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¿Por qué esta empresa española busca datos en la basura?

Buscar datos en la basura

23/07/2019 - 18:18

En una época de máxima sensibilidad, en donde nos sentimos espiados por todos, en cualquier momento, lugar y dispositivo, no es sencillo montar una startup cuyo cometido es extraer datos de objetos personales. Pero ese es el objetivo de Tekn Trash, una compañía española que busca información en nuestra basura. Su CEO, Álvaro Costa, explica en Business Insider cómo funciona su empresa.

Tekn Trash cree que hay mucho dinero en la basura, desde el punto de vista de la información comercial y supuestamente anónima. O no tan anónima, pero entonces se requiere un consentimiento previo, como vamos a ver.

El propio Álvaro Costa lo explica con un ejemplo sencillo: “Cuando una persona compra un champú, puede que lo consuma en un par de días. O quizás lo compra en un supermercado que está lejos de su casa porque no lo venden en otro que está más cerca”. Esta información es valiosa para las empresas. En el primer caso, al fabricante le puede interesar cambiar el envase o la cantidad, para que el consumidor no tenga la sensación de que el champú se acaba enseguida. En el segundo, a un supermercado le puede interesar traer ese champú y evaluar lo que pierde si no tiene esa marca que está consumiendo gente del barrio.

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"Los datos son dinero", reconoce Costa. “Cuantos más datos tengamos, mejor. Más adelante veremos qué más podemos hacer con ellos”.

La idea de Tekn Trash es obtener información de la basura mediante dos métodos diferentes. Por un lado está la metodología a gran escala o B2B. Consiste en colocar cámaras en las plantas de reciclaje, para obtener datos de las etiquetas de los envases que pasan por la cinta. Este método es sencillo de implementar, y de hecho van a comenzar a usarlo en las próximas semanas, en un centro de reciclaje de Madrid. Se obtienen muchos datos, pero de menos calidad.

El segundo método es un estudio más personalizado y concreto, tipo B2C, con el que se obtiene menos información, pero más valiosa. Ya se utiliza en algunos países del norte de Europa, y consiste instalar máquinas de recogida de envases en donde el usuario se identifica con un carné o contraseña, ganando puntos que puede canjear por regalos, e incluso por dinero.

De esta forma la basura que se recoge se asocia a datos personales concretos como la edad de la persona que ha consumido cierto envase, o el lugar en donde vive, con lo que la información es más valiosa. Además se eliminan los resquemores de la privacidad: "Quien no esté de acuerdo puede no darse de alta en estas máquinas”, asegura Álvaro Costa.

¿Pero qué ocurre con la privacidad de la basura que se procesa, y que Tekn Trash pretende estudiar con cámaras? A la basura se tiran facturas, cartas personales, etiquetas con direcciones, y nadie ha pedido permiso a sus dueños para que lo graben con una cámara...

El CEO de Tekn Trash es consciente de que su negocio depende de que pueda mantener la privacidad de los datos que recopilarán. “Yo soy el primer interesado en que haya esta seguridad. Vamos a usar toda la tecnología que pueda para que no nos los roben”. Y asegura: "Ni aunque quisiera, podría saber a quién pertenecen esos residuos".

Sin duda, se trata de una oportunidad de negocio basado en los datos, que aún no se ha aprovechado. El primero que lo haga, obtendrá ventaja...