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Este dron juega al balón prisionero y esquiva todos los balonazos

Dron

Robotics and Perception Group. Department of Informatics at the University of Zurich

21/03/2020 - 06:00

Estamos acostumbrados a los drones que vuelan por control remoto, pero cada vez hay más drones autónomos. Como ocurre con los vehículos sin conductor, los drones autónomos también tienen que aprender a esquivar obstáculos. Pero ellos lo tienen más difícil porque en su recorrido se cruzan pájaros, balones y otros objetos que no son un peligro para un coche. La Universidad de Zurich ha desarrollado un sistema de esquive en tiempo real que permite a los drones jugar al balón prisionero y esquivar todos los balonazos.

La mayoría de los algoritmos de detección de obstáculos de drones utilizan la propia cámara del dron para detectar los objetos en movimiento. Pero con este sistema el tiempo de reacción es muy alto y en muchos casos, si el objeto en movimiento está cerca, no podrá esquivarlo.

Para conseguir su objetivo el grupo Robotics and Perception de la Universidad de Zurich ha utilizado un nuevo tipo de sensores llamados cámaras de evento, que requieren algoritmos completamente nuevos. Aquí puedes ver el resultado: drones jugando al balón prisionero que esquivan todos los balonazos.

Las cámaras de eventos son unos nuevos sensores con un tiempo de reacción de milisegundos. Estas cámaras, como se puede ver en el vídeo, crean un stream de datos en el espacio y en el tiempo, que permite que un dron pueda distinguir cuándo un objeto está estático, y cuándo está en movimiento.

Una vez detectado el objeto en movimiento, calcula en tiempo real los movimientos de los rotores necesarios para esquivar la amenaza.

Los algoritmos convencionales no sirven porque estas cámaras no trabajan con imágenes, sino con flujos de datos asíncronos que registran los cambios de intensidad de los píxeles. Gracias a esta tecnología el algoritmo de detección solo tiene una latencia de 3,5 milisegundos, suficiente para que al dron le de tiempo a esquivar el obstáculo que viene hacia él, desde un balón a un pájaro.

Ese algorirtmo permite esquivar objetos que se mueven a una velocidad de 10 metros por segundo, o 36 Km/h. Es un logro muy meritorio. Y funciona tanto en interiores como en exteriores.

La Universidad de Zurich ha iniciado el proceso de mejorar del algortimo y el tiempo de reacción de los rotores, para que el dron pueda esquivar objetos aún más rápido.