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Actualizaciones que mejorarán el rendimiento de tu PC ordenadas de mejor a peor

Interior ordenador

Pixabay

03/07/2022 - 12:00

Si necesitas actualizar el ordenador, pero no tienes claro que debe ser lo primero que actualices, nosotros vamos a intentar ayudarte colocando de mejor a peor el tipo de remodelaciones que le puedas hacer a tu PC.

Si nuestro ordenador va más lento de que debería o tarda mucho en arrancar aplicaciones que requieren algo de fuerza, como puede ser Photoshop, es probable que necesites actualizar el hardware.

Aquí es cuando llegan las dudas, puesto que puede ser que no tengamos muy claro que parte del ordenador es la que debemos actualizar antes para que el resultado vaya siendo mejor.

Esto es importante, ya que puede ser que modifiquemos una parte del hardware que no signifique nada en cuestión del rendimiento, aunque ganemos en otras facetas. Al fin y al cabo, lo que notamos es falta de potencia, no de otro tipo de síntoma.

Por eso el orden o la prioridad en las actualizaciones de hardware es relevante, sobre todo si lo que pretendemos es que el ordenador recuerde su potencia pasada.

Nueva memoria RAM

Está claro que, si hay una forma sencilla para conseguir actualizar la potencia de un ordenador, esa es la de ampliar su memoria RAM, puesto que es asequible, se puede hacer en casi cualquier ordenador y encima, los conocimientos para realizarlo no deben de ser extensos.

Sí aumentamos la RAM, las tareas más exigentes (juegos o aplicaciones) se moverán con más soltura e incluso podremos gestionar de manera más resuelta lo que es todo lo que se mueve en segundo plano, incluso el número de pestañas abiertas del navegador podrá ser mayor.

Realmente la RAM que se necesita varía por lo que:

  • Podemos considerar los 4 GB como la cantidad mínima. Está bien para tareas poco exigentes, para navegar, ver vídeos y todo lo que signifique no enfrentar al ordenador a un gran estrés.
  • Si subimos a 8 GB, las tareas exigentes multiplicarán su espacio, se podrá navegar con hasta 30 pestañas abiertas sin problemas, edición de fotografía (incluso RAW) o juegos de un rango de exigencia medio. 
  • Los 16 GB son los ideales para conseguir los mejores resultados, puesto que los juegos más exigentes están cubiertos, la edición de foto y vídeo igual, como el acceso de las aplicaciones más potentes estarán bajo control
  • 32 GB de RAM es el sumun, como quien dice, una memoria RAM actualmente sobrante y con la que podremos hacer cualquier cosa que se nos antoje.

Otra tarjeta gráfica

Si lo que quieres es el ordenador para jugar principalmente a juegos de primer nivel o haces mucha edición de video y foto, este cambio, en vez de ser segundo, debería ser el primero. Por el contrario, si lo de jugar o editar no es lo tuyo, incluso la misma tarjeta gráfica que traiga el ordenador te valdrá durante mucho tiempo.

Muchos fabricantes suelen incorporar gráficas de las integradas y dada la calidad que tienen muchas de ellas hoy en día, para muchos usuarios serán mucho más que suficientes.

Esto no quiere decir que si optamos por cambiarla y poner una más potente no notemos la diferencia. Está claro que los trabajos que hagamos con Photoshop, con edición de vídeo, jugando con los últimos juegos o la experiencia con video en alta resolución es mucho mejor cuanto más competente sea nuestra gráfica.

Almacenamiento interno

Para que cambiemos nuestro almacenamiento interno se deben dar dos premisas muy claras, que ya no tenemos espacio o que necesitamos un sistema más veloz para nuestras operaciones.

Una unidad de 5400 RPM puede alcanzar velocidades de escritura de hasta 100 Mbps, una unidad de 7200 RPM de hasta 150 Mbps, mientas que una unidad de estado sólido otorga más de 500 Mbps. Hay SSD en el mercado que pasan de los 3.000 Mbps de velocidad de escritura.

Estas velocidades que te hemos contado significan tiempos de arranque más rápidos, carga de aplicaciones más veloces, velocidades más rápidas para iniciar juegos y más capacidad de respuesta en programas que usan archivos grandes.

SSD

Pexels

Otra de las razones que os hemos dado para cambiar nuestro almacenamiento es la falta de espacio, algo normal si el ordenador ya tiene unos años, puesto que los niveles que ocupan los programas o juegos de hoy en día no son los de antes.

Para un buen funcionamiento del ordenador es más que aconsejable mantener al menos 10 GB de espacio libre para que los utilice el sistema operativo.

Hoy en día tener una unidad SSD de 1 TB no es caro y hay múltiples opciones que pueden ser de sobra viables para conseguir el espacio que necesitamos.

El procesador

Si queremos actualizar el procesador del PC debemos tener en cuenta que no solo es algo bastante costoso, sino que no es nada sencillo colocar uno nuevo, puesto que ya se requieren conocimientos mucho más avanzados que en los ejemplos anteriores.

Cuando cambias un procesador debes de estar muy seguro de lo que haces, puesto que hay ocasiones en las que un SoC nuevo no es mejor que el anterior. Esto es algo de lo que te debes asegurar a toda costa.

Los procesadores son caros ya de por sí, pero es que incluso hay casos en los que tendrás que cambiar la placa bases porque no sea compatible.

Si no tienes que cambiar dicha placa es mucho mejor, aunque es posible que necesites una actualización de la BIOS para funcionar. 

Actualización del software 

Seguramente las actualizaciones de los programas de nuestro ordenador se hagan de manera automática. Si no es así, lo mejor es activarlo, porque de esa manera, nos aseguramos tener instalados siempre las últimas versiones de cada programa.

Cuando vemos las versiones que van a instalar los programas debemos fijarnos en detalles que a lo mejor han pasado desapercibidos para ti,

Si una actualización es 0.0.1, es probable que se trate de correcciones de errores. Si es 0.1.0, seguramente incluya optimizaciones y pequeñas funciones nuevas. Ambos casos son casi más importantes que si cambia el primer número, ya que esto significa que es una nueva versión total del programa.

Cuando es el primer número el que se modifica es que es una nueva versión, la cual, como es normal, ocupará más espacio, algo que no nos viene bien si estamos limitados de volumen o capacidad.

Lo mismo ocurre con las actualizaciones del sistema operativo. Las actualizaciones incrementales periódicas son esenciales por motivos de rendimiento y seguridad, pero las versiones completas podremos dejarlas un poco de lado hasta que tengamos capacidad para poder con ellas.

Estos son los posibles cambios que puedes hacer en tu ordenador, de los mejores a los que no lo son tanto, para que puedas analizar cuál de ellos es el que mejor le viene a tu PC.

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