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El coste de minar un Bitcoin ya supera al precio de venta

Bitcoin

04/02/2019 - 09:29

La fiebre del Bitcoin parece haber pasado a mejor vida, como prueba su sostenida caída en cotización desde hace ya prácticamente un año. A día de hoy, minar Bitcoins ya no es rentable, y es que el coste de minar una sola de estas criptomonedas ya supera al precio que vas a obtener por venderla.

Así lo afirma un informe de JP Morgan, una de las principales entidades bancarias a nivel mundial y también una de las que más de cerca ha seguido esta moneda virtual, sobre todo por las posibilidades de negocio que ofrecía en su momento. 

Cabe destacar que sólo en algunos mercados merece la pena minar Bitcoins a estas alturas, como por ejemplo China, donde es posible conseguir un suministro de electricidad barata. Ni que decir tiene que en otros países donde el coste de la electricidad es muy superior ya hace tiempo que el minado de BTC se detuvo. Está por ver qué ocurrirá en el país asiático, donde el gobierno ya dejó claro hace algún tiempo que no veía con buenos ojos esta actividad.

Según el informe de JP Morgan, el precio del Bitcoin a principios de 2019 se mueve en torno a los 3.600 dólares por token, mientras que el coste unitario de minado supera los 4.060 dólares de media en todo el planeta, con pequeñas variaciones dependiendo del país.

Esto hace que la minería de esta criptomoneda sea prácticamente inviable, aunque no tanto de otras alternativas. El BTC es la primera y principal moneda virtual del mundo, pero también la que más electricidad y potencia requiere para ser minada, y eso hace que muchos mineros estén buscando otras monedas en las que invertir su tiempo y dinero.

A estas dificultades se le suman algunas circunstancias que sin duda han ayudado a enfriar el interés del público y los inversores por las criptomonedas. Los gobiernos de varios países, entre ellos España, han aclarado que seguirán de cerca todos los movimientos de sus contribuyentes en estas monedas, un intento de reducir el fraude y evitar que se conviertan en una especie de paraíso fiscal virtual libre de impuestos y tributos, algo que técnicamente es muy complicado de evitar.

Habrá que seguir de cerca la evolución del Bitcoin, el Ethereum y otras alternativas, aunque por ahora parece que no volverán a ser lo que fueron. La parte positiva es que han servido para impulsar de forma decisiva otra tecnología con muchos más beneficios para la humanidad: el blockchain, que sí ha venido para quedarse y ayudar en otras industrias mucho más productivas.