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Tesla Model 3, probamos su tecnología

Prueba de la tecnología del Tesla Model 3

19/04/2019 - 18:00

El coche que Elon Musk prometió para que cualquier persona pudiera tener la posibilidad de comprar un Tesla ya es una realidad en el mercado. El Model 3 está a la venta en España por un precio que parte de los 58.700 euros (48.200 euros en el caso de la versión con tracción trasera), y nosotros hemos tenido la oportunidad de conducirlo durante un día para probar a fondo su tecnología. En este reportaje os mostramos todo lo que esconde este coche de Tesla.

El "Tesla del pueblo" ya está aquí. Presentado en Estados Unidos con un precio de 35.000 dólares, el Tesla Model 3 supuso un antes y un después en el catálogo de coches de Tesla: de los 69.500 dólares de los que partía en su lanzamiento el Model S, hemos pasado a un precio que con este modelo ha sido rebajado prácticamente a la mitad. Eso sin que sus características más relevantes se hayan visto en absoluto resentidas: frente a los hasta 433 kilómetros de autonomía (WLTP) que ofrece el Model S 100D, el Model 3 certifica hasta 560 kilómetros (WLTP) en su versión base.

Disponible en España a un ya-no-tan-asequible cambio de 58.700 euros (desde 48.200€ en el caso del modelo con solo tracción trasera, pero en cualquier caso hemos de darle las gracias a las tasas de los impuestos, y la inexistencia de ayudas por parte del Gobierno), el Tesla Model 3 igualmente representa en nuestro país una alternativa de un coche eléctrico que, a diferencia de la inmensa mayoría de las propuestas de los grandes fabricantes del motor, sí puede considerarse como una alternativa al coche de combustión para cualquier situación. No solo para la ciudad.

¿Por qué el Model 3 sí es una alternativa, y los demás no (tanto)? Primero, por su batería: mientras que los coches eléctricos de las grandes marcas se mueven en los 25, 30 o 35 kWh de capacidad de batería, este coche de Tesla alcanza los 75 kWh. Eso es lo que le permite alcanzar esos más de 500 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP, que es uno de los más cercanos a la realidad de todos los que ahora mismo pueden presumir en sus homologaciones las marcas de motor. Pero su batería no lo es todo.

Partimos de la base de que de baterías sabe algo Tesla, por la sencilla razón de que una de las patas de su negocio reside precisamente en la fabricación de las mismas: la compañía de Elon Musk dispone de fábricas que producen más baterías que todos los fabricantes de motor combinados, y eso sumado a su experiencia en paneles solares, baterías para el hogar y otras aventuras varias, le otorga un conocimiento en materia de litio que muchos fabricantes del sector tardarán décadas en alcanzar –eso, o sacan la cartera y desembolsan muchos millones de euros para ganarle ventaja a Tesla–.

En cualquier caso, hay más. Además de la ventaja que lleva en materia de baterías de litio, Tesla también está a años luz de su competencia gracias a su red de Supercargadores: no hay ninguna otra marca de motor que a día de hoy disponga de más de 1.400 estaciones de carga (y subiendo) por toda Europa. Los 3.029 kilómetros que hay entre Madrid y Ciechocinek (Polonia), los puedes hacer perfectamente en el Tesla Model S más básico yendo de Supercharger en Supercharger.

En esta ecuación entra ahora el Tesla Model 3, un coche que, pese a ser caro, ya empieza a ser mucho más realista para muchas personas que no están dispuestas a gastarse los 89.730 euros que cuesta el Model S más barato en España (en la versión 100D, ya que recordemos que los que eran todavía más asequibles, los 75D, han sido eliminados del catálogo). Por 57 mil euros, si lo quieres puedes hacerte con el único coche que vas a necesitar en tu hogar.

Tesla Model 3

En ComputerHoy.com hemos tenido la oportunidad de ponernos al volante del Model 3, y en este reportaje os vamos a contar absolutamente todo lo relacionado con su tecnología. Empecemos.

Tesla está vendiendo el Model 3 en dos versiones diferentes: la "principal", que es la que cuesta 57.600 euros y ofrece hasta 560 kilómetros de autonomía (WLTP), y la Performance, que a cambio de un mayor rendimiento (acelera de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos, frente a los 4,7s que "tarda" en hacerlo el otro modelo), tiene menos autonomía (530 kilómetros) y cuesta 68.500 euros. Este último es el que nosotros hemos probado, ya que es el modelo que la marca ahora mismo tiene en circulación para las unidades de prensa (no está matriculado todavía en España, de ahí que las placas sean amarillas, de Holanda concretamente).

Tesla Model 3 Dual Motor

Pincelada rápida de sus características: cuenta con dos motores (uno encargado de alimentar el eje delantero, y otro en el eje trasero), desarrolla el equivalente a más de 460 caballos de potencia y alcanza una velocidad máxima de 261 kilómetros por hora. La tecnología de Autopilot venía incluida en nuestra unidad de prensa, pero en la versión comercial es un extra que se puede adquirir tanto en el momento de la compra como incluso después de haber recibido el coche (aunque en ese caso su activación es más cara).

Hechas las presentaciones, vamos a empezar por hablar de lo que se siente cuando te subes a bordo de este Model 3. Al fin y al cabo, uno no tiene todos los días la oportunidad de subir a bordo de un coche así.

Interior del Tesla Model 3

Cuando te subes a un Tesla, nada de lo que ves se parece a lo que hasta ahora hayas podido ver en cualquier otro coche del mercado. Es algo que ya nos pasó en nuestra prueba de la tecnología del Model X, pero con este Model 3 esa sensación ha sido todavía mayor: en su interior, por no haber no hay ni instrumentación detrás del volante. Todo, absolutamente todo, recae en la pantalla de 15 pulgadas que encontramos a la derecha del volante.

Conduciendo el Model 3
Pantalla del Tesla Model 3
Volante del Tesla Model 3

Simple: esa es la primera palabra que a uno se le puede venir a la mente al ver el interior, y es cierto, se trata de un interior rematadamente simple para un coche que cuesta más de 50 mil euros. Es un precio que entra en la franja en la que se mueven modelos premium –en sus versiones más básicas, claro está– como el Audi Q5 (desde 49.750 euros) o el BMW Serie 5 (desde 47.375 euros), y en ambos casos, incluso en las versiones de entrada, hablamos de coches cuyo interior es, como mínimo, infinitamente más completo que el de este Model 3. Pero precisamente por eso, porque es infinitamente más completo, se trata de coches cuyo interior seguramente estará obsoleto de aquí a cinco años: eso con el Model 3, no va a pasar (no debería).

El interior del Tesla Model 3 da la sensación de estar pensado para que siga siendo actual de aquí a tres, cuatro o cinco años. ¿Por qué? Porque tiene tan pocos elementos, que no hay nada que pueda quedar obsoleto en cuanto a diseño o funciones a medida que avance el mercado automovilístico: no hay botones cuyo diseño vaya a estar fuera de moda de aquí a unos años, ni hay un navegador que de aquí a dos años parecerá antiguo porque la marca haya lanzado uno más grande, más bonito y con más funciones. Lo único que hay es una pantalla enorme, y algunos botones.

Botones del Tesla Model 3
Palanca de cambios del Tesla Model 3
Interior del Tesla Model 3

De los controles físicos que hoy en día trae cualquier coche, aquí lo único que encontramos es un botón para los warnings y otro botón para la llamada de emergencia (porque es obligatorio en Europa; en Estados Unidos, ni siquiera está este botón). Eso, sumado a los dos botones del volante –ahora veréis que son mucho más versátiles de lo que parece– y los controles de las ventanillas, así como los botones electrónicos para la apertura de cada puerta (hay un mecanismo físico de apertura en caso de que falle).

Entonces, ¿cómo puedo regular los retrovisores? ¿Y cómo ajusto la altura del volante? ¿Qué hay de las luces de cruce? Todo eso se hace desde el navegador. Haceos a la idea de que la pantalla de este Tesla es el cerebro del coche, y vamos a hablar mucho de ella en este reportaje.

Ajustar los retrovisores en el Tesla Model 3
Ajustar los retrovisores en el Tesla Model 3
Ajuste de los faros en el Model 3

Por defecto, los botones del volante (son dos "bolas", que se mueven en los dos ejes) sirven para controlar la reproducción de música y para ajustar ciertos parámetros de la conducción asistida –velocidad o distancia respecto al coche que tengamos delante, por ejemplo–. Pero si entramos en el navegador para regular por ejemplo la posición de los retrovisores, veremos que activando este ajuste el botón izquierdo del volante se convierte en el control de los retrovisores.

Es una solución muy práctica que evita tener más botones de los necesarios dentro del coche; si lo puedes comprimir todo en un único control físico, ¿por qué no hacerlo?

Retrovisores digitales, la próxima revolución de los coches del futuro

Dicen que hay controles de un coche que no deberían estar en una pantalla, por la distracción que puedan generar durante la conducción. En parte es cierto, sobre todo con aspectos tan cotidianos como el climatizador (tiene una interfaz realmente trabajada, pero sería de locos intentar controlarla a 120 km/h en la autopista), pero hay otros controles como el de las luces que, si los dejamos en modo automático, realmente será siempre el coche el que decidirá qué luces ha de llevar en cada momento. Nos guste más o menos, es hacia donde van todos los fabricantes (lo vimos ya en nuestra prueba de la tecnología del nuevo Touareg, por ejemplo).

Lo que ya es más discutible es la ausencia de instrumentación detrás del volante. Ni cuadro digital, ni cuadro analógico: si quieres saber a qué velocidad vas, o cuánta autonomía le queda a la batería, no te queda otra que posar la mirada sobre el extremo superior izquierdo del navegador, que es donde siempre se muestra la información relevante a la conducción.

El gesto de mirar al navegador para saber a qué velocidad vas, en base a las horas que he pasado conduciendo este Model 3, es equivalente al gesto de mirar el retrovisor para saber qué tráfico tienes detrás –no para adelantar–: pierdes unas milésimas de segundo en las que efectivamente estás apartando la vista de la carretera, pero dado que no es algo que vayas a estar haciendo constantemente (nadie conduce mirando fijamente el cuadro de instrumentos), no me parece en absoluto un hándicap durante la conducción.

Interior del Model 3 de noche

En cualquier caso, en las primeras horas se hace raro no ver nada entre el volante y la carretera. Sobre todo de noche, cuando lo único que ves tras el volante es la oscuridad absoluta: da la sensación incluso de que estás conduciendo con las luces apagadas, por eso de que no hay ninguna luz encendida. Pero te haces a ello.

Por cierto, ¿sabéis cómo se abre la puerta de un Tesla Model 3? Tirando de la maneta, claro está: pero más allá de eso, lo interesante es que este coche no tiene llave física, sino que en lugar de eso viene con una tarjeta –como una tarjeta de crédito– que permite abrir el vehículo apoyándola sobre el pilar B de la puerta del conductor; eso, o utilizas la aplicación de Tesla, que te permite abrir (e incluso arrancar) el coche desde el móvil.

Aplicación de Tesla
Tarjeta de Tesla

La aplicación de Tesla –disponible tanto para Android como para iPhone– cuenta con un amplio abanico de funcionalidades: puedes consultar el estado de la carga, encender, apagar o programar el climatizador, ver la posición del coche, encender las luces o tocar el claxon, e incluso...

... puedes mover el vehículo a distancia (hacia delante o hacia atrás), siempre y cuando te encuentres cerca de él.

El mal llamado Autopilot: así es la asistencia a la conducción de Tesla

A Elon Musk le ha costado más de una polémica la decisión de haber bautizado con el nombre de "Autopilot" a su sistema de asistencia a la conducción. No es la primera vez que un país pone en duda el uso de esta denominación, y hay asociaciones que llevan tiempo pidiendo su modificación: puede dar a entender que es un piloto automático, cuando no es así. De hecho, el Model 3 que ha pasado por nuestras manos era autónomo de nivel dos... de los cinco niveles que existen.

Que tenga asistencia a la conducción de nivel dos significa que puede ayudarte en ciertas tareas rutinarias, pero no sustituye en absoluto al conductor. Este coche es capaz de mantenerte en el carril, adaptar la velocidad al tráfico e incluso realizar una maniobra completa de adelantamiento con cada toque del intermitente; pero en todo momento, el responsable de la conducción eres tú.

Esto es lo que ve el Autopilot de Tesla en tiempo real

La activación del Autopilot es muy sencilla: con un toque hacia abajo de la palanca de cambios, activas el control de crucero adaptativo; con dos toques rápidos, activas el asistente completo a la conducción. El asistente es capaz de trazar las curvas con mucha suavidad, y mantiene en todo momento la trayectoria del coche dentro de su carril –siempre es necesario seguir llevando las manos en el volante–.

Eso sí, un detalle importante: en Tesla, el Autopilot se paga. La versión básica del Model 3 no incluye esta tecnología, y para tenerla hay que abonar un extra que va desde los 3.200 euros –para tener sus funcionalidades más sencillas– hasta los 5.300 euros si se quiere disponer de esta tecnología al completo. Puede instalarse también después de haber comprado el coche, pero sale más caro.

El cerebro de Tesla

Interior del Tesla Model 3

El navegador es el cerebro del Model 3. Tras la pantalla de 15 pulgadas, lo que se esconde es una interfaz que cuenta con todas las funcionalidades –y más– que puedas necesitar mientras estés a bordo del coche. Es una interfaz que puede parecer compleja a primera vista por la cantidad de apartados con los que cuenta, pero es más intuitiva de lo que uno podría pensar, y desde el minuto uno empiezas a intuir por ti mismo dónde encontrarás cada opción que necesites.

Dado que el coche trae conectividad ilimitada de datos, está permanentemente conectado a Internet. Eso le permite basar su sistema de navegación en Google Maps –con información del tráfico incluida–, y viene con una cuenta Premium de Spotify ya activada (también puedes introducir la tuya en caso de que ya tengas una).

Climatizador en el Model 3

El manejo de la pantalla principal, donde aparece el navegador, la música y cualquier otra ventana que quieras abrir, se hace cómodo incluso en marcha (no difiere mucho de manejar un navegador de cualquier otro coche). En marcha, lo que ya se complica un poco más es el control de funcionalidades propias del vehículo –luces, climatizador, retrovisores...–, tal y como mencionábamos antes.

Lo interesante de este navegador es que se actualiza igual que tu móvil: cada cierto tiempo, Tesla lanza actualizaciones de sistema operativo que traen todo tipo de mejoras, correcciones de errores y novedades varias, de forma que el coche siempre está a la última en cuanto a los nuevos desarrollos de la marca. Es quizás la parte más diferencial de Tesla respecto a cualquier otro fabricante del mercado: aquí, no hace falta que pases por el taller para actualizar el coche, porque se actualiza a través de la conexión de datos que trae integrada de serie.

La batería del Model 3: 75 kWh con los que sí puedes hacer un Madrid–Barcelona

Tesla Model 3

Cuando hablamos de coches eléctricos, lo más habitual es referirse a ellos como coches de ciudad: con baterías de 20, 25 o 30 kwh de capacidad, se trata de vehículos con los que difícilmente podrás recorrer mucho más de 200, 230 o 250 kilómetros del tirón cuando vayas a hacer un viaje por carretera. Con el Model 3 y su batería de 75 kWh, no tendrás problemas en hacer más de 350 kilómetros sin parar entre carga y carga.

Estamos hablando de un coche que en condiciones reales de uso supera sin problemas los 400 kilómetros de autonomía, lo que lo sitúa como uno de los vehículos de mayor autonomía del mercado eléctrico. Pero además de eso, cuenta con algo que ningún otro fabricante de motor ha sido capaz de igualar hasta ahora: una red de cargadores por toda Europa. Por España, la infraestructura de la que disponen permite hacer un punta a punta por todo el país con total tranquilidad.

Mapa de Supercargadores en España

Los Supercargadores son estaciones de carga diseñadas exclusivamente para los coches de Tesla –ningún otro coche se puede cargar en ellos–, y se trata de cargadores en los que con poco más de media hora de carga tendrás autonomía suficiente para seguir otros 200 o 250 kilómetros de viaje antes de tener que parar de nuevo.

Llegan los Supercargadores V3 de Tesla: cargarán a 250kW, 150 km en cinco minutos

Eso sí, desde finales del año pasado cargar en un Supercharger ya no es gratis: ahora sale a razón de 0,29 euros el kWh, lo que significa que, para cargar al 80% la batería de este mismo coche (el 80% de 75 kWh son 60 kWh), deberás desembolsar algo más de 17 euros. Teniendo en cuenta que nunca vas a cargar partiendo de un 0%, y que es más probable que lo hagas desde un 15-20%, el coste que normalmente deberás abonar por cada "super-carga" será de unos 12 euros.

Tesla Supercargador
Detalle carga Tesla

Es cuestión de sacar la calculadora y hacer cuentas: ¿sale rentable? A largo plazo, desde luego que no. Pero la carga rápida de Tesla está pensada para un uso eventual –viajes largos, emergencias y demás–, de forma que, en esos casos, por supuesto que sale rentable. Para la carga del día a día, la única opción viable económicamente hablando es cargar el coche en casa.

¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en España?

Dado que el Model 3 utiliza un conector de carga diferente al que hasta ahora tenían los coches de Tesla (se trata de un CCSCombined Charging System, basado en un puerto Mennekes), la compañía ha tenido que adaptar sus Supercargadores para dotarlos de un cable de carga en este formato. Casi todas las estaciones disponen ya de los denominados como "puntos de carga con prioridad para el Model 3", que son cargadores en los que está disponible este conector, y los planes de futuro de la marca pasan por que todas las estaciones de carga acaben siendo cien por cien compatibles con este coche.

Experiencia de conducción con el Tesla Model 3

Pese a que esto es una prueba de su tecnología, no podemos pasar por alto comentar algunas pinceladas de nuestra experiencia de conducción con el Tesla Model 3.

Una cosa es conducir un coche eléctrico, y otra es conducir un Tesla. Pocos coches eléctricos –por no decir ninguno, al menos entre aquellos pensados para un uso de calle– traen dos motores (uno en cada eje), y eso se traduce en que pocos coches eléctricos te van a ofrecer la experiencia de aceleración que ofrece este Tesla con sus 639 NM de par motor: tiene más par que un Mercedes-AMG GT 43, por poner un ejemplo. Es algo que no olvidas cuando te bajas de él.

Prueba de la tecnología del Model 3

Además de una aceleración desmedida –puedes ponerla bajo control activando el modo de conducción estándar, en el que el pedal del acelerador no es tan agresivo en su respuesta como sí lo es en el modo deportivo–, la propia experiencia de conducción cotidiana transmite una sensación que en absoluto está rodeada por la sensación de estar renunciando a ciertas características de un coche de combustión que sí es habitual tener en otros coches eléctricos.

En ComputerHoy.com hemos probado muchos coches eléctricos en el último año –el i3 de BMW o el Leaf (2019) de Nissan en su versión de 40 kWh, entre otros– y, a diferencia de casi todos ellos, en este Model 3 no hemos tenido en ningún momento la sensación de estar limitados en algún aspecto por el hecho de tener entre manos un coche eléctrico. Su autonomía, su potencia y la red de supercargadores de Tesla hacen que te sientas tranquilo desde que te montas hasta que te bajas.

Os iremos contando más sobre la tecnología del Tesla Model 3 en una serie de artículos que en las próximas semanas podréis leer en la Zona Motor de ComputerHoy.com. Mientras tanto, echad un vistazo a este contenido: Todo lo que debes saber al comprar un coche de Tesla en España.

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