Skip to main content

Una tecnología usada en tarjeta gráficas podría ser la solución a los tiempos de carga de los coches eléctricos

Estación de recarga

Porsche

16/11/2021 - 09:45

La energía que transmiten los cables de carga está reñida al calor que estos pueden gestionar, por esta razón los cargadores tienen una limitación que con un buen disipador se podría solucionar. Ingenieros creen haberlo conseguido.

El gran objetivo del negocio de los eléctricos es acortar los tiempos de carga de los coches. Este es el gran hándicap que tienen (aparte de los precios), y hasta que no lo solucionen los EVs tienen muy difícil convertirse en la opción mayoritaria.

Por suerte para el sector, miles de ingenieros, científicos, universidades y empresas trabajan por conseguir baterías más eficientes, más grandes y más duraderas. Pero todo eso tiene que ir de la mano de cargas más rápidas.

Y en ese sentido hay un nuevo avance que aprovecha una tecnología de refrigeración alternativa para eliminar el calor del cable de carga, permitiéndole manejar el tipo de corriente necesaria para cargar un coche eléctrico en menos de cinco minutos.

Cargar coche eléctrico

Getty Images

La velocidad de carga de un vehículo eléctrico depende, entre otros factores, de la corriente que pueda soportar el cable de carga, y una mayor corriente conlleva una mayor cantidad de calor.

Las soluciones actuales se basan en sistemas de refrigeración por líquido para evitar que los hilos del cable se sobrecalienten, pero estos sistemas no pueden ampliarse para dar cabida a corrientes más altas para la carga rápida sin que el cable se vuelva incómodo y difícil de manejar.

VIDEO

Crean una batería que carga el coche eléctrico en 5 minutos

Los científicos de la Universidad de Purdue han estado explorando un sistema de refrigeración alternativo para tales aplicaciones, basado en lo que se conoce como cámaras de vapor (lo que vemos en algunas tarjetas gráficas de alta gama).

En él, un líquido especial pasa por una fuente de calor y se lleva a ebullición, generando burbujas de vapor que fluyen más allá de la fuente de calor y se condensan de nuevo en forma líquida que se recircula continuamente por el sistema cerrado.

Según el equipo, que lleva 37 años trabajando en esta tecnología de refrigeración de líquido a vapor, los sistemas que capturan el calor utilizando tanto la forma líquida como la de vapor son capaces de eliminar más de 10 veces el calor que los sistemas de refrigeración líquida actual disipan.

Esto significa que la tecnología podría integrarse en un cable de carga de vehículos eléctricos con una corriente mucho mayor sin necesidad de ampliar su tamaño. Si esta investigación se demuestra fiable estaríamos ante un gran paso para terminar con los larguísimos tiempos de espera.

Y además