Consejos para comprar una cámara de fotos compacta

El semento de las cámaras digitales es muy dispar y no siempre resulta sencillo elegir la cámara de fotos compacta adecuada o cuáles son las características importantes. Por ello hemos elaborado esta guía de compras con los mejores consejos y recomendaciones para comprar una cámara digital compacta.

Cámara compacta
Dificultad:
baja
Tiempo:
10 minutos

1: Introducción

Lo primero que se debe tener en cuenta, para realizar una buena compra, es tener muy claro qué se desea de una cámara digital. A no ser que seas apasionado o profesional de la fotografía o tengas la intención de adentrarte de una forma mas seria en este mundillo, lo adecuado es decantarse por una cámara de fotos compacta, ya que ofrecen gran portabilidad –algo realmente muy importante para un dispositivo que se llevará de un lado a otro–, no son complicadas de usar y disponen de todos los elementos necesarios para conseguir buenas fotografías. Aunque se podría realizar cientos de catalogaciones, lo normal es agrupar los distintos tipos de cámaras compactas en 5 categorías: 

2: Compactas básicas

Las cámaras compactas básicas están pensadas para principiantes, niños y, en general, personal que no quieran complicarse la vida y busquen una calidad superior a la de un teléfono móvil. Ligeras y compactas cuentan con un zoom óptico de corto alcance –menos de 10 aumentos–, sensor de pequeño tamaño y todos sus modos son automáticos. Su precio –para modelos de cierta calidad­– se sitúa a partir de los 100 euros, aunque dependiendo de las funciones extra como la pantalla táctil o la conectividad WiFi, su precio puede encarecer. 

 

3: Compactas todoterreno

De prestaciones cercanas a las cámaras de fotos compactas básicas, las cámaras resistentes o todoterreno destacan por su resistencia a las caídas leves, a inmersiones leves o salpicaduras, al frío y a la presión todo ello sin necesidad de carcasa extra. Son ideales para situaciones en las que la cámara puede correr peligro -como deportes de riesgo, playa o montaña- y para niños. Por las características de resistencia están muy limitadas en prestaciones, sobre todo en zoom, y no suelen destacar por sus capacidades fotográficas. Puedes encontrar modelos interesantes a partir de 150 euros.

 

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4: Compactas Zoom

Ligeramente más voluminosas y pesadas que los modelos básicos, las cámaras compactas zoom están destinadas a aquellos que necesitan de un zoom más potente –sobre los 20 aumentos­–, mayor rapidez y algo más de calidad en sus imágenes. Los modelos más caros pueden incluir modo P (automático con control manual de la compensación de la exposición), modos semiautomáticos (S/A), e incluso, modo manual (aunque puede estar algo limitado y su uso suele ser algo engorroso al no disponer de controles específicos). Su precio parte de los 200 euros y puede variar dependiendo de los extras.

 

5: Compactas ultrazoom o bridge

Son las denominadas cámaras bridge o ultrazoom, ya que se consideran la antesala de las cámaras por su volumen, peso y funciones. Muchos modelos tienen la apariencia de una cámara réflex (DSLR), aunque en su interior tienen prestaciones de compacta ya que carecen de espejo y el tamaño de su sensor es mucho más pequeño. Destacan por su potente zoom óptico –más de 25X- y por disponer de parte de los controles y funcionalidades –automáticos y manuales- de una cámara réflex. Están pensadas para usuarios que buscan una lente de amplio rango focal para no tener que intercambiar los objetivos a consta de un mayor peso y de perder opciones creativas frente a una réflex. Son cámaras muy rápidas y su precio parte de los 300 euros.

6: Compactas avanzadas

Pueden confundirse en tamaño con las compactas zoom, pero las cámaras compactas avanzadas están destinadas a entusiastas de la fotografía que buscan una gran calidad de imagen en un cuerpo de reducidas dimensiones. Destacan por un sensor de mayor tamaño, la luminosidad de sus lentes (entre f1.4 y f2.0) y los modos manuales. Suelen contar un rango de zoom muy reducido e incluso focales fijas extremadamente luminosas. Estas peculiaridades hacen que para sacarles todo su potencial sea interesante disponer de unos sólidos conocimientos fotográficos. Su base es de unos 450 euros, aunque hay modelos que pueden costar más de 2.000 euros.

 

7: No te vuelvas loco con los megapíxeles

A la hora de elegir la mejor cámara de fotos, surgen muchas dudas, y una de las características de las cámaras de fotos digitales que más marketing genera son los megapíxeles.

Bien es cierto que disponer de una buena cantidad de megapíxeles es importante, pero no es lo esencial. En las tiendas no se cansan de indicar esta característica como la mayor razón de compra para una cámara de fotos compacta y el mercado está copado de marcas de ‘medio pelo’ que únicamente se centran en los megapíxeles. Con disponer entre 8 y 12 Mpx es más que suficiente para poder obtener fotos que se pueden imprimir en tamaño A4. Es más, con 4 Mpx puedes obtener impresiones 10 x 15 (estándar) con una excelente calidad.

Por lo tanto, como consejo de compra para cámaras de fotos compactas, lo más recomendable es que, para que las fotos que realices tengan una definición, brillo y contraste adecuados y que no se vean borrosas, busques que tanto la óptica como el sensor sean lo mejor posible. Lo ideal es confiar en marcas de prestigio, como Canon, Nikon, Sony, Olympus o Panasonic, que suelen incluir en sus cámaras lentes de calidad y sensores con resolución adecuada a su tamaño (el exceso de píxeles en un sensor de pequeño tamaño puede resultar contraproducente, ya que genera ruido). Además, huye de los modelos que ofrecen un zoom digital elevado y uno óptico errático, ya que los resultados serán decepcionantes.

 

8: Tamaño de sensor

En las cámaras compactas el tamaño del sensor se expresa en fracciones de pulgadas- que, por cierto, nada tiene que ver son su tamaño real- el tamaño estándar en una compacta es de 1/2,3″ para las compactas básicas y zoom –no es conveniente nada más pequeño-, y 1/1,7” para los modelos avanzados.

9: Batería

Básicamente existen dos tipos de baterías para cámaras digitales compactas: recargables propietarias -generalmente de ión de litio- y las pilas convecionales, normalmente de tipo AA. La primera ofrece comodidad de uso, un menor tamaño de las cámaras y -lo más importante- una mayor autonomía, pero tiene el inconveniente de obligar a llevar el cargador siempre encima. Algunos modelos pueden cargar las baterías directamente en la cámara, por lo que sólo hay que llevar el cable, aunque tienen el inconveniente de no poder utilizar la mientras se está cargando.

Las pilas convencionales, ofrecen menor capacidad de carga y, por lo tanto, de duración, además son más pesadas y las cámaras suelen ser más voluminosas. La ventaja es que son más sencillas de localizar en el caso de gastarse.

10: Estabilizador de imagen

El estabilizador óptico (desplazamiento físico de la lente) es interesante en cualquier cámara compacta –ya que te ayudará a la hora de realizar fotos sin trípode en situaciones de poca luz­– y es indispensable si optas por una cámara de zoom largo para evitar imágenes movidas cuando utilices una focal grande. Ojo, no confundir con el estabilizador digital que simplemente aumentan la velocidad de obturación y la ISO, empeorando la calidad de imagen.

11: WiFi y pantalla táctil

Si te decides por un modelos de cámara compacta con pantalla táctil comprueba que su respuesta es rápida y precisa.

Parece un consejo de compra tonto, pero lo que sobre el papel puede parecer un avance puede dar al traste con la experiencia de uso. Si no te convence, busca un modelo con botones. Una de las grandes ventajas de la pantalla táctil es la de poder seleccionar rápidamente el punto de enfoque simplemente pinchando sobre la imagen.

La conexión WiFi permite compartir, sin salir de la cámara, las fotografías en redes sociales como Facebook, Twitter o Picasa, almacenarlas en la nube para crear una copia de seguridad remota o simplemente volcarlas al ordenador sin cables. Además algunos modelos utilizan el WiFi para poder controlar la cámara desde el smartphone o tablet. Algunos modelos puntuales incorporan sistema operativo Android, añadiendo la posibilidad de utilizar todo tipo de aplicaciones de fotografía y retoque en la propia cámara. Es un concepto interesante, aunque todavía está por pulir.

12: Otras consideraciones

  • Si es posible, prueba la cámara compacta antes de comprar. Comprueba la navegación por los menús, la ordenación de los mismos y la velocidad de enfoque y tiempo entre fotos, así como cuánto tarda en almacenar una imagen. También puedes hacer una vista previa aumentada de la foto para comprobar la calidad. Aunque siempre teniendo en cuenta que los resultados siempre difieren de la imagen que finalmente veremos en el ordenador.

  • El GPS permite añadir las coordenadas geográficas a las fotos para luego posicionarlas sobre un mapa. Es una función interesante, aunque debes tener en cuenta que consume mucha batería

  • La memoria interna no es un factor relevante, de hecho resulta muy incómodo sacar las fotos de la cámara. Por lo que no olvides hacerte con una buena tarjeta de memoria, normalmente SD, aunque cada vez son más habituales las cámaras compactas con tarjetas microSD. Si vas a disparar en ráfaga infórmate de las capacidades de la tarjeta -velocidad de lectura y escritura- para no provocar ralentizaciones en la cámara ni cuellos de botella a la hora de grabar las imágenes.

                        

  • Si eres aficionado al retoque, es interesante que la cámara sea capaz de capturar en formato RAW, aunque no suele ser posible en los modelos más económicos.
  • Asegúrate de que la cámara dispone de rosca para trípode. Te ayudará a la horas de las autofotos de grupo y para poder capturar imágenes nocturnas y vídeos.
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Redactor jefe de Personal Computer & Internet
Difícil de sorprender, me gusta ponerme siempre en la piel del usuario a la hora de valorar un dispositivo.