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¿Qué es RCS y en qué consiste?

06/07/2019 - 10:00

A pesar de las nuevas tecnologías seguimos recibiendo SMS. No nos aportan las mismas ventajas que las aplicaciones de mensajería por internet, pero podría haber una posibilidad de combinar ambos mundos, ¿sabéis qué es RCS y en qué consiste? Os lo contamos.

Los SMS nacieron con la ventaja de no necesitar conexión a internet y ser compatibles fueras de la operadora que fueras, pero no nos permitían mandar fotografías ni archivos con la misma facilidad que permite ahora WhatsApp. Pero ahí no termina todo, porque puede que haya una tecnología capaz de sustituir a los tradicionales SMS y, además, plantarle cara a las más famosas aplicaciones de mensajería como WhatsApp: se llama RCS (Rich Communication Services).

En 2016, durante la celebración del Mobile World Congress de dicho año, se presentó en sociedad la tecnología RCS. Varias empresas tecnológicas como Google y las principales operadoras de telefonía aseguraban que la llegada de esta tecnología supondría una revolución y les permitiría jubilar el servicio de SMS.

Años después, esa gran revolución sigue sin llegar a nuestros móviles, ¿por qué? ¿Qué es lo que ofrecería? Este nuevo estándar de mensajería es capaz de mandar mensajes de la misma manera que los SMS, es decir, sin necesidad de conexión, pero incluyendo las funciones de las aplicaciones de mensajería instantánea.

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Al igual que en WhatsApp o Telegram, con el RCS podríamos enviar fotografías, vídeos e incluso notas de voz sin conexión a internet, sin habernos instalado nada y sin registrarnos en ningún sitio, simplemente teniendo un móvil compatible con RCS. Pero todo depende de las operadoras y los fabricantes de teléfonos que ofrecerían sus propias aplicaciones y servicios.

Podríamos chatear con cualquier persona aunque usáramos aplicaciones y operadoras completamente distintas. Es más, en caso de que escribiéramos algún mensaje a otra persona cuyo móvil no fuera compatible con la tecnología RCS, el mensaje le llegaría en formato SMS y no se perdería.

El hecho de que las operadoras sean las responsables de esta tecnología implica que RCS no estaría controlado por una sola compañía como sí hace Facebook con WhatsApp. Al utilizar las redes de telefonía y no internet, no existe un servidor común por el que pasen todo los mensajes. Cada operadora o empresa gestionaría su propio servidor RCS y los mensajes que envíen sus clientes. Aquí es dónde radica el problema y el motivo de que esta tecnología esté tardando tanto en llegar a nuestros teléfonos.

La evolución de los SMS son los RCS, según Google

Las operadoras tienen sus políticas, su propio ritmo y sus estrategias y no se terminan de poner de acuerdo entre ellas. Para que os hagáis una idea, si un cliente quisiera enviar mensajes por RCS primero necesitaría que su operadora lo activara en el modelo de teléfono que está usando; después, debería activarlo a nivel global; y finalmente, debería hacerlo para cada tipo de teléfono para que pudiéramos comunicarnos con todo el mundo. Y aún faltaría la colaboración del resto de operadoras.

Pero aquí llega Google, una de las compañías tecnológicas que estaba inmersa desde el principio en este proyecto y se ha cansado de esperar a las operadoras. El gigante de internet ha decidido dar el primer paso y crear su propio servicio con las mismas normas para todo el mundo y acabar así con este caos. Comenzará el despliegue por Francia y Reino Unido y ha prometido que llegará a más países antes de final de año.

Sin cifrado de extremo a extremo

No obstante, no todo son buenas noticias, una de las principales pegas de este servicio es que la tecnología RCS no cuenta con encriptado de extremo a extremo, lo que significa que la operadora o Google podrían leer nuestros mensajes e incluso entregárselos al Gobierno bajo orden judicial.

Para calmar a aquellos preocupados por esta posible invasión de la privacidad, Google ha prometido borrar los mensajes en cuanto los haya recibido el destinatario. Aún así todavía falta por ver cómo empieza a funcionar este nuevo servicio y si termina de despegar en la mayoría de países, además de atraer la atención de los consumidores. Veremos. 

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