España dice no al trigo sin gluten y se olvida de los celiacos

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Trigo sin gluten, una patente española en manos extranjeras

El trigo es el tercer cereal más consumido en el mundo y el cultivo más extendido. Del sur al norte, de América a Europa, el trigo es una de las materias primas alimentarias más básicas de nuestra dieta, pero también es responsable de una de las intolerancias más habituales: la celiaquía.

La celiaquía es una enfermedad autoinmune que afecta a las vellosidades intestinales y las anula, provocando una mala absorción de nutrientes durante la digestión. Los síntomas varían dependiendo del sujeto afectado, pero van desde el dolor abdominal hasta las náuseas y los vómitos.

La comida para celíacos está hecha con trigo tratado para eliminar el gluten o con harinas alternativas. Sin embargo, las ventas de productos sin gluten crecen cada año a pesar de que su precio es más elevado y su sabor y textura no admiten comparaciones con los alimentos elaborados con trigo convencional.

Según leemos en elconfidencial.com, el Instituto de Agricultura Sostenible de Andalucía, una institución que pertenece al CSIC, presentó hace unos meses una variedad de trigo sin gluten manipulada genéticamente que no afecta a los celíacos. Los investigadores consiguieron intervenir el ARN del trigo y evitar la formación de las gliadinas, las proteínas responsables de la celiaquía.

Los celíacos podrían volver a comer alimentos con gluten

Por si fuese poco, esta variedad de trigo sin gluten es prácticamente idéntica a las variedades tradicionales con gliadinas. “Hicimos una cata en la que dimos a probar pan fabricado con trigo normal, con nuestro trigo sin gluten y con harina de arroz. El nuestro y el de trigo normal eran prácticamente indistinguibles” explica Francisco Barro, investigador del IAS.

Trigo convencional vs trigo sin gluten

A pesar de este avance científico, el CSIC todavía está buscando a una empresa que quiera aprovechar la patente. Ninguna empresa española se ha interesado en ella, asegura Barro. Son empresas estadounidenses las que están negociando para adquirir la licencia de explotación.

La razón de que una investigación desarrollada en España con fondos públicos se vaya a explotar en el extranjero es, según Barro, una cuestión legislativa. La presión ciudadana contra los transgénicos influye en los políticos, quienes prefieren posicionarse en contra de las variedades tratadas genéticamente para evitar polémicas.

Más de una decena de países de la Unión Europea prohíben el cultivo de variedades transgénicas, situación que denuncia tanto la comunidad científica como muchos agricultores. “Quizá al mencionar la palabra transgénico la gente se asusta, pero cuando explicamos que el resultado es anular lo que afecta a los celíacos, la gente es mucho más receptiva porque todo el mundo conoce a alguien que lo es” dice Francisco Barro.

Por el momento, la actual legislación, resultado de una mala comunicación entre la comunidad científica y la ciudadanía, impide la explotación de esta patente española en nuestro país. Pronto esta variedad de trigo sin gluten para celiacos llegará a los supermercados de la mano de alguna empresa americana, una buena noticia para los celíacos, pero una oportunidad perdida para la industria española.

Fuente:[elconfidencial]