Un material cerámico convierte el calor en electricidad

Convertir calor en electricidad

Diana Talía Álvarez, una investigadora de la Universidad de Manchester en Reino Unido, ha diseñado un tipo de cerámica que tiene la capacidad de convertir el calor en energía eléctrica. El sistema es económico y respetuoso con el medio ambiente. 

Este material se trata de cerámica nanoestructurada, un compuesto que destaca por sus características termoeléctricas, lo que le permite transformar el calor en electricidad. 

El objetivo de la investigación consistía en desarrollar una fuente de energía alternativa y renovable. Álvarez detectó que este tipo de compuesto cerámico resulta eficaz, por ejemplo, para aprovechar el calor liberado por el tubo de escape de un vehículo. Más de dos tercios de la energía que se produce durante la quema de combustible fósil se desperdicia en forma de calor.

Este dispositivo convierte el calor residual en electricidad

La temperatura de los gases de escape supera los 520 grados centígrados, lo que calienta considerablemente el material del tubo, cuya temperatura puede oscilar entre los 300 y los 400 grados centígrados. Esta diferencia térmica, de acuerdo con Álvarez, puede ser empleada para generar electricidad.  

En la actualidad, en el mercado se pueden encontrar dispositivos para instalar en los vehículos que permiten aprovechar el calor del tubo de escape. Sin embargo, este tipo de soluciones suelen tener un precio elevado. El compuesto de esta investigadora, por el contrario, resultaría más económico. Sólo sería necesario aplicar el material en el tubo o en el motor del coche para convertir el calor generado por el vehículo en electricidad. 

Una mesa carga el smartphone con calor

Además de en la industria automotriz, este material se puede aplicar a otros sectores, como el aeroespacial, o en las factorías, donde podría utilizar el calor emitido por la maquinaria para convertirlo en electricidad. De este manera se maximiza el aprovechamiento energético, ya que de otro modo el calor generado no se podría emplear para nada útil y se perdería. 

[Fuente: Organización de Estados Iberoamericanos]