Explora 100.000 estrellas con Google Chrome 100,000 stars

Google Chrome Experiment 100.000 estrellas

Los laboratorios de Google Chrome, el navegador de la empresa del buscador, son un lugar a visitar (a través de su página web, se entiende) a menudo, ya que en ellos se suelen encontrar sorprendentes y, muchas veces, divertidas creaciones. Hace unos días te hablábamos de Jam with Chrome y hoy, cuando todavía seguimos enganchados a las jam sessions con amigos a través de Internet, cambiamos el paso para probar 100.000 estrellas, una invitación a conocer  las 100.000 esferas de plasma que mantienen su forma gracias a un equilibrio de fuerzas denominado equilibrio hidrostático (sí, lo he mirado en Wikipedia) más cercanas a la Tierra, conocer su posición exacta con respecto a nuestro planeta y, si lo deseas, ampliar información sobre cada una de ellas.

Emplear Google Chrome 100.000 estrellas es tremendamente sencillo: tan sólo tienes que abrir el navegador de Google, ir a esta página, esperar unos segundos hasta que se cargue en tu navegador toda la información necesaria y prepararte para recorrer en segundos distancias que, con la tecnología existente en la actualidad, el ser humano tardaría millones de años en cubrir. Y para los más curiosos (véase mi firma), puedes ampliar información sobre las estrellas que te interesen. Para tal fin, sólo tienes que hacer click en el nombre de una y, automáticamente, verás una recreación de la misma en primer plano, junto con una ficha informativa que te permitirá averiguar su nombre (con el origen del mismo), datos técnicos y enlaces para ampliar información sobre ella.

Puede que no sea muy útil, incluso que pueda convertirse en un pasatiempo que te haga perder tiempo en el trabajo, pero Google Chrome 100.000 estrellas es, no sólo una nueva demostración técnica de lo que se puede hacer a través de una página web, sino también una puerta abierta a una "pequeña" y "cercana" fracción de ese infinito y creciente universo en el que una pequeña piedra, formada hace aproximadamente 4.500 millones de años, se mueve a una velocidad de casi 30 kilómetros por segundo (sí, por segundo, ¿necesitas un chicle para el mareo?) con todos nosotros subidos a ella. ¡Buen viaje!