Profesores denunciarán a menores que jueguen a GTA V

Profesores denunciarán a la policía a los padres de los alumnos menores que jueguen a juegos para adultos como Bloodborne, GTA V o Call of Duty.

Más de una docena de escuelas de primaria y una de secundaria de la localidad de Cheshire, en el Reino Unido, han enviado una carta a los padres de alumnos amenazándoles con denunciarlos a la policía y a los servicios sociales, si descubren que sus hijos menores juegan a videojuegos para adultos, como Grand Theft Auto V o Bloodborne.

El motivo de esta carta es que han detectado que alumnos menores de edad de dichas escuelas jugaban o habían visto como otros jugaban a juegos para mayores de 18 años, y han comprobado que esos alumnos experimentaban "comportamientos sexualizados" impropios de su edad.

En la carta, que han enviado a todos los padres de alumnos, indican que "algunos chicos nos han explicado que juegan o ven jugar a videojuegos para adultos y nos han descrito los niveles de violencia y sexo que han visto en el juego. Call of Duty, Grand Theft Auto o Dogs of War y otros juegos similares son inapropiados para los niños y no deberían tener acceso a ellos. Si su hijo tiene el consentimiento de sus padres para jugar a juegos para mayores de 18 años avisaremos a la policía y contactaremos con los servicios sociales, al tratarse de una conducta negligente".

Profesores denunciarán a alumnos que jueguen a juegos para adultos

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En la misma carta, los profesores avisan sobre los peligros de que los menores tengan acceso a cuentas de Facebook y WhatsApp, porque podrían ser víctimas de acoso sexual. 

"El acceso a esos juegos o a redes sociales como las mencionadas incrementa los comportamientos sexualizados prematuros (en ocasiones perjudiciales) en los niños, y les hace más vulnerables a la explotación sexual o la violencia extrema".

Es cierto que los juegos para adultos suelen ser muy violentos y  contienen escenas sexuales. Los juegos están etiquetados por edad y sólo se venden a las personas que superan esa edad, pero la realidad es que los menores los piratean en Internet, o se los pasan sus amigos, o ven jugar a sus hermanos mayores, evitando los controles de edad. Así que la responsabilidad, cuando un menor juega a juegos para adultos, es de los padres, que tienen la obligación de vigilar a qué juegan sus hijos.

Sin embargo, la carta de los colegios de Cheshire ha sido muy criticada porque psicólogos y expertos argumentan que, en casos como éstos, lo que hay que hacer es informar a los padres, asesorarles y ayudarlos a educar correctamente a sus hijos, pero no amenazarlos con llamar a la policía y a los servicios sociales.

[Fuente: The Telegraph]