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Mini PC vs un ordenador convencional, ¿cuáles son sus ventajas y desventajas?

mini PC

08/12/2019 - 07:30 | Actualizado 16/12/2019 - 14:15

Los Mini PC son unos dispositivos tremendamente útiles para muchas tareas, pero no son infalibles. Te mostramos cuáles son las ventajas y desventajas de este formato compacto.

Si te vas a hacer con un equipo nuevo y no tienes mucho espacio en tu escritorio, es posible que te estés preguntando si elegir un mini PC o un ordenador de sobremesa convencional. 

Por las prestaciones que ofrecen este tipo de pequeños equipos, existen diversos contextos en los que optar por un mini PC es la opción más inteligente. Para otros usos, en cambio, decantarte por ellos puede suponer un auténtico dolor de cabeza.

La miniaturización de los componentes ha hecho posible que tanto los mini PC como los ordenadores convencionales se equiparen en prestaciones hasta un cierto nivel. Sin embargo, las mayores diferencias entre uno y otro las encontramos en los extremos de exigencia a nivel de prestaciones. Es decir, cuando no necesitas un PC con un gran rendimiento o, justo lo contrario, debe ser una auténtica bestia a nivel de hardware.

Qué es un Mini PC y qué no

Antes de comenzar a desgranar las ventajas y desventajas que ofrecen los mini PC y los ordenadores convencionales, creemos que es interesante concretar qué es exactamente un mini PC.

Vale, aquí muchos pensarán, llevados por la lógica más aplastante, que un mini PC es un ordenador pequeño. Es aquí donde pueden surgir las primeras discrepancias ya que no es lo mismo un PC compacto que monte una placa base con factor de forma mini-ITX. Los mini PC son todavía más pequeños.

Estos ordenadores acostumbran a utilizar placas base de un tamaño muy compacto y un diseño personalizado para cada fabricante, en lugar de las distribuciones estándar que proporcionan las placas mini-ITX que puedes encontrar en el mercado y con las que te puedes construir un ordenador realmente pequeño…pero que no será un mini PC.

Modelos como los Intel NUC, Asus Vivomini, Acer Revo Cube o los Gigabyte Brix son algunos de los ejemplos de mini PC con Windows 10 más destacados que puedes encontrar en las tiendas. Tampoco podemos olvidarnos de Apple que también cuenta con un mini PC tan solvente en su catálogo como es el Mac Mini.

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Los mini PC acostumbran a utilizar el mismo hardware que los portátiles, tales como procesadores integrados en la placa base, módulos de memoria SODIMM como los que usan los portátiles y unidades de almacenamiento de 2,5 pulgadas o con formato M.2 para ahorrar espacio en el interior de una caja tan compacta.

Ventajas de los MiniPC vs ordenador convencional

En muchas circunstancias no tenemos la posibilidad de utilizar un ordenador convencional, y en estos casos los mini PC se posicionan como una alternativa a estos ordenadores. ¿Los motivos? Permiten ahorrar espacio en tu mesa manteniendo la conectividad y los servicios que puedes necesitar, pero sin invertir una gran cantidad de dinero.

Ahorro de espacio en tu mesa

Los mini PC son pequeños, muy pequeños, y eso es una gran ventaja lo mires por donde lo mires.

La economía en el espacio convierte a los mini PC en una solución para puestos de ofimática, como en atención al cliente o recepción de una pequeña empresa, ordenadores para el departamento de administración e incluso para uso personal como un ordenador para navegar, revisar el correo o editar documentos.

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Por ese motivo, los principales fabricantes cuentan con al menos un mini PC en sus catálogos profesionales, dado que es una opción económica para habilitar un puesto de producción ofimática o como cliente conectado a un servidor.

El tamaño compacto de estos ordenadores permite instalarlos en un soporte VESA tras la pantalla reduciendo al mínimo el espacio que ocupa, y su potencia es más que suficiente para ejecutar aplicaciones de ofimática e incluso ir un poco más allá con modelos más potentes.

Conectividad completa

Una de las grandes ventajas de los mini PC es que ofrecen una conectividad completa en un tamaño muy reducido.

En su haber encontramos conectores USB de tipo A, USB de tipo C para conectarle todo tipo de accesorios; puertos HDMI o DisplayPort para conectar monitores externos, Smart TV o proyectores; conexión Lan Gigabit para lograr conexiones mucho más fluidas; e incluso conectores de audio digital o jack de 3,5 mm para audio.

En el apartado inalámbrico, tampoco se echan de menos conexiones WiFi ac y Bluetooth, lo cual convierten a los mini PC en un completo HUB al que poder conectar todo tipo de dispositivos, con la versatilidad que ello conlleva.

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Esta versatilidad en las conexiones y, de nuevo su tamaño compacto convierten a los mini PC en una especie de as en la manga que siempre querrás tener cerca de tus dispositivos, sobre todo cuando quieras dar respuesta a tareas que no sean muy exigentes a nivel de potencia.

Perfectos como media center o servidores

Hablar de la conectividad de los mini PC nos lleva a uno de los usos más habituales de estos pequeños ordenadores: como media center o servidor de archivos doméstico desde el que poder transmitir audio, vídeo y fotos a otros ordenadores de la casa o de una pequeña oficina.

Sus pequeñas dimensiones lo hacen perfecto para instalarlo junto a una Smart TV, ampliando las funciones de los reproductores multimedia de las mismas, permitiendo así liberar todo el potencial de Windows como sistema operativo en una pantalla de gran tamaño.

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Debido al uso de los componentes de portátil que estos dispositivos acostumbran a integrar, los mini PC consumen muy poca energía, lo cual los convierte en un excelente candidato como servidor de archivos o de descargas que puede mantenerse encendido durante todo el día sin que suponga un coste energético excesivo.

Desventajas de los Mini PC vs ordenador convencional

La principal ventaja de los mini PC es su tamaño reducido. No obstante, lo que a priori es una ventaja para el usuario, es un inconveniente para los fabricantes, ya que la falta de espacio limita seriamente la instalación de hardware necesario para desarrollar algunas tareas. A continuación te contamos cuáles son las principales desventajas de los mini PC.

Imposible jugar a un triple A

Aunque existen algunas gloriosas excepciones, lo cierto es que los mini PC no están especialmente bien dotados para ejecutar juegos triple A. Es decir, aquellos juegos que necesitan un hardware potente para ejecutarse con una fluidez medianamente aceptable.

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La falta de espacio impide que en su interior pueda instalarse una tarjeta gráfica al uso, por lo que estos dispositivos se ven obligados a utilizar la GPU integrada en el procesador que, en el mejor de los casos, permite jugar de forma ocasional a juegos que no requieran una gran potencia gráfica.

Como decimos, existen gloriosas excepciones en las que se han implementado soluciones gráficas para portátiles utilizando una GPU soldada a la placa base del mini PC.

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No obstante, estos modelos de mini PC gaming compactos son muy específicos y su precio está por encima de la media, con lo cual, muchas veces resulta más interesante utilizar un ordenador convencional de tamaño reducido para estas tareas.

¡Qué calor hace aquí!

Tal y como sucede en los portátiles, la falta de espacio en el interior de esos mini PC provoca que la disipación del calor sea insuficiente. Esto, a medio y largo plazo puede provocar muchos problemas y reducir la vida útil de los componentes internos por el exceso de temperatura.

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De hecho, equiparándolos con los portátiles, los mini PC juegan todavía con una mayor desventaja ya que en su interior no caben sistemas de ventilación forzada como los que equipan los portátiles, lo cual significa que todo el peso de la disipación recae sobre la refrigeración pasiva.

Esto obliga a llevar un control más estricto del mantenimiento para asegurar que las rejillas y disipadores se encuentran siempre perfectamente limpias evitando la acumulación del polvo y la suciedad atraída por la estática de los elementos electrónicos.

Las actualizaciones tienen un límite

Cuando en un PC necesitas más memoria RAM, una mayor capacidad de almacenamiento o mayor potencia gráfica, basta con comprar un nuevo componente con mayores prestaciones y añadirlo a tu PC para mejorar su rendimiento. En el caso de los mini PC esto no siempre es tan sencillo y en algunos casos, directamente imposible.

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Por ejemplo, muchos de estos mini PC llevan el procesador y la memoria RAM soldado a la placa base, tal y como lo hacen algunos ordenadores portátiles. Esto complica mucho la ampliación de la potencia de estos equipos en el futuro, ya que durante toda su vida útil se ven obligados a usar el mismo procesador.

En caso de contar con un modelo que permite instalar módulos de memoria RAM, su número será muy limitado ya que, debido al escaso espacio en su interior, solo admitirá uno o dos módulos de memoria. Algo que complica su ampliación.

Mac Mini

Mac Mini 2018

El Mac Mini 2018 es la renovación de la familia de entrada al mundo macOS. Se trata de un ordenador de sobremesa de tamaño compacto que, gracias a los procesadores de octava generación de Intel, permiten cumplir en el día a día en tareas ofimáticas.

Sucede algo similar con las unidades de almacenamiento donde, en el mejor de los casos, contará con un conector SATA y un puerto para M.2. Es decir, podrás instalar dos unidades de almacenamiento interno como máximo, eso siempre que el mini PC esté preparado para ello.

El problema más evidente llega a la hora de ampliar las prestaciones gráficas del equipo, en el que será imposible añadir una tarjeta gráfica convencional por falta de espacio, algo que resulta realmente sencillo en un ordenador convencional sin restricciones de tamaño.