Coches sin conductor deberán llevar volante... y conductor

Coches sin conductor deberán llevar volante... y conductor, según imponen las autoridades de California.

Parece una contradicción. ¿Qué sentido tiene dar permiso a una nueva tecnología, sólo si elimina buena parte de las ventajas que aporta?

Por otro lado, ¿qué sentido tiene dar permiso a una nueva tecnología, si lo haces reconociendo que no te fías de ella?

Según informa la web ValueWalk, El Departamento de Vehículos a Motor de California ha emitido un comunicado en el que afirma que no permitirá la circulación de vehículos autónomos en las carreteras públicas de dicho estado, salvo que "exista una persona que naturalmente pueda tomar el control".

Es una decisión que ha causado sorpresa a Google, porque pone en duda la tecnología de su coches autónomos, obliga a un importante rediseño, y elimina buena parte de sus ventajas.

Los prototipos de coche sin conductor que ha presentado Google no tienen volante ni pedales, no existe sistema de control manual:

Google presenta el coche que conduce solo, 100% autónomo

Añadir un control manual mediante volante, freno y acelerador, supondría un importante rediseño de los vehículos. Aún así, Google ha afirmado que estaría dispuesta a incluirlos si fuese necesario. Hasta cierto punto es lógico, si por cualquier razón el ordenador se estropea.

Pero la exigencia de que el vehículo siempre lleve "una persona que, de forma natural, pueda tomar el control", destruye por completo el concepto de coche autónomo, y buena parte de sus ventajas.

Los coches sin conductor son esperados con ansiedad por ancianos, personas ciegas, y discapacitados que no pueden conducir. Pero si esta nueva ley se aprueba, no podrían utilizar los coches autónomos salvo que les acompañe una persona que pueda conducir, lo cual anula las ventajas de un coche autónomo.

Por no hablar de que es una forma poco sutil de decir que no te fias de que el coche autónomo pueda funcionar por su cuenta. Además, ¿qué sentido tiene otorgar el control manual a una persona en una supuesta situación de peligro, cuando el factor sorpresa o el susto impide que piense con claridad, algo que sí puede hacer un ordenador?

Desde ValueWalk se insinúa que hay una razón de peso para exigir un conductor: las multas. Con la implantación de los coches sin conductor los ayuntamientos van a reducir los ingresos provenientes de las infracciones de tráfico. Al mismo tiempo, si hay un accidente, ¿quién es el responsable legal de los pagos del seguro o las implicaciones penales? Se ha insinuado que Google podría asumir los seguros de accidente, al menos en una primera fase.

Con esta norma el responsable sería la persona asignada como "conductor natural", al poder tomar el control manual ante un posible accidente. Y para las autoridades, es más fácil cobrar una multa a un ciudadano, con descuento por pago rápido, que a una empresa multimillonaría que podría reclamar todas las posibles multas, sin importarle los gastos de juicios o demoras de pago.

En todo caso, esta norma del Departamento de Vehículos a Motor de California no es definitiva, pues al parecer el propio Gobierno Federal está en contra de ella.

Los coches autónomos suponen una revolución, que cambia la forma de conducir un vehículo, invariable en los últimos cien años. Google aún va a tener que pelear mucho para cambiar la mentalidad conservadora de personas y autoridades.