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El nuevo uso de los deepfakes: hacer entrevistas de trabajo fingiendo que somos otras personas

Deepfake

Existen desde hace años, pero, con el paso del tiempo, las técnicas de falseamiento profundo de imágenes no han dejado de mejorar. Ahora mismo es difícil diferenciar qué es real y qué está manipulado, lo que está haciendo que los estafadores se aprovechen de la herramienta.

Desde que llegó el coronavirus, muchas empresas se han pasado al teletrabajo (menos las de Elon Musk), incluso para hacer las entrevistas de trabajo a los candidatos mejor perfilados. Ahí es donde los estafadores y timadores han encontrado su filón.

Y es que estos han estado explotando la tecnología deepfake para hacerse pasar por candidatos a puestos de trabajo cualificados aprovechándose de que estas son a través de Google Meets, Microsoft Teams o Zoom, alertan desde el FBI. 

La agencia ha visto recientemente un aumento en el número de denuncias sobre esta estafa. Los timadores han estado utilizando tanto deepfakes como información de identificación personal robada para engañar a los de Recursos Humanos de las empresas contratadoras. 

Los deepfakes consisten en el uso de programas basados en inteligencia artificial para crear imágenes realistas, pero falsas de una persona. En el ámbito del vídeo, la tecnología puede utilizarse para cambiar la cara de un famoso por el cuerpo de otra persona. Este es el uso más común.

El aviso del FBI muestra que los deepfakes también están alimentando técnicas de robo de identidad. "Las quejas informan del uso de la suplantación de voz, o potencialmente deepfakes de voz, durante las entrevistas en línea de los posibles solicitantes", dice el FBI.

Los estafadores han utilizado esta tecnología para solicitar puestos de trabajo a distancia o desde casa a empresas de informática. Y aunque el FBI no ha indicado claramente cuál es el objetivo final de los estafadores hay varias opciones.

Volodymyr Zelenskyy

Según la agencia: "algunos puestos denunciados incluyen el acceso a PII (información de identificación personal) de clientes, datos financieros, bases de datos de TI corporativas y/o información de propiedad".

Esta información podría ayudar a los estafadores a robar datos valiosos de las empresas y a cometer nuevas y más profundas estafas. Por suerte hay una manera de que los empleadores puedan detectar la estafa, aseguran desde el FBI.

"Si las acciones y el movimiento de los labios de la persona entrevistada en cámara no se coordinan completamente con el audio de la persona que habla, no hace falta dudar más: es un deepfake", explicaron para terminar.

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