Skip to main content

¿Tienes ganas de las redes 5G? A los meteorólogos no les hace gracia su llegada

One Web

29/11/2019 - 07:05

¿Habéis oído hablar del 5G? Seguro que sí, ya que llevamos algunos años contando por qué es la tecnología del futuro y cómo puede ayudar a muchísimos sectores gracias a la latencia y la gran velocidad de la red. Sin embargo, no termina de llegar, y lo cierto es que los meteorólogos no esperan el 5G con muchas ganas.

El 5G, aunque no termine de llegar, sí es el futuro debido a las ventajas que lleva consigo. No solo es una red que permite una conexión a más velocidad a Internet, sino que, además, la latencia se reduce drásticamente. Todo esto con el nodo cerca del punto de conexión, claro está.

Otra de las ventajas es que cuenta con varias frecuencias, siendo una de ellas de muy largo alcance y solucionando, potencialmente, algunos de los problemas en zonas rurales a las que el 4G no llega (y, a veces, ni el 3G).

Ahora bien, os estaréis preguntando qué tiene que ver el 5G con los meteorólogos. Lo cierto es que mucho. Y bueno, con todos nosotros en realidad, ya que el 5G afectará a la previsión del tiempo.

El motivo es que los equipos de 5G desplegados operan en la banda de 24 GHz, una banda muy cercana a la de 23,6/24 GHz que utilizan algunos equipos de medición meteorológica que están mandando y recibiendo datos continuamente.

Esos equipos no pueden cambiar de frecuencia, ya que es la justa y necesaria para poder apreciar el vapor de agua en la atmósfera. Esto, evidentemente, es un problema, ya que si los equipos para proporcionar la potencia del 5G empiezan a interferir con los equipos de medición atmosféricos, tendremos previsiones climatológicas menos precisas.

Sí, puede que muchos ya estéis pensando ''total, no aciertan nunca'', pero lo cierto es que sí, las mediciones son precisas y hay industrias que dependen de ellas, desde la agrícola a la de altísimo competición, como la Fórmula 1, sin ir más lejos.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la Marina estadounidense y la propia NASA ya han advertido que es un error que los equipos 5G operen en la red de 24 GHz y que interferirán con los satélites de la órbita polar.

Concretamente, la NOAA advirtió de una pérdida del 77,4% de los datos procedentes de los satélites de la órbita polar. Si se cambia la frecuencia para que el 5G no interfiera, se creará otro problema. Y es que, se han invertido miles de millones de dólares en la creación de la infraestructura 5G, y cambiar esto pasaría por reubicar antenas. Más desembolso y un retraso en la tecnología. 

¿Cómo se arreglará esto? Parece que Estados Unidos, como es habitual, tendrá la última palabra en el asunto. En una reunión entre diferentes organizaciones, países y reguladores, Estados Unidos pidió un límite de interferencia de hasta -20 decibelios watts, algo que no es demasiado generoso.Las Naciones Unidas, por medio de la Organización Meteorológica Mundial y reguladores europeos, establecieron unos límites de hasta -55 decibelios watts.

Parece que se desplegará un modelo que permitirá, en el tiempo, no causar demasiadas interferencias con los satélites meteorológicos. Cuando más bajo el umbral de inferencia, mejor para que no se ''dañen'' las previsiones, y así se encontrará un punto medio entre ambas propuestas.

Como vemos en Science Alert, parece que la primera etapa del plan entrará en vigor hasta el 1 de septiembre de 2027 con un límite de -33 decibelios watts, con una segunda etapa tras esto que ampliará el margen hasta -39 decibelios watts.

Es decir, la idea es seguir ayudando al despliegue del 5G y reducir, en la medida de lo posible, el daño a las estaciones meteogológicas. Eso sí, los investigadores creen que, sí o sí, las mediciones se verán alteradas por las redes del futuro.

Más:

#5G