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Estados Unidos no sabe cómo proteger los datos de reconocimiento facial de su población

Reconocimiento facial

15/03/2019 - 11:18

No solamente queda huella de casi todo lo que hacemos en la red, la sensación de extrema vigilancia también existe en nuestra vida offline. Cámaras de seguridad en comercios y medidas de seguridad que a veces requieren de huella dactilar, reconocimiento facial o, en casos muy extremos, lectura de pupilas. La pregunta que empiezan a hacerse algunos es ¿qué pasa con los datos que se obtienen a través de esos métodos?

Algunos senadores estadounidenses están trabajando en una ley de privacidad que proteja la información recopilada a través de reconocimiento facial. Roy Blunt y Brian Schatz han mostrado la preocupación que se utilice esta información con fines comerciales. Ambos senadores están sacando adelante la Commercial Facial Recognition Privacy que prohíbe a las empresas recopilar y compartir datos de identificación sin que las personas lo permitan.

Como metáfora, si se aplica esta tecnología en distintos comercios podríamos convertirnos en nuestras propias cookies. Al volver a entrar en una tienda, las cámaras podrían identificarnos y saber qué compramos anteriormente o los productos por los que mostramos interés. Algo sumamente inquietante.

Engañan al reconocimiento facial con imágenes de Facebook

La pérdida de anonimato

Los sistemas de reconocimiento facial llevan tiempo utilizándose con fines de seguridad, pero si existe una tecnología es raro que no haya quien aproveche sus posibilidades comerciales. Al sumarla a la información que pueden tener nuestros móviles o las compras online, se puede crear un perfil de cliente muy detallado y saber de antemano si es posible que genere gasto o si resulta beneficioso hacerle un descuento.

Los senadores estadounidenses argumentan que existe un gran desconocimiento de esta tecnología por parte de la población y la posibilidad de que ya se esté utilizando con fines comerciales en algunos casos.

Además de la prohibición de su uso, quieren que las empresas notifiquen a los clientes que están siendo monitorizados con este tipo de tecnología. Al igual que en España se informa de que un lugar está siendo videovigilado.

Prevenir sesgos y abusos

Otra preocupación que surge está en la precisión de las tecnologías y cómo en función de variables raciales o de sexo adolecen de menor precisión, algo que podría ser discriminatorio si se usan con estos fines comerciales.

Curiosamente, una gran empresa como Microsoft apoya esta campaña de los senadores. Su presidente, Brad Smith, está a favor de la utilización en temas de seguridad pero desconfía de los problemas de privacidad y libertad que puede provocar en la ciudadanía su empleo indiscriminado. En definitiva, apoya su uso, pero de una forma controlada.

Muchos aseguran que en cierto modo ya vivimos en el futuro distópico que anunciaban las novelas de ciencia ficción. Sea cierto o no, Roy Blunt y Brian Schatz se están planteando el uso -y abuso- de estos avances tecnológicos con según qué fines.

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