Análisis en vídeo del Moto G, el gama media de Motorola

Os presentamos en vídeo el Moto G de Motorola, la última versión del gama media de la marca que inventó el teléfono con tapa. Como vemos, tenemos (tengo) entre manos un terminal que, a pesar de lo reducido de su precio, ofrece una posibilidades que no tienen mucho que envidiar a algún que otro smartphone que le doble el precio. Al ser la segunda generación, se trata de un teléfono que pese a mantener la estructura de un terminal anterior, ha corregido muchos de los de fallos de la versión previa. 

Para empezar, la tarjeta Micro SD. En el Moto G de primera generación, Motorola asumió que a los usuarios les bastaba y les sobraba con 8 GB, de los cuales sólo eran habitables 5, y algo de espacio gratuito en la nube. Ahora, con la opción de ampliar la memoria, el almacenamiento deja de ser un problema. 

Así fue nuestro primer contacto con el Moto G de Motorola

También se ha actualizado el sistema operativo, pasando de 4.3 Jelly Bean a 4.4 KitKat. Esto, junto con el Snapdragon 400 a 1,2 GHz y la pantalla de 5 pulgadas, garantiza una vida útil de la batería bastante más larga, al ser componentes que no consumen demasiado y que gestionan bastante bien la energía. 

Otra mejora importante la han sufrido las cámaras. El objetivo trasero ha pasado de los 5 a los 8 megapíxeles, y el delantero de los 1,3 a los 2 Mpx. Y todo esto por un precio de 179 euros, que mantienen a Motorola como uno de los mejores fabricantes en esta franja de precio. 

También decir que se trata de uno de los modelos más elegantes de la gama media. Muchos asocian este término con terminales baratos, pero rematadamente inútiles a la hora de funcionar. Nada más lejos de la realidad: el Moto G aguanta, y baste bien, algunos procesos complicados a los que lo hemos sometido en las pruebas.