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Cuánto tiempo puedes dejar la comida al sol

Comida al aire libre

22/07/2018 - 11:32

La mayor parte de las intoxicaciones alimenticias se producen durante el verano. En esta época se multiplican las comidas al aire libre, en la playa, en el jardín...

Las barbacoas, la tortilla de patata o el pescado frito al aire libre se disfrutan cuando estás de vacaciones, pero también acostumbramos a cocinar de más. Sobra mucha comida, y al final del día nos hacemos la pregunta... ¿Cuánto tiempo puedes dejar la comida al sol? ¿Podemos comerla después de un día al aire libre?

Bacterías como la salmonella o la E.Coli se reproducen rápidamente con las altas temperaturas, y pueden provocar indigestiones, vómitos, diarrea, y problemas aún más graves. Vamos ver cuánto tiempo podemos dejar la comida al aire libre, según los médicos.

Cuando se trata de evaluar si una comida se puede consumir, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos aconseja aplicar "la regla de las dos horas". Si un alimento comestible que normalmente se guarda en la nevera se mantiene a temperatura ambiente, entonces la zona de seguridad es de dos horas. Si la temperatura es superior a 32 grados centígrados, se reduce a una hora.

A partir de ese plazo, las bacterias comenzarán a hacer acto de aparición. Suele reproducirse en lo que los expertos llaman Zona Peligrosa: entre los 5 y los 60 grados centígrados. Con esas temperaturas, a partir de una o dos horas como hemos dicho, las bacterias se duplican cada 20 minutos.

Hay algunas excepciones. Por ejemplo el queso se conserva más tiempo como menos agua lleve. En el caso de las verduras como más carne tengan (pepino, tomate, zanahoria, etc.), más aguantan al aire libre. Las bebidas en tetra brick, como los zumos, unas tres horas.

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¿Y qué tenemos que hacer para conservar los alimentos al aire libre? También existe otra regla sencilla de recordar: "lo frio, frio, y lo caliente, caliente". Las cosas que necesitan frío, como la carne o el pescado crudo, deben conservarse en hielo hasta su cocinado. La comida cocinada, en caliente. En recipientes herméticos que conserven el calor, en la propia barbacoa caliente, en una plancha de calor, etc.

Son reglas sencillas de recordar, y nos ahorrarán todo tipo de problemas alimentarios.