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Fusion, el robot para ponerte (casi) literalmente en el lugar de otro

robot

23/08/2018 - 21:30

Si alguna vez te has encontrado en la situación de tener que decirle a otra persona cómo hacer una tarea determinada a través del teléfono o de videollamada, seguro que en más de una ocasión has deseado poder ver lo que está viendo o guiar sus manos. Y es que hay cosas difíciles de realizar si no se tienen los conocimientos necesarios, y desde la distancia puede ser muy complicado explicarle a alguien los pasos que tiene que dar.

Para solucionar este problema, un equipo de investigadores de la Universidad de Keio en Japón ha desarrollado un innovador robot de telepresencia que destaca por sus funciones para llevar a cabo tareas de manera colaborativa. El prototipo ha sido bautizado con el nombre de Fusion y está especialmente diseñado para que otra persona pueda ponerse en el lugar de otra casi literalmente, con la finalidad de ayudarle a manipular los objetos. 

Fusion se compone de un núcleo central al que están unidos dos brazos, situados a ambos lados. En la parte superior cuenta con otro brazo articulado con una cámara. El robot se coloca en la espalda del usuario con un arnés, de tal forma que la cámara puede transmitir a la persona que está a los mandos el punto de vista del usuario, y le permite controlar los brazos robóticos como si se tratase de las extremidades de la persona presente.

"Fusion permite la subrogación corporal compartiendo el mismo punto de vista de dos personas: un sustituto y un operador", explica Yamen Saraiji de la Universidad de Keio. "Amplía la movilidad y las acciones de los miembros del operador utilizando dos brazos robóticos montados en el cuerpo del sustituto".

Una vez colocado el robot, el operador utiliza unas gafas de realidad virtual para poder observar las imágenes que le proporciona la cámara de Fusion y escuchar los sonidos del entorno. Para mover los brazos utiliza unos controladores que le permiten desplazar las extremidades y agarrar los objetos.

"A través de este sistema demostramos las posibilidades de encarnar y transferir verdaderamente nuestras acciones corporales de una persona a otra, realizando una verdadera comunicación corporal", concluye Saraiji.