La memoria RAM está de cumpleaños

Replica de un super ordenador

Hace 65 años, se produjo un descubrimiento por el cuál puedo escribir ésta noticia sin temor a perder mi información.

En un laboratorio de Manchester (Inglaterra) tres científicos; Frederic "Freddie" Williams, Tom Kilburn y Geoff Tootill; crearon en la Universidad de Manchester un súper ordenador, llamado el Manchester Small Scale Experimental Machine al que llamaron de cariño "Baby".

Pero éste ordenador no tenía nada de pequeño: medía más de 5 metros de largo, con 2 metros de altura y pesaba alrededor de una tonelada.

La razón por la que fue bautizado con un sobrenombre poco acorde a sus características físicas tenía más que ver con el hecho que era la plataforma donde se experimentaba con el tubo de Williams-Kilburn, un tubo de rayos catódicos donde se podía almacenar información.

Hasta ese momento, los ordenadores-los pocos que existían-no poseían ningún medio lo suficientemente eficiente ni lo suficientemente económico para guardar y acceder a la información electrónicamente.

Por el contrario, la forma en la que se guardaba la información en aquellas súper máquinas era que la tuviesen implantada desde la fabricación o en elementos externos como tarjetas con ranuras.

La "Baby" significó un paso más allá en el desarrollo de la informática porque programar un ordenador en aquel entonces significaba alterar todos los circuitos y el hardware: con este dispositivo, cambiar de programas sólo requería actualizar la memoria electrónica y tanto las instrucciones como los datos se guardaban en la memoria del ordenador y los contenidos se podían alterar según necesidad. 

Dicho en castellano, lo que hizo posible el tubo de Williams-Kilbubrn fue crear el concepto que hoy conocemos como RAM. El tubo podía almacenar hasta 1.024 bits o 128 bytes, menos que la capacidad de una USB estándar.

Pero gracias a este desarrollo, los ordenadores se empezaron a volver comerciales y cada día, sus capacidades de almacenamiento aumentaban hasta llegar a límites insospechados hoy en día. 

Una réplica de este ordenador se encuentra en el Museo de la Ciencia y la Industria en Manchester. Respeta las dimensiones originales del modelo, y lo mejor es, ¡que funciona!