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Los mejores consejos de la OCU para usar una freidora sin aceite

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Freidora sin aceite / Freidora de aire / pollo frito

Las freidoras sin aceite están de moda, pero hay gente que no las usa correctamente, o no las saca todo el partido.

Las llamamos freidoras sin aceite o freidoras de aire caliente, pero en realidad son hornos de convección en donde una resistencia calienta el interior, y corrientes de aire circulares mueven ese calor de forma uniforme por toda la comida.

Una freidora de aire no es una sartén o un horno, es decir, no basta con meter los alimentos y cocinarlos. La OCU ha recopilado una serie de trucos para usar una freidora sin aceite, acumulados tras probar numerosos modelos.

Son consejos interesantes que evitarán que se estropeen comidas, que se produzcan lesiones, o que algo no funcione como esperabas.

 

El primer consejo importante de la OCU, que mucha gente no tiene en cuenta, es escoger la capacidad del cesto adecuada para tus necesidades. Existen diferentes tamaños, y eso es vital si necesitas cocinar para varias personas a la vez, o quieres preparar comida para varios días.

No te fies mucho de los datos del fabricante, porque suelen exagerar un poco. Si te dicen que el cesto de 3,5 litros vale para 1 o 2 personas... Coge siempre la cifra más pequeña. Lo mejor es mirar vídeos en YouTube para ver la capacidad real, lo que mete la gente dentro.

Durante el cocinado, es importante no pasarse con la cantidad que metes en el cesto. Si lo llenas hasta arriba la comida se quemará por fuera y quedará cruda por dentro. Usa siempre las cantidades de las recetas oficiales, y no llenes la freidora más del 75% de su volumen.

Si el plato lo permite (por ejemplo unas patatas fritas), agita el cesto para que los alimentos se distribuyan uniformemente, antes de cocinar. Haz esto también a mitad del cocinado, o un par de veces, para dar la vuelta al contenido y que se frían por todos los lados.

Freidora de aire

Aunque es cierto que no se calientan tanto como las freidoras convencionales, sí alcanzan temperaturas superiores a los 200 grados. Asegúrate de no tocar el cesto o la zona central de la freidora, mientras estás cocinando.

Es importante limpiar el cesto después de cada uso, para que los restos no se requemen. Por suerte al usar aire no suelen quedar tan pegados como en una sartén o freidora de aceite.

Por último recuerda que una freidora de aire vieja o estropeada es basura electrónica, así que debes llevarla a un punto limpio de tu localidad.

Sigue estos consejos de la OCU y sacarás más provecho a tu freídora sin aceite, alargando su ciclo de vida.

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