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Europa ha hablado contra la obsolescencia programada en los electrodomésticos: así te afectará

electrodoméstico

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03/10/2019 - 10:17

El mercado está diseñado para que sea mucho más fácil, rápido y económico cambiar un producto por otro cada pocos años en vez de repararlos. Esta táctica activa la economía y ayuda a las empresas a seguir generando ventas, pero también implica un nivel de contaminación medioambiental que la Unión Europea quiere frenar

Para conseguir reducir el impacto en el medioambiente que tiene nuestro nivel de vida, la Comisión Europea ha aprobado una nueva normativa que obligará a las empresas a ofrecer piezas de recambio de los electrodomésticos hasta 10 años después de su compra

La propuesta entrará en vigor en 2021 y trata de evitar que electrodomésticos que se podrían arreglar y que cuentan con la mayoría de sus piezas en buen estado acaben en la basura. Sin embargo, la medida ya ha sido acusada de ser demasiado débil y no ofrecer un cambio realmente significativo. 

¿Qué implica esta normativa para los consumidores? Cuando entre en vigor, cualquier usuario que tenga un electrodoméstico común que no funcione, podría contratar a un técnico para averiguar dónde está el fallo y, en caso de necesitar cambiar una pieza, el fabricante estaría obligado a vendérsela al técnico hasta 10 años después de la compra

La ley española establece un plazo máximo de 7 años actualmente, por lo que la UE sólo habría aumentado varios años el plazo. Sin embargo, sigue siendo necesario contar con la intervención de un técnico especializado que arregle el aparato, lo cual aumenta el precio de la reparación y las piezas de recambio siguen tardando varias semanas. 

Todo esto hace que reparar un electrodoméstico pueda ser más caro, difícil y lento que comprar uno nuevo que, además, incluye nueva funcione. Es por esto por lo que algunas voces críticas como Rubén Sánchez, vicepresidente de Facua Consumidores en Acción, en declaraciones a El País, ven insuficientes las medidas propuestas por la UE. 

Según una encuesta del Eurobarómetro de 2017, un 77% de los ciudadanos de la UE preferiría reparar sus electrodomésticos antes que comprar uno nuevo, pero en última instancia los reemplazan ante las dificultades para subsanar las averías. La OCU también ayuda a la hora de comprar ofreciendo listas detalladas con los electrodomésticos y marcas que cuentan con una vida útil más longeva.

También hay que recordar que la normativa se aplica a los electrodomésticos más comunes, como lavadoras, neveras y dispositivos de iluminación, dejando al margen toda una amplía variedad de dispositivos electrónicos que también contaminan y cuentan con una vida útil limitada por las compañías.

Sin embargo, Bruselas calcula que se dejarán de gastar 711 millones de metros cúbicos de agua al año gracias a la reparación de las lavadoras y 16 millones por los lavavajillas. Además, esta medida también busca que los fabricantes produzcan electrodomésticos con sistemas de consumo de energía más eficientes, por lo que la normativa añade cambios en el etiquetado de eficiencia energética de los aparatos.