¿Las tiendas forzaron la marcha atrás de Microsoft?

Xbox One cambió sus políticas debido a las tiendas como GameStop

El mundo de los videojuegos vive convulsionado con la decisión de Microsoft de cancelar (casi) todas las restricciones que había defendido a capa y espada durante días tras la presentación de la Xbox One.

En la pasada feria E3 de junio, Microsoft presentó su nueva consola Xbox One, una máquina de nueva generación que aúna televisión, videojuegos, redes sociales y tiendas online de todo tipo. Sin embargo, causó una enorme polémica al confirmarse que la consola requería una conexión a Internet cada 24 horas, además de asociar cada juego a una única consola, lo que impedía prestarlo o venderlo de segunda mano. Como cabría esperar, las críticas de los aficionados a los videojuegos y la prensa especializada fueron feroces, especialmente porque la PlayStation 4 y la Wii-U no presentan estas limitaciones. Los chistes y videos humorísticos y reivindicativos corrieron como la pólvora en Youtube, Facebook y Twitter.

Tras defender durante dos semanas esta política, el día 19 de junio Microsoft lanzó una nota de prensa afirmando que "han escuchado a los usuarios", y que "anulan todas estas restricciones".

Declaraciones de empleados de GameStop, una de las mayores cadenas de tiendas de videojuegos del mundo, a UberGizmo, parecen insinuar que ha sido la presión de las tiendas la que ha hecho cambiar de postura a Microsoft.

Grandes cadenas de tiendas retail como GameStop o Game mantienen un gran negocio con la compraventa de juegos de segunda mano, precisamente el mercado que Microsoft echaba por tierra con la Xbox One, porque los creadores de juegos no tienen ganancia en este terreno. Sin embargo, estas tiendas son también las que más consolas y juegos nuevos venden. Según cuenta un empleado de GameStop, tenían orden de recomendar la PlayStation 4 en lugar de la Xbox One, e incluso no se aceptaban más reservas de esta última, pese a que sí estaban disponibles. Puesto que el mayor enemigo de Microsoft (las tiendas de segunda mano) son también su mayor aliado (las que más consolas y juegos nuevos venden), esta presión podría haber precipitado la decisión de eliminar las restricciones.