tu Linux... ¡o incluso un Windows!

Con Virtual Box podrás experimentar otros sistemas operativos

Incluso tú, usuario feliz de tener en su día a día un Ubuntu que va como la seda, una Debian capaz de todo o un Linux Mint cada vez más de moda, puedes querer probar otra cosa. O necesitas otra cosa. Puede que quieras husmear qué es lo que tiene Fedora que tiene enamorado a un amiguete, o puede que haya un programa de Windows al que aún no le has encontrado una alternativa en Linux y te gustaría utilizarlo aunque sea puntualmente. ¿Es el arranque dual la única solución? Pues la verdad es que no.

Con la creciente potencia de los ordenadores, la virtualización es cada vez más popular y utilizada, y en eso es responsable Virtual Box, un software gratuito de Oracle fácil de configurar y usar - al menos, para lo más básico - y que permite la instalación en un ordenador con Linux, Windows o Mac OS de un entorno virtual completo en el que instalar otro sistema operativo: Windows 7, Vista, BSD, Solaris... y cualquier distribución de Linux.

De esta forma, con el único límite del rendimiento que, como es lógico, será inferior, puedes experimentar con una o más distribuciones y otros sistemas operativos, activar en un entorno seguro prácticas que en condiciones normales amenazarían la integridad de tu sistema, etc. Y la forma de hacerlo es muy sencilla.

Virtual Box permite instalar de forma virtual otro sistema operativo en tu ordenador

Tras descargar e instalar el software de la página web correspondiente, el primer arranque del software abrirá el Administrador. En la nueva ventana seleccionaremos una nueva instalación en Nueva, desplegaremos la versión de sistema operativo que queremos instalar y le ponemos un nombre. Después, Virtual Box pedirá que asignes un tamaño de memoria virtual -512 MB es el mínimo recomendado- y que crees un disco duro virtual

Selecciona el primer tipo de disco, VDI. Virtual Box te facilita aún más el proceso dejándote optar por un tamaño de disco dinámico o fijo. Si le asignas un tamaño fijo corres el riesgo de que se te quede corto o que desperdicies espacio, pero el rendimiento será mejor. Escogiendo tamaño dinámico, la máquina virtual irá aumentando el tamaño a medida que lo necesite. Una vez tomada la decisión y escogido el tamaño, ya has terminado la creación.

Sólo queda pulsar en el Administrador la opción de Iniciar y escoger la ruta en la que se encuentra la imagen .ISO o el CD/DVD/USB de instalación. Prueba, trastea cuanto quieras y disfruta sin miedo a cargarte parte o todo tu sistema operativo habitual.