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Así afecta la carga rápida de hasta 120W a la salud de la batería de los móviles

Carga rápida

13/09/2021 - 12:49

La carrera por conseguir la carga rápida más potente tiene efectos secundarios en la integridad de nuestros smartphones, pero menos de lo que se creía en un principio, o eso nos aseguran las compañías.

Conforme las baterías comenzaron a crecer, los ingenieros tuvieron que apañárselas para mejorar los tiempos de carga. Ya que no era lo mismo cargar una batería de 2.500 mAh que una de 6.000 mAh, y hablamos de varias horas de diferencia.

Por eso desde hace más de un lustro las tecnologías de carga rápida conviven entre nosotros, prometiendo dejarnos la batería al 100% en apenas minutos.

Y, como toda carrera, lo que empezó por cargadores rápidos de 18W, ahora van por los 200W y subiendo, pese a que parezca totalmente irreal.

Cargador USB de 30W Yeonphom

Yeonphom

El problema es que la carga rápida, por naturaleza, es más dañina para la batería que la carga normal. Por mucho que las tecnologías mejoren. Y es que meter más energía en menos tiempo tiene un peaje que pagar.

En esta guerra está metida el nuevo Xiaomi 11T, el cual llegará a finales de semanas al mercado, y el fabricante ya ha confirmado que el 11T Pro traerá la carga rápida de 120W por cable.

Y, como es un tema que interesa, la compañía acaba de revelar cómo esta solución de carga ultrarrápida afectará a la salud de la batería. El jefe de comunicaciones de Xiaomi, Daniel Desjarlais, ha declarado que se puede esperar un 80% de capacidad de la batería tras 800 ciclos de carga (unos dos años de uso).

Imagen filtrada de los Xiaomi 11 y Xiaomi 11 Pro donde se ve el frontal y la parte trasera.
91mobiles

Esta promesa puede parece que no es gran cosa, pero perder tan sólo un 20% tras dos años de uso es bastante poco. Es más, estamos hablando de que es la pérdida habitual de muchas baterías de smartphone tras 24 meses de uso.

Y así lo explica Desjarlais, quien asegura que las diferencias en la degradación de la batería son mínimas cuando se utiliza un cargador ultrarrápido frente a uno más lento.

Eso sí, en cuanto a la carga nocturna, esa en la que dejamos el teléfono enchufado toda la noche, el jefe de comunicaciones no duda en recomendar la lenta por el bien del móvil.

Imagen de una batería de smartphone.

Y en esta misma dirección habló Oppo, la cual afirmó que su solución de carga por cable de 65W sólo pierde un 9% de capacidad después de 800 ciclos de carga. Es decir, que cae hasta el 91%, tras dos años y al 80% tras cuatro (1.500 ciclos de carga).

Como veis, el saber popular y el sentido común empiezan a chocar con los datos de los fabricantes. ¿Veremos algún día cargas ultrarrápidas que no estropeen baterías? Si le preguntamos a los fabricantes seguro que acertamos la respuesta.