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Magic Leap fue un sueño: la compañía abandonará el mercado comercial y se centrará en el profesional

magic leap

24/04/2020 - 20:17

Magic Leap se fundó en 2010 con un fondo de más de 2.000 millones de dólares proporcionado por compañías de gran peso, como Google, Alibaba (AliExpress), Qualcomm o la japonesa Docomo. Iba a ser la gran plataforma de entretenimiento y proyectos profesionales de realidad aumentada, pero las cosas no han salido como esperaban. Magic Leap ha anunciado el despido de la mitad de su plantilla, y el abandono del mercado del entretenimiento para centrarse en el profesional.

Magic Leap puso a la venta en 2018 unas gafas de realidad aumentada con un precio de más de 2.000 euros. Esta tecnología mezcla entornos reales con gráficos generados por ordenador para facilitar el trabajo o proponer nuevas formas de entretenimiento. Algo similar a las HoloLens de Microsoft, pero con una vertiente de diversión doméstica que, de momento, no tienen las HoloLens.

Las ventas nunca habían terminado de despegar, pero al parecer la llegada de la pandemia ha terminado de complicar las cosas, según ha reconocido la compañía. Ayer Bloomberg anunciaba más de mil despidos, y aunque no ha revelado el número, el CEO de la compañía, Rony Abovitz, confirmaba la situación: "Hemos tomado la difícil decisión de despedir a un número de empleados de Magic Leap".

Abovitz también ha reconocido que, aunque creen que su IP tiene futuro en el mercado doméstico, se van a centrar en el profesional: "Aunque tanto nuestro equipo como nuestros inversores siguen creyendo en el potencial a largo plazo de nuestra IP, a corto plazo nuestras oportunidades de ingresos se van a concentrar en el mercado profesional".

Todos los expertos coinciden en que, a nivel empresarial, la realidad aumentada tiene aplicaciones interesantes. Puede ofrecer herramientas de ayuda a un cirujano o un operario, tutoriales de manejo para enseñar a utilizar máquinas, reuniones virtuales, trabajo en grupo, y mucho más.

Pero a nivel doméstico, es un producto difícil de vender. A fin de cuentas jugar en un entorno fijo como puede ser tu salón o tu habitación tiene limitaciones, y no resulta muy imaginativo jugar siempre en los mismos entornos de tu casa. Parecen mucho más interesantes unas gafas de realidad virtual, que te permiten visitar entornos completamente inventados y abiertos, y además son mucho más baratas. Las Oculus Quest cuestan alrededor de los 450 euros:

Según informa Bloomberg, los esfuerzos de la compañía se van a centrar en crear proyectos para empresas de salud, finanzas e industria. Un mercado mucho más coherente para este tipo de productos. Al menos hasta que el hardware baje de precio.