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Hallan la primera prueba de descendencia entre distintas especies de humanos

Denisovanos

01/09/2018 - 19:00

Se sabía que las diferentes especies de homínidos mantenían sexo entre ellas. Esto es algo que no es nuevo y que se ha llegado a probar analizando nuestro ADN, donde hay cierto porcentaje de ADN perteneciente a homínidos como los neandertales y los denisovanos. Sin embargo, no se había descubierto una prueba material que probara que, efectivamente, tenían descendencia. Hasta ahora.

Y es que, el Instituto Antropológico Max Planck ha descubierto los primeros restos de una joven, a la que han llamado Denny, de unos 13 años de edad que vivió hace más de 50.000 años y que cuenta con genes ‘’únicos’’: su padre fue un denisovano y su madre una neandertal.

Ambas especies, extintas, claro, se separaron la una de la otra hace más de 390.000 años. Sin embargo, se cree que hace unos 120.000 años comenzaron una especie de migraciones de neandertales a tierras rusas, donde tomaron contacto con los denisovanos de Siberia.

Hueso de Denny, la hija de un padre denisovano y madre neandertal.

Y, concretamente, la madre neandertal de esta joven podría haber llegado desde un lugar cercano a los Países Bajos, por lo que el ‘’paseo’’ hasta Siberia debió ser curioso en aquellos tiempos.

Lo curioso es que, como decimos, ya se sabía que ambas especies, y otras más, tenían relaciones sexuales debido al análisis del propio ADN humano, pero ahora, analizando los restos óseos encontrados en la cueva de Altai en Siberia, se ha descubierto la primera prueba real de descendencia entre dos especies que, siendo homínidos, eran muy diferentes.

Es todo un hallazgo, ya que los restos miden apenas un par de centímetros, pero los investigadores han podido probar que se trata de una adolescente con madre neandertal y padre denisovano que vivió hace unos 50.000 años y que abre una interesante puerta.

Aún queda descubrir el ''eslabón perdido''

Y es que, ahora queda más difusa la línea entre las diferentes subespecies de homínidos, pero se abre un nuevo camino para intentar seguir dibujando esa línea de ascendencia que dio como resultado a los humanos.