Vive en multitarea. ¡Se acabó hacer una sola cosa a la vez!

Queremos información rápida, fácil de asimilar... y a otra cosa

Menos mal que los tiempos avanzan a una velocidad aún más vertiginosa que las sacudidas de estómago que sufro en las atracciones del Parque Warner. No hace tanto tiempo, teníamos que escoger. Si queríamos ver la tele, a ver la tele. Si queríamos leer, pues a leer. ¿Y qué hay de hacer las dos cosas al mismo tiempo? Difícil, casi imposible. El mundo no estaba entonces preparado para ello. La televisión pretendía que le dedicáramos atención plena y constante, los libros otro tanto, lo mismo para los periódicos, la radio, el cine... ¡qué pesadez!

La culpa es de mi madre. Bueno, a ver, extrapolando. No es que mi madre sea la culpable de todo, tampoco el resto de madres. Pero puestos a depurar responsabilidades, ellas siempre han sido las primeras en sermonear con soltura a legiones de adolescentes esperando que estos escucharan atentamente, sin perder una coma. Y no, es imposible. 

No puedes escuchar dedicando todas y cada una de tus neuronas al respetable pero persistente discurso de tu madre -o padre- cuando en tu cabeza conviven tantas otras cosas esperando una oportunidad para ocupar tu atención. Así que era cuestión de tiempo que salieran a flote y demandaran un espacio, si no propio, sí compartido con el resto de intereses.

Por suerte, como decía, los nuevos tiempos, adecuadamente envueltos en nuevos hábitos, llegaron en nuestra ayuda. A algún cerebrazo importante se le ocurrió que, si escuchar a nuestra madre era imprescindible -él también tenía madre, y a ver cómo iba a explicarle otra cosa a la buena señora- lo que había que modificar era el discurso de nuestra madre. Más breve. Más directo. Un discurso mascadito, sencillo... y por fin, ya lo tenemos. 

Ahora volvamos a extrapolar. ¿Cuándo fue la última vez que viste la televisión sin hacer ninguna otra cosa al mismo tiempo? Con tu móvil apagado o fuera de tu alcance, sin estar comiendo o picoteando algo, sin realizar una tabla de gimnasia para poner en forma tus pómulos, sin el tablet... tú y la televisión, solos el uno frente al otro. ¿Qué aburrido, no?

El futuro es de la multitarea, olvídate de hacer una sola cosa a la vez

Simplemente, los contenidos se han adaptado a los nuevos tiempos y nosotros hemos ido detrás. Los medios de comunicación se llenan de noticias ligeras, intrascendentes, fáciles de leer y digerir. La televisión se inunda con programas tan tontos que es indiferente verlos mientras te cortas las uñas, navegas por Internet o te realizas a ti mismo una panendoscopia para pasar el rato. 

Y los periódicos, Internet... allí nadie cuestiona las fuentes, nadie valora la documentación tras la información o la objetividad de la misma, nadie quiere profundizar más allá de los titulares, las fotos y los datos curiosos. Queremos información rápida, facilona y constante. Y mientras la consumimos, hacemos otra cosa para entretenernos.

De ahí a pasear por el monte mientras tecleamos en el móvil a nuestros amigos: "Oye, no veas que bonito es esto, estoy desconectando como nunca" sólo hay un paso. Muchos, ya lo han dado. Mientras hacían otra cosa para entretenerse.