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Este conejo impreso en 3D tiene ADN con instrucciones para replicarse a sí mismo

Impresora 3D

Swiss Federal Institute of Technology in Zürich (ETH Zürich

21/12/2019 - 06:15

El ADN es el código de la vida. Guarda las instrucciones que modelan cualquier ser vivo. Los científicos quieren ir aún más allá, pues están comenzando a usar el ADN para almacenar cualquier secuencia de datos. Una memoria digital de tamaño microscópico.

Científicos del Instituto Federal de Tecnología de Suiza han impreso en 3D un conejo que tiene ADN con instrucciones para replicarse a sí mismo. Tras imprimirlo, extrajeron el ADN y utilizaron las instrucciones que almacenaba para imprimir otro conejo.

¿Cómo puede el ADN almacenar información específica, como las instrucciones para imprimir un objeto en 3D? En realidad el ADN es un código de datos formado cuatro móleculas: Adenina, Citosina, Timina y Guanina. La diferente combinación de estás moléculas son las que forman el código genético, que es único para cada ser vivo.

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Lo que han hecho los investigadores es convertir las instrucciones de la impresora 3D, que al final es un conjunto de bits, y por tanto una secuencia de unos y ceros, en una cadena de moléculas de ADN, que han sintetizado.

Este ADN se ha colocado en esferas microscópicas de cristal, y se han insertado en los hilos de plástico que se usan para imprimir con una impresora 3D.

Tras imprimir el conejo, localizaron el ADN en una de sus orejas. Lo extrajeron y lo secuenciaron con una máquina que lee las moléculas de ADN. Convirtieron dicha secuencia en código binario, y así obtuvieron las instrucciones para imprimir el conejo.

El proceso se repitió cuatro veces para comprobar que la información contenida en el ADN no se corrompe. Incluso pasados nueve meses, el ADN no se había estropeado, y se pudieron volver a sintetizar los datos que contenía.

Este experimento demuestra que es posible almacenar cualquier tipo de datos en el ADN. Un primer uso ya lo hemos visto: almacenar instrucciones de fabricación dentro de las moléculas de un producto.

Pero el objetivo de los científicos es utilizarlo como un medio de almacenamiento masivo, a escala molecular. Inmensas cantidades de datos se podrían almacenar en espacios diminutos, ahorrando espacio y facilitando el transporte.