5 pequeños consejos para darle vida a tu ordenador

Si compraste tu PC hace unos años y rinde lo suficientemente bien, por lo que no consideras la opción de sustituirlo, pero te gustaría aumentar su rendimiento aquí te damos algunas pautas de qué puedes hacer para conseguirlo, aprovechando de paso la inversión económica que pudieras hacer.

#1 Disco duro de estado sólido

Disco duro de estado sólido

Los discos duros de estado sólido, o SSD, son mucho más rápidos y veloces que los tradicionales discos duros magnéticos o HDD, además de ser mucho más flexibles a golpes. Sin embargo, en lo que respecta a fiabilidad hay discrepancias, apuntando algunos expertos a que los discos duros tradicionales siguen liderando en este aspecto.

El precio de los SSD es muy económico si lo comparamos con el que tenían hace unos años, pero siguen siendo caros si los comparamos con el de los HDD. Es por ello que podemos aprovechar el SSD que compremos para instalar únicamente las aplicaciones y el sistema operativo y mantener el disco duro magnético para guardar nuestros ficheros.

También hay híbridos interesantes entre SSD y HDD: los SSHD. La memoria flash NAND está integrada en el disco duro y lo que se hace es almacenar dicha memoria los datos que se utilizan más frecuentemente, para que el acceso a ellos sea más rápido. Un ejemplo es el Fusion Drive de Apple.

#2 USB 3.0 es mucho más veloz

Ejemplo de cable USB 3.0

La versión 3.0 de USB es 10 veces más veloz que su antecesora, USB 2.0. Si compramos, por ejemplo, un disco duro con interfaz USB 3.0 para backups, solo aprovecharemos su rendimiento máximo si disponemos de una conexión USB 3.0 en nuestro equipo. Podemos instalar en nuestro equipo una tarjeta PCI Express (muy económicas) con dichos puertos.

#3 Una estación con mucho potencial

Estación ThinkPad USB 3.0 Dock

Existen algunas estaciones como ThinkPad USB 3.0 Dock que, conectándolas a un puerto USB 3.0 de nuestro equipo, nos ofrecen casi todo lo que podamos necesitar: dos salidas de vídeo, conexión Ethernet, salida de audio y puertos USB 3.0, por lo que pueden resultarnos muy útiles.

#4 Ethernet en lugar de WiFi

Cable de ethernet

Las redes WiFi resultan realmente cómodas, pues podemos conectarnos a ellas sin cables desde cualquier punto dentro de su radio de emisión. Sin embargo, a día de hoy resulta mucho menos fiable que una conexión gigabit Ethernet, pues dependemos de la calidad de la señal que nos llegue.

Si estamos trabajando y necesitamos una conexión a internet estable siempre será mejor optar por conectarnos a través de Ethernet.

#5 Una limpieza interior puede ayudar

Disipador con polvo

Con el tiempo, los equipos acaban atrapando una cantidad inmensa de polvo y pelusilla que se concentra en las aspas de los ventiladores, incluido el de la CPU, así como en el disipador del procesador y en toda la placa base y tarjetas de expansión, como la gráfica. Conviene regularmente abrir nuestra caja y limpiar convenientemente todo.

Debemos colocarnos una muñequera antiestática. Con un aspirador absorbemos todo el polvo. Las aspas de los ventiladores no deben girar o de lo contrario puede desplazarse el eje y hacer ruido posteriormente.

Conviene desmontar el conjunto disipador y ventilador de la CPU para limpiarlos en profundidad. Si separamos el disipador de la CPU tendremos que limpiar toda la pasta térmica y más adelante volver a poner nueva (tan sólo una gotita, mayor cantidad no implica mejor transmisión del calor, sino al contrario).