¿Por qué todavía sigue existiendo el Teletexto?

¿Qué es LIFE?
¿Qué es LIFE?
Por qué el Teletexto sigue existiendo en 2017.

Internet ha cambiado tanto nuestras vidas que si dejase de funcionar repentinamente provocaría el caos a nivel mundial. Nos hemos acostumbrado a esta nueva tecnología hasta el punto de olvidar otras que en su día también fueron revolucionarias. El mejor ejemplo es el Teletexto, que por si no lo sabías aún sigue existiendo.

Seguro que, si tienes más de 25 años, has consultado alguna vez en él los resultados del fútbol, la clasificación de Liga o los últimos resultados del Sorteo de la ONCE. La historia del teletexto es prolongada y previa a Internet, un huracán que arrasó con todo a su paso, al menos en lo que respecta a las nuevas generaciones. Los que crecieron en la era analógica siguen confiando en el Teletexto, y quizás por eso sigue existiendo.

No hay datos de audiencia ni de visitas. No es una página web, aunque su función es -o era- la misma que la de las aplicaciones móviles o día: canalizar la información a nivel mundial de forma inmediata y eficiente, sobre todo eficiente.

El coste de mantener el Teletexto en funcionamiento es muy bajo, y eso explica que siga existiendo. Con unas pocas personas y una inversión mínima se mantiene un sistema que, según algunas cadenas, sigue siendo rentable. Eso nos lleva a una pregunta clave: ¿cómo demonios funciona el Teletexto?

Olvida todo lo que sabes: el Teletexto funciona de forma distinta

Si estás más o menos puesto en Internet, puedes acabar dando por sentido que todo sistema que transmite información se basa en el envío y recepción de paquetes de datos. En un extremo de la cadena hay un dispositivo que se encarga de descrifrar esos datos y darles forma visible: información.

Así funciona Internet a grandes rasgos, y también el Teletexto, aunque con diferencias sustanciales. Digamos que si tenemos que establecer un paralelismo fácilmente asimilable, esta tecnología arcaica se parece a lo que haces cuando descargas una web para verla offline.

Tu televisor recibe todos los datos que necesita para cargar todas -y decimos todas- las páginas del Teletexto. No son demasiadas así que includo el televisor más antiguo que haya en tu salón puede hacerlo, a menos que tengas uno verdaderamente añejo.

Estas son todas las Smart TV que puedes comprar por menos de 300€ en Amazon España

Una vez que tu aparato tiene toda la información, eres tú el que toma la iniciativa. Introduces un número -seguro que aún recuerdas el mítico 202- y el sistema se encarga de mostrar sólo las líneas de texto asociadas al dígito introducido. En realidad no tiene que solicitar datos a ninguna fuente: ya tiene todos los que necesita.

Eso explica que su coste sea realmente bajo y que la carga de páginas sea rápida. 

Una idea revolucionaria con muy mala suerte

La historia del Teletexto arranca en Reino Unido en 1974, aunque en España no lo pudimos ver hasta el año 82, durante un breve período de pruebas que no se reinició hasta seis años más tarde. TVE estrenó su teletexto en mayo del 88, 16 años después de hacerlo la BBC.

La intención de los ideólogos de la compañía Philips -los auténticos creadores- era crear una especie de periódico interactivo que se pudiera actualizar en tiempo real a nivel mundial. Ciertamente es una idea bastante aproximada de lo que sería Internet, sólo que aún no lo sabían.

Cuando la BBC estrenó su teletexto, se llamaba Ceefax, algo que jamás veríamos en nuestro país. Sus prestaciones eran aún más limitadas -sí, aún más- que el que conocimos. Por ejemplo tenía menos líneas y caracteres, sin letra Ñ y sin Ç. No obstante, fue toda una sensación en las islas.

¿Qué características debe tener un televisor ahora mismo? Evita que te timen con esta guía de compra

Este sistema pionero, Ceefax, cerró en Reino Unido en 2012. En España nuestro teletexto aún sobrevive y sigue funcionando, quizás debido a su implementación posterior, aunque no se puede dejar de afirmar que la idea llegó bastante tarde.

Internet comenzó a popularizarse en Occcidente durante los años 90, quizás un poco más tarde en España. Sin embargo, su llegada cortó cualquier posibilidad de crecimiento al Teletexto, como no podía ser de otra forma. El recorrido de esta tecnología duró casi 30 años en su país de origen, una ciclo corto si lo comparamos con lo que ya lleva acumulado Internet, una tecnología que se prevé mucho más longeva.

Ahora sí: por qué sigue existiendo

¿Tiene sentido mantener el Teletexto en funcionamiento? Probablemente sí. Para empezar, no todas las casa tienen aún un PC pero es raro el hogar español que no tiene al menos un televisor. Garantizar el acceso a la información, aunque sea a través de este anticuado sistema, es fundamental en cualquier estado.

Además, como hemos dicho varias veces, cuesta muy poco dinero al año, así que incluso a las compañías privadas les interesa seguir dándole cierta vida. Las visitas han caído mucho en los últimos años, eso nadie lo duda, pero sigue siendo una tecnología mucho más sencilla y accesible para personas mayores que no llegaron a tiempo a Internet.

Por último, hay que tener en cuenta que algunas de estas personas tienen dificultades auditivas. Cuando se inventó el teletexto, su calidad de vida mejoró notablemente al ser éste una fuenta continua y actualizada de subtitulos televisivos. ¿Nadie piensa en ellos? Por suerte, parece que hay quien sí lo hace.