IBM lanza un servicio de computación cuántica en la nube

IBM lanza un servicio de computación cuántica en la nube

IBM ha abierto recientemente el acceso, mediante petición previa a través de un formulario, a un procesador de computación cuántica de cinco qubits ubicado en el Thomas J. Watson Research Center, la sede de IBM Research en Nueva York. De este modo, cualquier persona puede tener al alcance el enorme poder que ofrece esta tecnología gracias al nuevo servicio en la nube.

Los qubits, o bit cuántico, son la unidad fundamental de la computación cuántica, a diferencia de los bits en la computación tradicional. Un qubit puede ser un uno, un cero, o ambos al mismo tiempo. La posibilidad de poseer al mismo tiempo ambos valores implica que la computación cuántica es capaz de manejar determinadas cargas de trabajo de forma considerablemente más rápida que los ordenadores tradicionales.

Gracias a la iniciativa de IBM, las personas que hasta ahora veían la computación cuántica simplemente en artículos podrán hacer uso de una infraestructura que solo se puede encontrar en laboratorios muy bien protegidos. Al fin y al cabo, esto no es como ofrecer un servicio en la nube como hacen Microsoft o Google, ya que estamos hablando de infraestructura para realizar investigaciones.

Y ahí es donde entra en juego la motivación de IBM, ya que su objetivo es acercar la computación cuántica a investigadores y empresas para hacerse una idea de qué aplicaciones y algoritmos les interesan y serán relevantes para el futuro. Básicamente, quieren observar qué hace la gente y de qué modo aprovechan la tecnología.

¿Qué es la computación cuántica?

Si bien es cierto que Google ya cuenta con un laboratorio de inteligencia artificial cuántica, y se ha unido al Centro de Investigación Ames de la NASA para adquirir un ordenador cuántico a D-Wave, mientras que Microsoft ya tiene lo necesario en un grupo propio, la realidad es que IBM ha pasado por encima de ambas llevando esta tecnología a la nube y ofreciendo acceso por primera vez.

Mediante una interfaz que permite a principiantes y expertos utilizar este servicio, los usuarios introducen datos y estos se convierten en un lenguaje ensamblador cuántico que se ejecuta en el chip. El problema es que como no puedes tener a cientos de personas ejecutando tests al mismo tiempo en un único chip, las peticiones se envian y se añaden a una lista de trabajo, de modo que cuando se ejecute tu prueba los resultados te llegarán al correo electrónico.

[Fuente: IBM]