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Omegle: qué es y cómo funciona una de las redes sociales más peligrosas que deberías evitar

Omegle

Depositphotos

13/02/2021 - 07:00

Si has oído hablar de Omegle pero no tienes muy claro qué es, presta atención porque te vamos a explicar en qué consiste esta plataforma y cómo funciona una de las redes sociales más peligrosas que deberías evitar.

Las redes sociales no solo se reducen a Facebook, Instagram o Twitter. Más allá de las plataformas más populares que todos conocemos hay infinidad de alternativas que tienen el objetivo de conectar a las personas de diferentes formas. 

Mientras que las redes sociales más conocidas cuentan con unos términos y condiciones más o menos estrictos que promueven prácticas adecuadas y buena conducta, hay otras plataformas cuyos filtros son mucho más laxos y que no resulta nada conveniente utilizar.

Una de ellas es Omegle. Es posible que no te suene de nada o que hayas escuchado su nombre recientemente, pero a pesar de esto no se trata de algo nuevo. Al contrario, esta red social nació en el año 2009, y en los últimos meses ha vuelto a ganar protagonismo y ha registrado un importante incremento en el número de usuarios que la utilizan.

Si quieres saber qué es Omegle y cómo funciona, presta atención porque vamos a contarte todo lo que te preguntas acerca de esta plataforma, y además te explicamos por qué es una de las redes sociales más peligrosas que debes evitar. 

Todo lo que tienes que saber de Omegle

¿Qué es Omegle?

Si ya peinas canas y llevas muchos años utilizando internet, seguro que ya sabes qué es Omegle. Se trata de un sitio web de chat anónimo que pone en contacto a extraños, bien mediante conversaciones de texto o bien a través de videochat.

Para conocer los inicios de Omegle nos tenemos que remontar al año 2009. Fue entonces cuando Leif K-Brooks, un joven de 18 años de Vermont (Estados Unidos) que estaba estudiando el último año de secundaria, puso en marcha un servicio web de chat que llamó poderosamente la atención de los usuarios. Inicialmente se trataba de un servicio completamente anónimo que no requería registro para ser utilizado, y su premisa consistía en poner en contacto a dos personas desconocidas para chatear de manera aleatoria. Nadie conocía la identidad de su interlocutor, una característica que resultó extremadamente atractiva para muchos usuarios.

Omegle

Pocos días después del lanzamiento de Omegle, su joven fundador escribía en el blog del servicio para agradecer la gran acogida que estaba teniendo, que en aquel momento había registrado más de 1.800 usuarios online. K-Brooks no se imaginaba que menos de un mes después obtendría unas 150.000 páginas vistas al día, y que los expertos compararían el éxito de su servicio con el que cosechó AOL a principios de la década de 1990 en Estados Unidos.

La emoción de ponerse en contacto con extraños se convirtió en una tendencia, e inspirándose en este concepto nacería unos meses más tarde Chatroulette. En noviembre de 2009, Andrew Ternovskiy puso en marcha un servicio de chat de vídeo que ponía en contacto a dos desconocidos de manera aleatoria, y a la vista de su buena acogida Omegle incorporó esta funcionalidad en el año 2010.

La red social ha ido añadiendo diversas funcionalidades a lo largo de los años y ha pervivido hasta el día de hoy. En la actualidad solo se puede acceder a través de la web, ya que sus aplicaciones para iOS y Android fueron vetadas el año pasado en Google Play y App Store por comportamiento inapropiado hacia los menores.

Así funciona esta peligrosa red social

Chateando

¿Y cómo funciona Omegle? ¿Por qué se la conoce como una de las redes sociales más peligrosas? 

El anonimato de los usuarios es uno de los grandes peligros de Omegle. Para utilizar la plataforma no es necesario registrarse ni aportar ningún dato, lo que deja vía libre a que se produzcan abusos, ya que no es posible identificar a las personas que hacen uso de ella.

La red social se vende como "una excelente manera de conocer nuevos amigos, incluso mientras practicas el distanciamiento social". Al acceder al portal tienes al posibilidad de elegir cómo quieres usar Omegle. Puedes escoger el modo de chat de texto o de vídeo, seleccionando previamente el idioma en el que te quieres comunicar, y si quieres puedes añadir tus intereses escribiéndolo en el campo correspondiente. Una vez que hayas elegido una opción, el sistema te pone en contacto con una persona al azar, ya sea a través del chat de texto o del videochat. Todo es anónimo y se recomienda no dar datos personales a nadie.

Estas dos alternativas están regidas por los términos y condiciones de Omegle, que no permiten el uso de la plataforma a menores de 13 años, y requiere que los menores de 18 años tengan permiso de sus padres o tutores para acceder. No obstante, dado que se puede utilizar sin registro, no hay forma de comprobar la edad de los participantes. Se supone que el chat de vídeo está moderado, pero el servicio recuerda que "la moderación no es perfecta y es posible que encuentres personas que tengan un mal comportamiento".

Omegle

Aparte de las opciones anteriormente descritas, los usuarios también pueden escoger el Modo espía del chat de texto, donde se puede formular una pregunta a dos extraños o discutir una pregunta con otro desconocido. Otro apartado independiente es el chat de texto de estudiantes universitarios, especialmente destinado a conectar a estudiantes.

En el caso del chat de vídeo, también está la modalidad de sección sin moderador, que como su propio nombre indica no tiene supervisión. Antes de acceder, un mensaje advierte al usuario de que el contenido no está moderado y que es posible encontrar conductas sexuales. Se supone que solo pueden entrar mayores de 18 años, pero no hay forma de comprobar la edad y se puede acceder con solo hacer clic. 

Por último, Omegle también cuenta con una sección de chat de vídeo para adultos, donde se advierte a los usuarios de que se van a encontrar con material sexual. Una vez más, la entrada está reservada a mayores de 18 años, pero no se lleva a cabo ningún tipo de comprobación.

El resurgimiento de Omegle

La popularidad de Omegle se ha disparado en los últimos meses. Si echamos un vistazo a Google Trends, entre diciembre de 2020 y enero de 2021 es el momento en el que se ha registrado el mayor pico de búsquedas en Google de los últimos cinco años. Si nos fijamos en las búsquedas hechas desde España, en el confinamiento fue cuando más interés despertó Omegle, y en diciembre también experimentó un repunte.  

A la vista de estas cifras, parece claro que las restricciones de movilidad debidas a la pandemia han influido en el relanzamiento de la plataforma, ya que muchas personas han buscado en ella vivir la emoción de contactar en vídeo con gente desconocida y anónima, como en un bar o una discoteca. 

Omegle

YouTube

Además, tal como explican en Pantallas Amigas, los youtubers también han contribuido a su relanzamiento. Omegle y Chatroulette se han convertido en un recurso fácil para hacer vídeos virales, lo que ha llevado a muchos usuarios a imitarlos y utilizar estas plataformas.

Los peligros de Omegle

Omegle resulta peligroso para los menores o usuarios muy jóvenes. Las personas adultas pueden elegir hacer uso de esta plataforma para conocer gente nueva a través del chatt de texto o de videollamada, pero el servicio supone un gran riesgo para las personas de corta edad. 

Como decíamos anteriormente, para usar la red social no hace falta registrarse y en ningún momento se lleva a cabo ningún tipo de comprobación de la edad o la identidad de los usuarios. Esto hace de Omegle el caldo de cultivo perfecto para perpetrar todo tipo de abusos, y los casos de grooming o ciberacoso sexual y sextorsión se dan con mucha frecuencia.

Si eres mayor de edad y te llama la atención este servicio para conocer gente, tienes que tener cuidado con la información que revelas, ya que tus datos pueden ser utilizados de manera malintencionada. Además, algunos análisis de seguridad afirman que la seguridad de Omegle es cuestionable y un hacker podría acceder a las conversaciones, rastrearlas y espiarlas.

En caso de que hagas uso del chat de vídeo, es importante que seas consciente de que la otra persona puede estar grabando la sesión y utilizar el vídeo sin tu consentimiento.