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Así se está usando el 5G en España: drones, streaming y astilleros

Móvil 5G
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02/01/2020 - 19:30

En un pueblo en medio de la España vaciada una persona sufre un paro cardíaco, pero no hay un médico en esa localidad o no cuentan con equipo adecuado para tratar al enfermo. La solución puede estar a vuelo de dron. El dispositivo puede transportar el aparato pero, si además lleva una cámara y se une con una red 5G, las posibilidades aumentan al permitir dar instrucciones en tiempo real sobre cómo tratar al paciente. Quien dice un desfibrilador dice un fármaco o una cámara para rastrear a montañeros extraviados en la sierra. 

Este es uno de los proyectos piloto de 5G de los 40 que ya se están desarrollando en España, concretamente en Andalucía y Galicia. El objetivo de estas pruebas, que se enmarcan dentro del Plan Nacional de 5G, es probar casos de uso reales para los que son necesarios la mayor velocidad y el menor tiempo de latencia que esta tecnología proporciona. Algo importante para estar preparados para cuando el despliegue comercial del 5G se complete. 

El proyecto piloto de vuelos de drones con instrumental médico se está llevando a cabo en el centro de vuelos experimentales Atlas de Jaén, cuenta Montse Beamonte, responsable de pilotos de 5G de Vodafone a Business Insider. Este uno de los 32 pilotos que la operadora está realizando en Andalucía dentro de la primera fase de estas pruebas, que se licitó en abril. 

“Nos pusimos, por un lado, a contactar con empresas y, por otro lado, las compañías se pusieron en contacto con nosotros. Había mucho interés. Hicimos un filtro porque había algunas de las propuestas de los casos de uso que nos llegaron en las que, con una red 4G, podía ser suficiente”, señala Beamonte, al explicar cómo han seleccionado estos proyectos que ayudan a resolver situaciones concretas en sectores diversos como la industria o la agricultura. 

Los robots que aprenden a recoger mangos son otra de las aplicaciones que tiene el 5G. Necesitan un algoritmo que les dé las instrucciones para saber si un mango, por su tamaño y color, es apto para la recogida. En este caso, explica Beamonte, el edge computing —una tecnología que permite que los datos que se producen en un dispositivo conectado se procesen sin tener que ser enviados a lejanos centros de datos o nubes, por lo que la respuesta es más rápida— es clave porque es necesaria que esta respuesta sea muy rápida. “Toma las fotos, las procesa y toma decisiones en milisegundos”, dice Beamonte. 

La ventaja de esta tecnología es que, con el aprendizaje del algoritmo, el robot puede ir calculando en el caso de que la fruta no esté lista cuándo madurará y así volver a esa parte del campo cuando lo esté. Para poder llevar a cabo este proyecto, han contado con una unidad móvil transportable —donde están el core y la red— que puede ir moviéndose por la finca para ir dando cobertura 5G conforme el robot se va desplazando.  

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Son dos de ejemplos que muestran los grandes avances que el 5G permitirá en muchos campos más allá de la comunicación entre personas gracias a su mayor velocidad y una menor latencia, como en el sector se denomina a la velocidad de respuesta. “La principal revolución de la tecnología 5G será la comunicación entre objetos, ya que en la comunicación entre personas aportará poco salvo la mayor velocidad de descarga de contenidos. La tecnología 5G será la base para la conectividad entre objetos (Internet de las Cosas), así como para las ciudades Inteligentes y la industria 4.0 o industria conectada”, explica José Antonio Morán Moreno, director académico del Grado en Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC a Business Insider. 

“Esto supone un cambio de paradigma respecto los usos actuales y los pilotos 5G son el escenario ideal para evaluar el potencial de esta nueva tecnología y el desarrollo de ecosistemas entre operadores, proveedores de tecnología y clientes finales. Por otra parte, estas experiencias sirven a la Administración como referencia para avanzar en materia reguladora en caso de ser necesario”, añade Morán Moreno. 

Astilleros en Galicia que usarán la realidad aumentada

Además de en Andalucía, los pilotos del 5G en esta primera fase se concentran en Galicia, donde Telefónica está realizando 8 pruebas. Unos pilotos que llegan tiempo después de que, a principios de 2018, la operadora desarrollara sus primeros test con las ciudades tecnológicas para ir “explorando” las capacidades del 5G en un momento en el que todavía no se hablaba, por ejemplo, del concepto de latencia, apunta Mercedes Fernández, gerente de Innovación de Telefónica. 

Ahora, con los pilotos del 5G tienen varias pruebas en marcha en Galicia en colaboración con empresas y organismos públicos. Un ejemplo es el que están desarrollando con Navantia y que está enfocado a la construcción de los buques. Dadas las dimensiones de estos grandes barcos, su construcción requiere años y es necesario el ensamblaje de una gran cantidad de piezas. Hasta ahora, para ir viendo cómo se colocaban se transponían los diferentes planos técnicos. 

El proyecto del 5G en la construcción de los buques estaría enfocado a reemplazar este sistema por la realidad aumentada, lo que permitiría ver como si fuera real el ensamblaje de las piezas tras haber realizado un escaneado 3D. Algo que también sería aplicable al mantenimiento de los barcos. 

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En la mayor parte de los proyectos que utilizan 5G, cuando es para hacer pruebas pequeñas sirve con el 4G, pero cuando ya se aumenta el consumo de servicios porque, por ejemplo, se incluyen más usuarios, ya se necesita una red superior. En lo que sí es necesario el 5G siempre es cuando se requiere una velocidad de respuesta muy baja. En esos casos es imprescindible”, explica. 

En el caso del proyecto que están llevando a cabo es necesario el 5G en primer lugar para realizar el escaneado de una gran cantidad de imágenes y porque además no será una sola gafa 3D, sino una factoría llena de ellas que tendrá que descargar contenidos en tiempo real de la nube o del edge computing. 

Otra prueba que está llevando a cabo Telefónica es un proyecto con Adif para la supervisión automatizada de las vías. Actualmente, asegura Fernández, esta supervisión se hace en varios pasos. Por un lado, cada cierto tiempo un tren especialmente dotado para ello recorre las vías, a lo que se suma que dos veces al año hay un equipo de personas que recorren las vías para detectar si hay anomalías.

 “Es una tarea que requiere ir hasta un punto cercano a las vías, aparcar donde haya un hueco, recorrer caminos, llegar a la vía y estar pendiente de que no pase ningún tren. Algo que al final conlleva riesgos”, desgrana Fernández. La alternativa que propone este proyecto es hacerlo con drones que sobrevolarían las vías a una altura de 50 metros con cámaras 4K que irían enviando la información gracias al 5G a la nube o al edge computing. 

Al despliegue del 5G todavía le quedan pasos por dar 

Todos estos proyectos se están realizando en redes no comerciales, una de las condiciones impuestas en los pliegos de las licitaciones. Es decir, son pruebas que en un futuro podrán trasladarse a la red comercial, pero con unas redes que no formarán parte del despliegue. Para que el 5G llegue a la vida cotidiana todavía quedan pasos por dar. Faltan estándares para desarrollar parte de la tecnología, a lo que se suma que todavía están pendientes algunas subastas de espectro, por donde viajan las ondas de radio, televisión y telefonía. Además, todavía es necesario que las empresas comercialicen smartphones asequibles al público para poder conectarse al 5G. 

“Las primeras subastas hicieron una asignación sobre las bandas de frecuencias 3.4 y 3.8GHz para que se inicie el despliegue de los primeros sistemas de telefonía 5G que actualmente están realizando los operadores —Vodafone, principalmente, al que se sumarán Movistar, Orange y Masmovil en el futuro—. Las funcionalidades actuales están orientadas principalmente a la mejora de la velocidad de descarga en la telefonía móvil y ahora mismo aportan pocas novedades al ciudadano respecto a la tecnología 4G”, explica Morán Moreno, que señala que todavía harán falta “varios años” para que todas las funcionalidades del 5G estén operativas. 

El próximo paso es la subasta de la frecuencia de los 700MHz, que debería realizarse en 2020. “Esta banda, utilizada por primera vez en telefonía móvil, al ser de menor frecuencia permitirá aplicaciones de mayor alcance y menor velocidad que pueden ser de interés en aplicaciones rurales y el IoT (Internet de las Cosas) en entornos como las vías de transporte o el entorno rural (agricultura...)”, señala este experto, que explica que quedaría una última banda de espectro por sacar a concurso, que es la de 26GHz y que debería estar operativa para finales de 2020. 

“Esta será realmente la banda que permitirá tener las más altas velocidades de transmisión (varios Gbps), pero con un alcance más reducido, de forma que será necesario disponer de muchas más antenas y se utilizará principalmente en entornos de alta densidad de dispositivos (personas u objetos conectados)”, explica. 

Por el momento, lo que estamos empezando a ver es que el 5G ya tiene utilidades prácticas y cómo nos cambiará nuestro día a día. La vertiginosa velocidad de los cambios que estamos viviendo pone de manifiesto que avanzamos hacia un mundo cada vez más conectado. 

Este artículo fue publicado en Business Insider España por Marta Garijo.