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Aprende a encriptar mensajes como Julio Verne

Julio Verne

18/03/2019 - 18:48

Muchos grandes escritores y científicos de la historia son aficionados a la criptografía. Leonardo Da Vinci, por ejemplo, encriptaba los manuscritos personales que no quería que otros leyesen. El gran Julio Verne también acostumbraba a usar nombres codificados y mensajes en clave en sus novelas, hasta el punto de que algunos creían que formaba parte de la masonería.

Julio Verne (Jules Verne) está considerado, junto con H.G. Wells, el padre de la ciencia-ficción. Novelas como Viaje al Centro de la Tierra, 20.000 Leguas de Viaje Submarino o De la Tierra a la Luna son algunas de las primeras obras de ciencia-ficción de la historia, y han influido en infinidad de escritores y científicos.

La primera película de ciencia-ficción de la historia, Viaje a la Luna (1902), también estaba basada en una de sus obras:

Como hemos comentado, a Julio Verne le gustaba encriptar palabras y mensajes en sus novelas. Por ejemplo el protagonista de la novela El Secreto de Matson se llama Alcides Pierdeux. El apellido Pierdeux en francés está formado por los vocablos Pi-r-deux, es decir, Pi-r-dos, o Pi por radio al cuadrado, el área del círculo.

Otro protagonista de sus libros, Héctor Servadac, también tiene truco. Si escribimos el apellido Servadac al revés nos sale Cadavers, que en francés (y en inglés) significa cadáveres.

Julio Verne también acostumbraba a encriptar mensajes en sus libros, que el protagonista (y el lector) tenía que descifrar. Casi siempre usaba un método llamado transposición, una de los métodos más antiguos de encriptación, pues ya era utilizado por los espartanos hace más de dos mil años.

¿Cómo funciona?

Así encriptaba mensajes Julio Verne

Encriptar un mensaje mediante transposición es sencillo, pero será casi imposible de descifrar sin la palabra clave.

En primer lugar hay que elegir la palabra clave, que puede ser cualquiera. Por ejemplo vamos a usar la palabra VERNE. A continuación se numera cada letra, según la posición en el abecedario. Si hay repetidas, se ordenan de izquierda a derecha. Dentro de la palabra VERNE, la primera letra en el orden del abecedario es la E, después la N, la R y la V. Por tanto, quedará así:

VERNE

51432

Ahora imaginemos que queremos encriptar la frase: El día 8 de marzo atacaremos el cuartel enemigo

Creamos una tabla con tantas columnas como letras de la palabra clave. Ponemos dicha palabra, debajo las posiciones que hemos calculado, y vamos llenado la tabla con la frase a encriptar, una letra en cada casilla, de izquierda a derecha. Viendo la tabla lo verás claro:

V E R N E
5 1 4 3 2
E l d i a
8 d e m a
r z o a t
a c a r e
m o s e l
c u a r t
e l e n e
m i g o  

El último paso es formar palabras con las letras que hay bajo los números en cada columna. Por ejemplo, en la columna con el 1 está la palabra: ldzcouli

Colocamos las palabras de las columnas con el 1, 2, 3, 4 y 5, y tendremos el mensaje encriptado: ldzcouli aatelte imarerno deoasaeg E8ramcem

Como vemos, es imposible de descifrar, salvo que conozcas la palabra clave. Una vez que la conoces calculas la posición de las letras en el abecedario, colocas el mensaje codificado en columnas, y obtienes la tabla anterior, que te permite leer el mensaje.

Una de las novelas en donde Julio Verne usa la transposición para encriptar un mensaje (nada menos que la solución a un crimen) es La Jangada. Si descubres la palabra clave que está en el libro, podrás resolverlo...

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#ciencia