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Lo que nadie te había contado sobre el precio de la electricidad

Trampas legales de las compañías eléctricas

19/10/2019 - 07:30 | Actualizado 24/10/2019

Pese a que España es un país que cuenta con recursos naturales para producir electricidad, los ciudadanos pagamos una de las facturas de la luz más altas de Europa. ¿Por qué es así? ¿Es cierto que las compañías eléctricas usan trucos legales para cobrarnos más por la luz? Vamos a intentar averiguarlo.

Cuando la fiebre por la minería de criptomonedas se extendió a todos los rincones del mundo, en España no tuvo un gran calado. Si alguna vez te has preguntado a qué se debe, el motivo es bien sencillo: en nuestro país la electricidad es tan cara que apenas compensa. Crear criptomonedas exige un elevado gasto energético, y no se puede competir con países como China o Rusia, en donde la electricidad es casi gratis. Eso nos lleva a la pregunta: ¿por qué la electricidad en España es tan cara?

Y es que, si nos ponemos a analizar la posibilidades de generación eléctrica, nos damos cuenta de que nuestro país tiene suficientes recursos naturales para producir electricidad a un precio razonable: tenemos sol casi todo el año, hay ríos caudalosos, montañas para que nuestra red fluvial tenga un buen caudal, viento abundante en muchas partes del territorio nacional...

Es cierto que para que se den las condiciones óptimas harían falta más lluvias, como justifican las compañías. Y aquí tenemos pocas centrales nucleares, que es una importante fuente de producción eléctrica barata en otros países. Pero debería haber suficientes recursos para obtener un mejor precio en la electricidad. ¿Por qué en España la electricidad es más cara que en los países de nuestro entorno?

Asociaciones de consumidores argumentan que las compañías eléctricas usan trampas legales para que la luz nos salga más cara. Al contrario, las compañías recurren a excusas como la mencionada falta de lluvias, el clima extremo (mucho frío y mucho calor), o el poco apoyo del Estado a la producción de energía alternativa (solar y eólica). Vamos a tratar de descubrir la verdad sobre el precio de la electricidad.

La factura de la luz es una carga que nos afecta a todos en nuestra vida cotidiana. Y va a aumentar en los próximos años, con la llegada de los coches eléctricos. Los vehículos tendrán que conectarse a la corriente eléctrica varias horas todos los días, y aquí la diferencia de precio con respecto a otros países se puede notar mucho en nuestro bolsillo.

Vamos a ver cómo se calcula el precio de la electricidad en España, y por qué es más cara que en otros países europeos.

Índice de contenido

El precio de la luz en Europa

Eurostat, una agencia oficial de la Unión Europea, lleva a cabo estadísticas de todo tipo de datos a nivel europeo. Entre ellas, las relativas al precio de la luz.

En esta gráfica podemos ver los últimos datos oficiales del precio de la luz de la Unión Europea, correspondientes a la segunda mitad de 2018:

Precio de la luz en Europa

En la gráfica vemos cómo España es el quinto país con la luz más cara entre 40 países o regiones de Europa, solo por detrás de Dinamarca, Alemania, Bélgica e Irlanda. Aquí cuesta de media 24,77 céntimos de euro el Kwh (Kilovatio hora), superando a países más poderosos económicamente como Reino Unido, Francia, o los países nórdicos.

De hecho, si tenemos en cuenta el poder adquisitivo, España es el tercer país de Europa en donde la luz cuesta más al bolsillo de los ciudadanos, solo por detrás de Portugal y Alemania.

La factura de la luz ha subido un 92% en 15 años, En 2018 el precio de la luz en nuestro país subió un 14%, y cuando salgan las estadísticas de 2019, superará esta cifra.

La culpa no es de las tasas (pero sí del IVA)

Cuando nos encontramos ante precios elevados, en muchas ocasiones echamos la culpa a los impuestos del Estado. No obstante, no siempre es así. Los colores de la gráfica anterior nos ofrecen otra información muy interesante: a dónde va el dinero de la luz.

Observemos las barras de precio de los países en donde la luz está más cara. Como vemos cada barra tiene tres colores. El azul claro es lo que pagamos antes de impuestos, es decir, lo que se llevan las compañías eléctricas. El rosa son las tasas, y el azul oscuro, el IVA:

Precio de la luz en Europa

Como vemos, la barra azul oscura del IVA es una de las más grandes en España. Se ve aún más claro en la gráfica completa anterior. Esto nos dice que en España se paga mucho IVA por la luz, el cuarto más de toda Europa. Aquí pagamos el 21% de IVA para la luz, mientras que países como Reino Unido pagan el 5%. Así que aquí tenemos el primer culpable del alto precio de la luz: el alto IVA. Este impuesto es responsabilidad del Estado, por eso asociaciones de consumidores llevan pidiendo desde hace tiempo que baje el IVA de la luz. Pero es difícil que pase porque, como es fácil suponer, es una fuente de ingresos muy importante y constante para el Estado y las autonomías.

La barra rosa es la de las tasas o impuestos que no son IVA. En este caso las tasas de la luz en España son de las más bajas de Europa, con lo que compensa un poco lo del IVA. En Alemania y Dinamarca, son brutales. Es una de las excusas que a veces pone el Gobierno para no bajar el IVA: la luz tiene muy pocas tasas. 

Trampas legales de las compañías eléctricas

La tercera barra, la azul clara, es la del precio antes de impuestos, es decir, lo que se llevan las compañías eléctricas. Aquí vemos cómo en España la barra azul es una de las más grandes, solo por detrás de Irlanda y Bélgica. Por tanto, el segundo culpable del alto precio de la luz: las compañías eléctricas españolas son de las que más ganan en Europa. No es tan sencillo como hacer que ganen menos, porque también hay que tener en cuenta lo que cuesta producir esa electricidad, y la cuota de potencia contratada la fija el gobierno, pero si es un hecho que hay que resaltar.

Penalizan a los que consumen menos

Otra estadística que publica Eurostat es la del precio en los diferentes tramos. Y aquí sale a la luz otra criticable práctica del precio de la luz en España: los que menos consumen, son los que más pagan.

Las estadísticas anteriores hacen referencia al consumo medio doméstico, entre los 2.500 y los 5.000 Kwh al año. Sin embargo, si tomamos los precios de las casas que consumen poco y tienen contratada poca potencia, 1.000 kwh al año, resulta que en España es donde más se paga de toda Europa, según Eurostat (vía OCU)

Trampas legales de las compañías eléctricas

Esto es debido a que el precio fijo que pagamos por la luz aunque no consumamos, la potencia contratada, es uno de los más altos de Europa. Por tanto, el tercer culpable del alto precio de la luz: la cuota por potencia contratada es muy alta.

El desglose del precio de la luz

Lo que pagamos todos los meses en la factura de la luz se divide en cuatro partes: la potencia contratada o facturada, el consumo, los impuestos o tasas, y el IVA.

La potencia contratada es la potencia máxima que podemos consumir, e influye en los electrodomésticos que puedes usar a la vez. Si en alguna ocasión has encendido el horno y el microondas o la lavadora a la vez y se ha ido la luz, eso es porque has superado la potencia contratada. Esta potencia tiene un precio fijo por día, y hay que pagarlo incluso aunque no consumamos nada. La cuota la fija el gobierno.

El siguiente factor que determina el precio que pagamos por la luz es el consumo propiamente dicho, que depende de la energía consumida por electrodomésticos, luces, etc, y del precio del Kwh. Además, también se paga por el alquiler de los equipos de medida y los servicios de urgencia si algo se estropea, un precio fijo de unos 4 o 5€ al mes.

Finalmente tenemos una tasa o impuesto a la electricidad del 5% que se usa para pagar las pérdidas del carbón y va a las autonomías, y el 21% de IVA. 

Ya hemos visto que, según Eurostat, en España pagamos muy pocas tasas por la luz pero mucho IVA. El 26% de la factura, es para impuestos.

Veíamos en la estadísticas que las compañías eléctricas españolas están entre las tres que más ganan de Europa, en el porcentaje del recibo de la luz. Sus ganancias vienen de dos sitios: la potencia contratada, y el precio del Kwh, aunque depende si es una comercializadora, o también una distribuidora.

Aquí tenemos el principal punto polémico. Como vemos en esta factura real, el usuario paga 86,74€, pero solo 33,96€ viene del consumo:

Factura de la luz

Este usuario paga más por la potencia contratada, 41,13€, que por el consumo, 33,96€. Aunque no pise por casa tiene que pagar más que lo que consume.

Y como dice Eurostat, esta potencia contratada tiene la cuota la más alta de Europa en los tramos menores, 1.000 KWh al año, los hogares que menos consumen. Cuando debería ser al contrario: favorecer a la gente que consume poco y penalizar a los que consumen mucho, porque un exceso de consumo supone más contaminación y más desgaste del medioambiente.

El precio del KWh

El último punto polémico que nos queda por analizar es el precio del KWh. Un aspecto que también critican duramente las asociaciones de consumidores, porque aseguran que el sistema está montado para que los consumidores paguemos lo máximo posible.

En España existen dos mercados de la luz: el libre y el regulado. El consumidor puede elegir cuál quiere usar, pero el mercado regulado solo está disponible para aquellos cuya potencia contratada no supera los 10 kW.

En el mercado libre las compañías comercializadoras ponen el precio al KWh, con numerosas promociones, ofertas, etc., para captar clientes. El consumidor sabe exactamente lo que le cuesta la luz, ya sea hoy o el mes que viene.

En el mercado regulado el precio varía cada hora en función de la oferta y la demanda. Y esto depende de muchos factores.

Trampas legales de las compañías eléctricas

Si hay olas de frío o calor aumenta el consumo por el uso de estufas, calefacción eléctrica, aire acondicionado, ventiladores, etc., con lo que hay mucha demanda, y el precio sube. Según las compañías si llueve poco o hace poco viento, y la demanda es alta, tienen que obtener la electricidad de fuentes más caras como el carbón o el gas natural, y el precio sube. 

Aunque en España las energías renovables, más baratas, ya suponen el 40%, aún seguimos dependiendo mucho del carbón, que produce la electricidad más cara. Y hay muy pocas centrales nucleares que generan la electricidad más barata (pero potencialmente más peligrosa).

Actualmente ambos mercados (libre y regulado) se dividen a los consumidores casi al 50%. Sin embargo los precios suelen ser un poco más baratos en el regulado, y por eso muchas compañías priorizan las ofertas en el mercado libre. Incluso haciendo trampas...

Artimañas comerciales

La pasada primavera la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia denunció a las compañías eléctricas por "malas prácticas de las comercializadoras de electricidad que están alterando el mercado y perjudicando a los consumidores".

El informe de la CNMC habla de numerosas artimañas, desde ofrecer descuentos sin explicar que el descuento se aplica a la nueva tarifa (más cara) y no con respecto a la vieja, a cambiar las condiciones de los contratos de forma unilateral.

Algunas compañías ha impuesto de forma unilateral a sus clientes la tarifa de discriminación horaria, que perjudica a familias con hijos, o han subido los precios poniendo como excusa el coste de generación o el pago de una tasa por el CO2, cuando es algo que por contrato no se puede cambiar hasta que pase el plazo fijado (normalmente, un año).

Hay que tener cuidado con las ofertas chollo.

La CNMC también recoge en su informe que las compañías eléctricas no hacen cálculos ajustados de los componentes regulados, y el exceso se cobra al consumidor. Del mismo modo, cambios a la baja en algunos conceptos no aplican esa reducción en la factura.

Cuidado con las tarifas de precio fijo

Algunas compañías eléctricas ofrecen una tarifa fija por la luz, sin que se vea afectada por el IPC o subidas en los próximos años. Pero la OCU denuncia que los precios de esas tarifas salen más caros que optar por el mercado regulado

En otros casos solo es fijo el consumo, pero puede cambiar el precio de la potencia contratada. Y muchas tienen compromiso de permanencia.

Una vez más conviene estudiar a fondo las promociones y comprobar si esconden alguna artimaña comercial.

Los males de la electricidad en España

A lo largo del artículo, hemos desvelado los factores que aumentan el precio de la luz en España:

  • Un IVA muy alto, el 21%. Es incomprensible que un servicio básico tenga el máximo IVA. En otros países es el 5%.
  • Una cuota de potencia contratada muy alta, que encima penaliza más a los que menos consumen
  • Un 5% de impuesto a la electricidad que va a las comunidades autónomas
  • Un alto precio del KWh, motivado porque hay pocas fuentes energéticas baratas (centrales nucleares y energía renovables), y la excesiva dependencia del carbón y otras fuentes que producen electricidad cara y contaminante

Para bajar el precio sería necesario que el gobierno bajase el IVA y las cuotas de potencia contratada, y que las compañías inviertan más en energías renovables y contengan su margen de beneficios para que baje el precio del KWh, que es el tercero más alto de Europa según nuestro poder adquisitivo.

Son medidas que las asociaciones de consumidores llevan años pidiendo, pero no terminan de llegar.