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Un mini reactor de fusión alcanza temperaturas más altas que el Sol

Reactor de fusión

Tokamak Energy

09/06/2018 - 03:21

El mini reactor de fusión ST40, fabricado por la compañía británica Tomakak Energy, ha alcanzado temperaturas más altas que el Sol, en un hito sin precedentes para una compañía privada.

Y no hablamos de la temperatura de la superficie del Sol, que ronda los 5.000 grados centígrados, sino la temperatura de su núcleo, que alcanza los 15 millones de grados centígrados.

Esa es justo la temperatura que ha superado el plasma del reactor de fusión ST40, aunque eso sí, en un corto período de tiempo, solo 15 milisegundos. Pero las implicaciones son asombrosas. Si un reactor de fusión alcanza los 15 millones de grados aunque solo sea durante un segundo, podría calentar al instante millones de litros de agua que se convertirían en vapor y moverían turbinas para generar electricidad. Energía limpia y casi infinita, al alcance de la mano. Aquí puedes ver el reactor de fusión de plasma en pleno funcionamiento:

Reactor de fusión

Tokamak Energy

Dos preguntas clave surgen espontáneamente: ¿Cómo consiguen semejante energía? Y si el reactor alcanza los 15 millones de grados... ¿Cómo es que no se funde al instante?

La clave para alcanzar semejante temperatura es, curiosamente, su pequeño tamaño. El mini reactor de fusión ST40 tiene el tamaño de una furgoneta, mientras que los reactores convencionales son tan grandes como una casa.

Para alcanzar los 15 millones de grados centígrados, el reactor libera energía en forma de anillos de plasma, que chocan y producen campos magnéticos que colisionan entre sí, liberando calor.

¿Y por qué no se destruye el reactor por las altas temperaturas? El plasma se mantiene en el vacío y las paredes del reactor están protegidas por potentes campos magnéticos, así que la energía nunca llega a tocarlas. Y recordemos que esta temperatura sólo se ha alcanzado durante 15 milisegundos.

El objetivo de Tokamak Energy es poder controlar esta energía de fusión, es decir, mantenerla estable, para poder usarla con fines comerciales, algo que esperan conseguir en el año 2030. Es el Santo Grial de todas las compañías que trabajan con energía de fusión: conseguir estabilizar y controlar la energía que se libera para poder usarla para generar electricidad. Cuando se consiga, se podría acabar con todos los problemas energéticos que hay en la Tierra.

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