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Una casa para vivir en la Luna o Marte inspirada en el arte del origami

LUNARK

SAGA Space Architects

11/05/2020 - 13:43

Son muchos los retos que tenemos por delante en el estudio del espacio, las estrellas y los planetas que nos rodean, pero uno de los más importantes es conseguir vivir un tiempo en la Luna o Marte. Se acabaron las visitas rápidas, los astronautas ahora quieren convertir esos dos destinos en su casa por un tiempo

La primera parada es la Luna, por estar más cerca que Marte y porque ya la conocemos lo bastante como para enfrentarnos a este reto. Sin embargo, las condiciones atmosféricas del satélite no se lo van a poner fácil, por eso necesitan trajes y un hogar preparados para protegerles. 

Se han elaborado muchos posibles diseños para crear el refugio lunar perfecto y uno de los últimos que se ha planteado es la creación de un estudio de arquitectura danés, SAGA Space Architects. Su originalidad se debe a que los creadores se han basado en el arte japonés del origami para que pueda plegarse. 

Por fuera parece una pelota de papel, mientras que por dentro es todo un hogar con todas las necesidades básicas, dormitorio, baño, cocina, estanterías e, incluso, taller con una impresora 3D para crear piezas que puedan hacer falta allí arriba y seguir con los experimentos. 

Este tanque que ha recibido el nombre de LUNARK, está cubierto de un marco de aluminio que protege el refugio del exterior y una última capa de paneles solares para contar con la energía que se necesita dentro. Un hogar para dos personas cubierto de 328 paneles solares unidos por una costura hermética y flexible. 

En su interior se podrán recrear las condiciones ambientales de la tierra para que los exploradores no se vean tan afectados por los cambios del ritmo circadiano de la Luna. Tendrán días y noches, veranos e inviernos

Pero todo esto se encuentra únicamente en diseños, falta ponerlo en práctica en la vida real. El equipo que lo ha diseñado ha elaborado una campaña de crowdfunding y conseguir la financiación necesaria para poner el proyecto en marcha.

Tras construirlo se dispondrán a pasar 3 meses viviendo en el norte de Groenlandia con temperaturas de 30 grados bajo cero y fuertes huracanes para demostrar que su diseño es capaz de aguantar en las peores condiciones.