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Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

20/08/2017 - 18:24

El pasado viernes falleció el famoso ilustrador e historietista Alfonso Azpiri, que ayudó a consolidar la industria de los videojuegos en España.

Alfonzo Azpiri, uno de los más grandes ilustradores de la historia de nuestro país, falleció el pasado viernes a los 70 años de edad.

Su muerte ha llegado hasta las portadas de los grandes medios, como gran historietista que era. Y, por supuesto, a todas las webs de videojuegos, recordando su trabajo de ilustrador de carátulas. Pero desde estas líneas me gustaría destacar su importante papel en la consolidación de los videojuegos en España.

Conocido por su trabajo de dibujante de comics (algunos propios como Lorna o Mot), portadas de libros, y otros muchos proyectos en cine y prensa, Azpiri ilustró también docenas de carátulas de videojuegos españoles en los años 80 y 90 del pasado siglo.

Para descubrir la personalidad de Alfonso Azpiri, merece la pena ver esta entrevista que le hicieron nuestros compañeros de Hobbyconsolas:

Cuando hablamos de la historia de los videojuegos a todos nos vienen a la cabeza grandes nombres que ayudaron a definir la industria: Shigeru Miyamoto, el creador de Mario, Sir Clive Sinclair, el creador del ZX Spectrum, John Carmack, el creador de Doom... Pero otros muchos, en sus respectivos campos, tuvieron una importancia igual o mayor en la conversión de los videojuegos en una industria, y en un fenómeno cultural.

A principios de los años 80 los videojuegos en España eran un fenómeno amateur. Pioneros españoles como Paco Suárez y Paco Portalo, creadores de La Pulga (Bugaboo), uno de los primeros videojuegos diseñados en España, publicaron primero en el Reino Unido, antes que en España. Las compañías de videojuegos españolas estaban formadas por grupos de amigos veinteañeros que se habían conocido en el instituto o la universidad, o incluso por miembros de una misma familia, como los hermanos Ruiz que fundaron la mítica Dinamic.

Muchas de ellas publicaban sus propios juegos, o lo hacían a través de distribuidoras que no tenían presupuesto para publicar videojuegos en un mercado virgen que aún no existía. Era normal que las carátulas se encargasen al que mejor dibujaba del grupo, o a un conocido que estudiaba Bellas Artes y que posiblemente nunca había jugado a un videojuego de ordenador.

A principios de los años 80 las carátulas de los videojuegos españoles, e incluso de los ingleses y americanos, sin querer desmerecer a nadie, eran así:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España
Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Nostálgicas y míticas, cierto, pero también bastante amateurs.

Pero entonces ocurrió algo inesperado. Una compañia principiante llamada Dinamic le pidió a un genio que diseñase las carátulas de sus juegos. Eran jóvenes, inexpertos y pagaban poco. Y contra todo pronóstico, el genio dijo sí. Tras diseñar la portada de Rocky, Dinamic le pidió a Alfonso Azpiri diseñar la carátula de su nuevo juego, Abu Simbel Profanation, y Azpiri se presentó con esto:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Libros de ilustraciones y comics de Azpiri en Amazon

Ni que decir tiene, los hermanos Ruiz se quedaron con la boca abierta. A partir de entonces, la historia de los videojuegos españoles cambió para siempre. Los juegos dejaban de tener una presentación amateur para venderse como un producto artístico con una presentación profesional, a la altura del cine o los libros:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

En apenas tres años, Dinamic se convirtió en una de las compañías europeas más importantes. No sólo vendía cientos de miles de copias en España, sino también en Reino Unido, Alemania, o Italia.

Obviamente, su éxito se debía a la calidad de los juegos, pero todas las compañías con las que ha trabajado Alfonso Azpiri (Dinamic, Topo Soft, Opera Soft)  reconocen que sus carátulas ayudaron a vender miles de copias. Sus dibujos transmitían emoción, misterio y aventura, y unas ganas inmensas de jugar al juego:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Aunque luego el juego en sí, fuese mucho menos épico:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

30 años de la informática doméstica en España

Solo Azpiri era capaz de coger la idea de un clon de Pac-man, una simple bola que come puntos en un laberinto, y convertirla en algo evocador y fascinante:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Alfonso Azpiri fue también un maestro del comic erótico, y aunque en las carátulas de videojuegos se cortó bastante, muchas de ellas tenían un toque de erotismo que causó muchos problemas en algunos países, en donde fueron censuradas:

Tributo a Azpiri, figura clave de los videojuegos en España

Azpiri no era diseñador de videojuegos (aunque colaboró en el diseño gráfico de algunos de ellos), pero su obra ayudó a consolidar la industria de los videojuegos en España, cuando aún estaba en su infancia. Aportó una madurez, profesionalidad y arte a las carátulas de los videojuegos que contribuyó a que la sociedad los tomase en serio, a popularizarlos, y también a aumentar sus ventas. 

Como ocurre con los genios, seguramente esa no era la intención de Azpiri. Él solo hacía su trabajo, pero era tan bueno que su influencia se extendió más allá de una simple carátula de videojuego.

Alfonso Azpiri nos dejó el pasado viernes, pero su obra perdurará para siempre, en la historia del comic y de los videojuegos españoles.

Gracias por tantos y tan grandes recuerdos de la infancia, maestro...

Juega gratis a los primeros videojuegos españoles de hace 30 años

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