El Gadget de la semana: probamos el Intel Compute Stick

Para los que nos leéis sin ganas de ver el vídeo, un breve resumen: hace poco conocíamos el Intel Compute Stick, un concepto que redefinía lo que conocíamos hasta ahora como "ordenador portátil". Podemos hacer una descripción sencilla diciendo que se parece a un pendrive en el que el puerto USB ha sido sustituido por un HDMI. Una vez lo enchufamos a una pantalla, conseguimos un ordenador que podemos colocar donde queramos para llevarnos el PC donde más nos convenga. 

Como os decimos, funciona con bastant fluidez y no deja de sorprendernos por lo fácil que resulta usarlo. Sus medidas son bastante escasas, en el sentido de que no ocupa mucho. En lo que respecta a las especificaciones, nos encontramos con un aparato capaz de defenderse y de hacer frente a un uso medianamente complejo. 

No confundáis el Intel Compute Stick con el Google Chromecast

Por supuesto, hay que tener en cuenta las limitaciones de los componentes: tiene 2 GB de RAM, que puede ser muy útil si sabemos gestionarlo, pero que nos parecerá absurdamente escaso si intentamos exigirle demasiado. Igualmente, la memoria de 32 GB puede parecer escasa, aunque en este caso estemos hablando de un de una característica que se puede mejorar, como suele suceder, utilizando tarjetas Micro SD. 

Iniciarlo es bastante sencillo, aunque si nos perdonáis la insistencia, es necesario que tengáis a mano un ratón USB antes de poder parearlo con cualquier periférico bluetooth. Eso sí, una vez hayáis realizado este paso y hayáis iniciado sesión, todo será bastante rápido y sencillo. 

Intel Compute Stick

El sistema operativo es Windows 8.1, aunque se actualizará a Windows 10 cuando llegue al resto de los dispositivos. Tened en cuenta que Windows 10 está pensada para ser una plataforma multi-dispositivo, con lo que la optimización para el Intel Compute Stick será aún más exacta, mejorando así su funcionamiento.