Skip to main content

En qué debes fijarte en la pantalla de un portátil al mirar sus características

Comprar un portátil para trabajar

21/10/2018 - 11:00

Estas son las características de la pantalla de un ordenador portátil que debemos tener en cuenta si queremos disfrutar de la mejor calidad de imagen. Además, no todos los monitores son para todo tipo de usuarios, por lo que os decimos cuáles se ajustan mejor a vuestras necesidades.

Elegir cualquier componente en un PC es una tarea complicada debido a todo lo que hay que tener en cuenta. Y, claro, elegir un portátil no es menos complicado. ¿Qué tarjeta gráfica debe llevar? ¿Qué procesador? ¿La RAM está soldada a la placa? ¿Cuál es la frecuencia de la memoria? Esas son las principales preguntas que nos hacemos a la hora de comprar un portátil, y hay una que solemos pasar por algo, y tiene que ver con el monitor.

Y es que, del monitor solo solemos mirar la resolución, pero hay unos cuantos puntos a los que debemos prestar atención, sobre todo si nos vamos a gastar un dinero en algo con lo que queremos quedar conformes. Además, no todo es la resolución, sino la respuesta, el refresco o el panel del mismo.

A continuación, os damos una serie de datos a tener en cuenta cuando miremos la pantalla de un portátil que queramos comprar. Y, claro está, también vale por si queréis comprar un monitor de escritorio ya que, al final, la pantalla de un portátil no deja de ser un monitor.

Estos son los 8 mejores portátiles que podéis comprar en 2018

Resolución y tamaño de la pantalla.

Es de cajón, pero es algo que es importante. Si queremos el PC para trabajar, cuanta más resolución... mejor. Si queremos el portátil para jugar, igual, pero habrá que tener en cuenta que, a mayor resolución, más recursos de la GPU consumirá, por lo que será importante contar con una GPU GTX 1060 o superior si queremos disfrutar durante unos años con un panel 1.080p... o con una GTX 1070, o superior, si la resolución es 1.440 o 4K.

Tened en cuenta que, actualmente y por el tamaño de la pantalla de un portátil, la densidad de píxeles es mayor que la de un monitor de escritorio, por lo que 1.080p sigue siendo una opción fantástica para trabajar y, sobre todo, para jugar. Sin embargo, si vamos a por un portátil exclusivamente para trabajar con texto y fotografía, lo mejor es optar por un panel 1.440p o 4K, y si está calibrado con certificación Pantone, mejor que mejor.

Un portátil con pantalla ''Pantone'', el Aero 14 de Gigabyte

Cuanta más resolución, mayor nitidez en la letra y, sobre todo, más área de trabajo activa. Ahora bien, el tamaño también importa, y aquí os dejamos una recomendación basándonos en los tamaños más populares:

  • 12 - 14 pulgadas: para trabajar, sobre todo. Son portátiles que son fáciles de transportar y que nos vendrán genial para trabajar en la pantalla, pero también con un monitor externo.
  • 15,6 - 17 pulgadas: para trabajar, pero sobre todo para jugar. 15,6 es, prácticamente, el tamaño estándar para disfrutar de juegos, y a la distancia a la que lo haremos en un portátil, es un tamaño ideal.

Tipo de panel. ¿IPS, TN, VA?

Como veréis en esta entrada, hay muchos elementos a tener en cuenta a la hora de comprar un monitor, ya sea para jugar o trabajar. Lo mismo pasa con las pantallas de los portátiles. Hay tres tecnologías diferentes que han ido apareciendo y evolucionando con el paso de los años, y no podemos decir, de forma rotunda, que una sea mejor que otra, ya que cada una tiene sus características, ventajas y desventajas.

Monitor IPS

Es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta a la hora de comprar un portátil, y vamos a ver las características de cada tipo de panel.

  • Panel VA, un refresco espectacular. Los paneles VA eran los ''profesionales'', antes de que aparecieran los IPS. Sin embargo, no terminaron de explotar en este sentido, y los IPS, literalmente, se los comieron. Sin embargo, debido a los requisitos de los jugadores, están de moda otra vez. Y es que, tienen dos características que están en boca de todos. Pueden ofrecer un brillo muy elevado, por lo que son candidatos a cumplir los estándares DisplayHDR. Además, tienen una alta tasa de refresco, por lo que es normal ver monitores de este estilo con 144 Hz o 240 Hz de respuesta. Son ideales para jugar si necesitamos fluidez. Ahora se llaman AMVA+.
  • Paneles TN, gran tiempo de respuesta. Son los paneles más antiguos y precarios de los tres que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir la pantalla de un portátil. Los colores son apagados, el brillo no destaca demasiado y, además, el ángulo de visión es tan pobre que nos obliga a tener la pantalla continuamente alineada para no tener aberración de colores. Eso sí, el tiempo de respuesta suele ser bajísimo, por lo que resultan ideales para juegos competitivos, como shooters en primera persona.
  • Paneles IPS, mejores colores y ángulos, pero lentos. Los paneles IPS son los más modernos y son los que mejor reflejan los colores. Estos son vivos y, en general, es una gozada ver los juegos y cualquier película en una pantalla de este estilo. Sin embargo, no son los mejores a jugar por su alto tiempo de respuesta. Eso sí, para trabajar, son de lo mejor que hay por la representación de los colores y por los ángulos de visión que pueden ofrecer.

Tiempo de respuesta, los famosos milisegundos, y Hz

Ya os hemos hablado de los milisegundos y los Hz en el apartado anterior, y es un dato muy importante si, sobre todo, vais a jugar en vuestro portátil. Los Hz indican las veces que la imagen se refresca por segundo. Un panel de 60 Hz indica que la imagen se refresca 60 veces por segundo. 144 Hz son 144 veces por segundo y 240 Hz... pues eso.

Cuanto mayor este número, mejor, ya que la imagen será mucho más suave y la fluidez aumenta. Además, podremos aprovechar mejor las gráficas modernas de los portátiles para mostrar juegos a una tasa de frames por segundo mayor que 60, y se nota, sobre todo cuando vamos a 120 o 144.

Los monitores mejor valorados en Amazon

Si cuantos más Hz, mejor, con los milisegundos (o ms), al revés. Se trata del tiempo de respuesta, y cuanto menos sea el número que indica esto, mejor que mejor. Es decir, para jugar, un panel con un tiempo de respuesta de 1 ms es mejor que el que tenga un tiempo de respuesta de 4 ms.

Eso sí, si vais a trabajar con tablas de texto o con el navegador, esto os da un poco más igual, ya que es algo que se nota, sobre todo, en juegos.

Ángulo de visión

Esto sí es para todos los perfiles de usuarios, y también es muy importante de cara a elegir un portátil u otro. Cuanto mayor sea el ángulo de visión, mejor. El ángulo de visión se mide en grados, lógicamente, y suele ser de 178/178º. Esto significa que tanto en el plano vertical como en el horizontal, tenemos 178º para ver la imagen sin que los colores se distorsionen.

Los paneles IPS son los que cuentan con un mayor abanico en este sentido, pero los TN y VA son los que mejores tiempos de respuesta y refresco ofrecen. Depende mucho del uso que se le vaya a dar y sí, los TN han mejorado mucho en lo que a ángulos de visión se refiere, por lo que ya depende de vosotros. ¿Para trabajar? IPS. ¿Para jugar a juegos competitivos? TN o VA. En eso no hay discusión. Pero si queréis el portátil para trabajar y jugar por gusto alguna vez, quizá convenga ir a por un IPS por sus ángulos de visión.

Diferencia de paneles

Ángulo de visión de los paneles.

¿Mate o brillante?

No hay una respuesta clara a esta pregunta. Como en otros aspectos, depende del gusto del usuario. Casi todos los portátiles vienen con pantallas mate, pero sigue habiendo portátiles, sobre todo si compráis un MacBook de ciertas generaciones, que cuentan con pantalla brillante.

¿Esto qué significa? Bien, una pantalla mate es la que no refleja la luz, lo que nos permite estar en entornos iluminados, o incluso viajando con luz que incida directamente en la pantalla, sin que esta refleje lo que tiene delante. Dan la sensación de ser menos premium que las brillantes, pero son mucho más prácticas.

MacBook

Una pantalla con acabado brillante, como decimos, da la sensación de ser mucho más premium, pero cuentan con un cristal delante de la pantalla que, por muy antirreflejos que sea, sigue reflejando la imagen. Si da el sol de cara, nos vamos a ver perfectamente reflejados en la pantalla, entorpeciendo la experiencia.

Brillo máximo

Otro elemento a tener en cuenta es el brillo. Se suele medir en nits y, aunque esta unidad solía estar escondida hace unos años, ahora se ha vuelto muy popular. Y, como podéis imaginar, hay de todo, desde los 200 cd/m². Ciertamente, un panel con ese brillo es ya... insuficiente, ya que la representación del color y, sobre todo, el brillo en exterior va a ser pobre.

Si podemos, debemos ir a por un portátil con una pantalla de 300 cd/m o más, sobre todo si queremos una experiencia cercana al HDR. Sin embargo, si nos quedamos en los 250 cd/m, tampoco pasa nada, ya que en entornos muy iluminados seguirá viéndose bien. Menos de 200.... ni os lo planteéis en 2018.

Los bits son importantes...

... pero no es un dato que las empresas estén dispuestas a dar así como así. Y, sin embargo, es importantísimo si queremos el portátil para jugar. Si sois capaces de descubrir los bits del panel, mejor que mejor, y debéis tener en cuenta que un panel de 10 bits siempre, siempre será mejor que un panel de 8 bits, y que uno de 10 bits que sean por interpolación (8 bits reales).

Si nos metemos en tecnicismos, un panel de 8 bits está formado por ocho colores, y su mezcla da como resultado 16,7 millones de colores. Uno de 10 bits amplía esa gama cromática, llenando los huecos entre los 8 colores principales con otros tonos, lo que se traduce en más de 1.000 millones de colores. Ahora bien, ¿cómo notamos esto? Si habéis visto un vídeo en Youtube, sobre todo hace unos años, os habréis dado cuenta que hay una especie de separación entre colores.

Video 10 Bits

Esto no pasa en un panel de 10 bits, y es, sobre todo, recomendable si vais a ver películas en HD, 4K y jugar a videojuegos. Si podéis ver el dato del panel, mejor.

Free-sync y G-Sync

Por último, os damos otra de las claves en las que os debéis fijar si queréis un portátil gaming. Se trata de si la pantalla del portátil tiene tecnología Free-Sync, de AMD, o G-Sync, de Nvidia. Básicamente, aunque hay diferencias entre ellas, son tecnologías que, sincronizándose con la tarjeta gráfica, permiten eliminar el tearing y stuttering de la imagen sin consumir demasiados recursos.

Esto se traduce en una imagen más limpia y, sobre todo, sin cortes. Vaya, es básicamente lo que hace la sincronización vertical, pero sin consumir tantísimos recursos, ya que hay un motor específico que sincroniza la imagen de la pantalla con la que ''genera'' la GPU.

Y... poco más. Sí, son bastantes parámetros a tener en cuenta al elegir la pantalla de un portátil, pero como son dispositivos que tienen que durar unos añitos, cuanto mejor sea, y más se adapte a nuestras necesidades, mejor para nosotros.

Más:

#sync

Ver ahora: