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5 mitos sobre el cuidado y funcionamiento del coche

Mitos sobre el cuidado y funcionamiento del coche

Jakub Motyka

10/04/2016 - 11:05

"Recuerda cambiar el aceite cada 5.000 kilómetros", "Espera cinco minutos después de arrancar el coche" o "Deja la marcha neutral en bajadas empinadas" son frases que, quien más y quien menos, todo el mundo ha escuchado alguna vez de la boca del cuñado mecánico de la familia.

Pero, desde que las nuevas tecnologías se han asentado en nuestras vidas, es en la red donde más fácil resulta encontrar todo tipo de mitos sobre el cuidado del coche. Por desgracia, hoy en día es muy habitual toparse con variados -y, en muchos casos, disparatados- argumentos acerca del funcionamiento de nuestros vehículos. Estos mitos, aplicados desde el desconocimiento, pueden ser incluso perjudiciales para la vida útil del coche.

Coches eléctricos con 800 kilómetros de autonomía

Y es que, en la gran mayoría de los casos, los mitos que se escuchan acerca del mantenimiento del coche han pasado a la historia hace años con la llegada de las nuevas tecnologías, y solamente se pueden aplicar en coches que tengan más de quince o veinte años de antigüedad. Los motores actuales están diseñados para durar, en principio, cientos de miles de kilómetros sin dar el más mínimo problema, y no requieren más que un mantenimiento básico que, además, siempre viene perfectamente detallado por el fabricante.

En cualquier caso, para tratar de arrojar algo de luz al asunto, en esta ocasión hemos recopilado cinco de los más populares mitos sobre el cuidado y el funcionamiento del coche. Entre estos mitos, y los seis fallos más comunes en el mantenimiento del coche que han recopilado nuestros compañeros de AutoBild.es, puedes garantizar una larga vida a tu coche. Pulsa sobre el botón de "Siguiente" para empezar la lista.

Esperar varios minutos después de arrancar el coche

Es, sin lugar a dudas, uno de los mitos del mantenimiento del coche más repetidos. Dícese que, a fin de mantener el motor en buen estado durante toda su vida útil, hay que esperar varios minutos para iniciar la marcha después de arrancar el coche.

La realidad es que, en los coches que han salido al mercado de aquí a 30 años vista hacia atrás, esperar a iniciar la marcha tras arrancar el coche lo único que puede acabar consiguiendo es perjudicar al motor. Al menos, es perjudicial en climas como el que predomina en España durante la gran parte del año.

En un rango equilibrado de temperaturas, un coche está listo para andar prácticamente desde el segundo en el que se arranca el motor. Aunque todo el aceite del motor esté acumulado en las profundidades del cárter, los primeros movimientos de los pistones son suficientes para que el aceite empiece a impregnar el interior de los cilindros. Y el motor de un coche, por si lo hemos olvidado, funciona al ralentí a un ritmo de entre 1.000 y 2.000 revoluciones por minuto.

De nuevo, poniendo de ejemplo un rango equilibrado de temperaturas, esperar varios minutos después de arrancar el coche solamente sirve para disparar el consumo de combustible. Eso, además, sin tener en cuenta la contaminación que se emite a la atmósfera mientras el coche está consumiendo combustible sin estar en movimiento.

Por supuesto, eso no quita que en los diez primeros minutos de marcha haya que conducir con suavidad. Todas las piezas del motor alcanzan su temperatura óptima cuando el coche está en marcha, y evitar los acelerones en frío es el único consejo sostenible que se puede extraer de este mito.

Mitos sobre el cuidado del coche

Dejar la marcha neutral en bajadas

Más que un mito de mantenimiento, se trata de un mito relacionado con el funcionamiento de los propios coches. Lleva años circulando en la red, y consiste en una afirmación tan simple como que, dejando el coche en neutral en una bajada, se ahorra combustible. La afirmación, además de ser completamente falsa, supone un enorme peligro para los conductores que deciden ponerla en práctica.

Para empezar, en una bajada, el coche consume más combustible con la marcha neutral que con una marcha engranada. En los motores modernos (y por "modernos" entendamos cualquier motor fabricado a partir del 2000), la inyección corta el suministro de combustible cuando no se está pisando el acelerador mientras se tiene una marcha metida. En ese momento, el motor se alimenta de la propia inercia generada por el movimiento de las ruedas, y es capaz de mantenerse en marcha sin necesidad de recibir combustible (cosa que, estando al ralentí, obliga al motor a consumir combustible para mantener las revoluciones).

Pero, quizás lo más chocante de este mito reside en lo temerario que resulta bajar una pendiente con la marcha neutral. A una velocidad de 120 kilómetros por hora, un volantazo sin ninguna marcha metida se traduce, en el 99% de los casos, en una pérdida de control del coche. Por no hablar, por supuesto, de los riesgos que se corren con esta práctica en una carretera en pendiente con muchas curvas.

Mitos en el funcionamiento del coche

Cambiar el aceite cada 5.000 kilómetros

A finales de los años ochenta y comienzos de los noventa, es cierto que algunos fabricantes recomendaban cambiar el aceite del coche cada 5.000 kilómetros. Hoy en día, en los coches modernos de uso diario es raro encontrar fabricantes que recomienden un cambio de aceite cada menos de 10.000 kilómetros, por no decir que muchos de ellos estiran el límite para el cambio hasta los 15.000 o, incluso. 20.000 kilómetros.

Pero, si bien es cierto que el cambio de aceite cada 5.000 kilómetros ha quedado reducido a un mito, lo más recomendable para llevar al día el cuidado del motor es revisar las indicaciones que cada fabricante hace para el mantenimiento de sus motores. Estas indicaciones se pueden encontrar en las propias páginas web de cada marca, y es recomendable seguirlas al pie de la letra -más allá incluso del cambio de aceite, especialmente si se tiene pensado hacer por uno mismo el mantenimiento del motor-.

El mito del cambio de aceite en los coches

Inflar las ruedas hasta la presión que muestra el neumático

Junto al mito de la marcha neutral, probablemente estamos ante otro de los mitos más peligrosos de todos los que rodean al mundo del motor. Y es que, dentro de la cultura popular de la automoción, se suele escuchar que los neumáticos del coche deben estar inflados a la presión que se indica en el perfil de la rueda. Por supuesto, se trata de un mito, y los neumáticos deben llevar siempre la presión que recomienda el fabricante del coche.

Lo que se puede encontrar en el perfil de algunos neumáticos, en la parte más cercana a la llanta, es la presión máxima que puede soportar el neumático en cuestión (32, 44 o 50 PSI son los valores más habituales). En cambio, la presión que debe llevar el neumático es la que recomienda el fabricante del coche, y se trata de un dato que normalmente se puede encontrar bien en el interior de la tapa del depósito o bien en los marcos interiores de las puertas.

El mito de la presión de los neumáticos en los coches

Los limpia inyectores

En el caso de los productos que se anuncian en el mercado para limpiar los inyectores, la premisa para evitar gastar más dinero de la cuenta -y, así, desmontar otro de los mitos de la automoción más repetidos- es sencilla: si tu coche (damos por hecho que es relativamente moderno) funciona correctamente, no tiene ningún sentido que te arriesgues a utilizar productos cuya fiabilidad nunca ha estado del todo demostrada; en cambio, si tu coche falla, la solución más simple pasa por acudir al taller.

Puede que un limpia inyectores te sirva a modo de parche pero, tarde o temprano, el inyector que te esté dando problemas terminará por pasar a mejor vida. Si el inyector está condenado a terminar fallando tras X años de uso, no hay producto de limpieza que lo pueda salvar.

El mito de los limpia inyectores