Estos Reyes Magos... ¿Tablet o portátil? ¿Qué es mejor?

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Estos Reyes Magos... ¿tablet o portátil? Es la pregunta del millón y, como todo, depende del uso que le vayas a dar y de tus necesidades. Una tablet aporta mayor movilidad y comodidad a la hora de navegar y ver películas o series, mientras que un portátil te da más funcionalidad a la hora de trabajar con él.

Vale, pero... ¿Qué es mejor, una tablet o un portátil? ¿Qué me compro? Hemos preguntado a nuestros redactores, y tú puedes dar tu opinión en los comentarios. Los mejores saldrán publicados en el próximo número de la revista Computer Hoy.

Llamadme raro, pero sigo sin ver claras todas las ventajas, que las hay, de los tablets. Se trata de un dispositivo cómodo, útil y manejable, pero qué me aporta que no me den ya un buen móvil y un portátil. Si quiero navegar, consultar el correo o mis redes sociales, o incluso ver vídeos, lo puedo hacer perfectamente en mi smartphone de 5 pulgadas, y para todo lo demás tengo mi portátil.

Y es que todavía no he encontrado el tablet que me ofrezca un plus a la hora de ejecutar tareas más complejas, es decir, un uso más profesional. No es que no lo haya intentado. En casa tengo dos, y las dos están aparcadas. Cuando salgo me llevo el móvil y en casa, el portátil gana al tablet. Ahora bien, para presumir en las reuniones queda muy bien.

ivan muñoz

Lo he comentado en otras ocasiones, desde que el iPad entró en mi vida he reducido de forma drástica el uso del portátil. Para tareas cotidianas, como leer y contestar el correo electrónico, consultar redes sociales o navegar por la web, el tablet no tiene rival. Es rápido, sencillo y, sobre todo, muy práctico.

Eso sí, para tareas más serías y exigentes, o simplemente si tengo que escribir un artículo extenso, siempre termino sentado delante de mi ordenador, con su teclado mecánico completo y el ratón de toda la vida. En definitiva, lo ideal es mi situación actual repartiendo tareas entre ambos dispositivos. Pero si tuviera que renunciar a uno de ellos para siempre, muy a mi pesar, abriría la puerta al tablet.

Carlos Gombau

Los dos. Y es que en función de las necesidades de cada momento, vendrá mejor uno u otro. El portátil es el compañero ideal a la hora de crear contenidos y en ningún momento debe verse sustituido por un tablet. Ni teclados portátiles ni interfaces táctiles han conseguido, a día de hoy, superar, ni tan siquiera igualar, las prestaciones de un buen teclado y un ratón dedicado.

Por no hablar de la versatilidad y las prestaciones que suelen ofrecer los sistemas más comunes asociados a este tipo de equipos, Windows y Mac OS, o del software de creación de documentos, muy limitado y mejorable en dispositivos portátiles.

Ahora bien, a la hora de consumir contenidos lo cierto es que un tablet tiene puntos interesantes que hacen inclinar levemente la balanza a su favor. A nivel de portabilidad no tienen igual, y son perfectos para llevar a cabo pequeños trabajos, gestionar redes sociales, consumir contenidos multimedia y realizar consultas esporádicas en la red.

Por no hablar de la optimización de sus sistemas operativos, que están enfocados y desarrollados a tal fin, aunque últimamente la diferencia cada vez sea menor. Eso sí, dónde esté una buena tele conectada a un amplificador Home Cinema para ver películas en alta definición, que se quiten los tablets... y los portátiles.

Fuencisla Mira

Con la gran variedad de dispositivos que se ofertan, a veces los usuarios lo tenemos difícil a la hora de decidirnos por uno en particular. Obviamente, la decisión está en manos de las necesidades de cada uno. ¿Tablet o portátil?

En mi caso particular, el portátil es el dispositivo que mejor se adapta a lo que necesito. Su capacidad y rendimiento hacen posible que lo utilice para ciertas tareas cotidianas y de trabajo, que requieren programas más profesionales y potentes. En cuanto a los tablets, lo considero útil para acciones como navegar por Internet, mantenerme conectada al viajar, consultar información, etc.

Hasta hace poco no disponía de este dispositivo ya que, en mi caso, muchas de estas necesidades las podía resolver con el smatphone.

Por ahora, me quedo con los portátiles, ya que uso el PC para ocio, pero también para trabajar, y un tablet no me proporciona las posibilidades de uso que necesito. Al menos, no los asequibles, ya que los modelos de alta potencia con Windows 8 son muy caros, por mucho que tengan altas prestaciones. Por ese precio prefiero un ultrabook o un portátil menos ligero, pero de buen rendimiento.

Eso no quita que dentro de un año piense diferente. En esas fechas creo que tendré que cambiar mi viejo portátil, y si existe algún tablet Windows (o un convertible) que merezca la pena, y por un precio razonable, igual me cambio.

En cuanto a los tablet Android, para eso ya tengo mi Nexus 5, con el que puedo navegar, ver el correo, acceder a las redes sociales y jugar, no nos olvidemos, en una nada despreciable pantalla de 5 pulgadas. Por ahora, con eso me basta.

Susana Herreros

Como en cualquier cosa, depende de para que lo utilices. En mi caso, prefiero un portátil, ya que veo muchas películas y series de televisión. Puedo disfrutar de ellas, ya que tiene un buen tamaño y una buena resolución de pantalla.

En un tablet no podría hacerlo, para mi es demasiado pequeño. Mi smartphone cubre las necesidades de revisar el correo, consultar en Internet... etc.

Lo que es cierto es que cada vez los precios de los tablets Android van siendo más asequibles, así que si se ajusta a tus necesidades ¿por qué no comprar uno?

Alberto Martín

¿Os acordáis cuando salió el primer iPad? Las primeras críticas hablaban de "iPhone grande". No sabían para qué iba a servir, y qué aportaría que no tuviéramos ya en un smartphone. Yo era de esos, lo reconozco.

Sin embargo, el año pasado caí en la tentación de comprarme un iPad 4 y desde entonces el portátil lo tengo aparcado en casa, enchufado por HDMI a la tele para ver las series y las pelis y poco más.

Entiendo el argumento de "una tablet no te vale para trabajar", pero en el trabajo ya tengo un sobremesa y uno hace todo lo posible por no tener que seguir currando cuando llega a casa. No siempre se consigue, pero es la idea.

Mila Lavín

En realidad utilizo ambos, pero si tengo que decantarme por uno de ellos, sin duda me quedo con el tablet. Tal vez en el trabajo aún no pueda prescindir de un buen equipo, pero sin duda en mis momentos de ocio, de tareas personales, de navegación por Internet y de conversaciones sociales, mi tablet los resuelve perfectamente. Y lo mejor de todo, la batería dura más que la de mi "viejo" portátil.


Recuerda que las mejores opiniones las publicaremos en el próximo número de la revista Computer Hoy.