¿Funcionalidad o especificaciones técnicas? ¿Qué prefieres?

Funcionalidad o especificaciones técnicas

A la hora de comprar un ordenador, una tablet o un móvil... ¿Qué es lo que deberíamos mirar antes? Para muchos la funcionalidad, las opciones que ofrezca su software, es lo más importante. Otros priman las características técnicas.

¿Qué es más importante en el momento en el que nos encontramos? Recordad que las mejores respuestas de nuestros usuarios serán publicadas en el próximo número de nuestra revista, Computer Hoy.

Fuencisla Mira

Intento buscar un equilibrio entre las funciones que llevan integradas los teléfonos móviles y sus especificaciones. Para mis necesidades particulares, recurro a dispositivos con unas especificaciones razonables, que me permitan trabajar sin problema, pero sin que el precio sea demasiado elevado.

Pero, a la misma vez, que el teléfono disponga de sus propias funciones de software ya incluidas, es algo muy valorado, útil y cómodo.

Susana Herreros

Creo que es importante tener en cuenta las dos cosas. Soy muy aficionada a la fotografía, así que para mi es importante tener unas buenas apps de cámara que me permitan editar imágenes hasta conseguir que queden perfectas. Pero si no es un móvil con una buena cámara, ligero, con una versión reciente del sistema operativo, que monte un buen procesador y una duración de batería decente, no me serviría de mucho.

Funciones y especificaciones van muy unidas y para mi, el dispositivo tiene que tener un equilibrio entre ambas.

Alberto Martín

Personalmente, creo que hemos llegado a un punto en el que -hablando de móviles- tener 2 o 3 GB de RAM da exactamente lo mismo. Que da igual, vaya. Que no lo notas, a día de hoy. Quizá en un futuro aparezcan apps o S.O. que requieran 3 GB de RAM, pero primar esa característica técnica concreta para elegir un modelo sobre otro me parece una chorrada. Puedo estar equivocado, claro.

Tampoco me parece bien, eso sí, la extraña carrera en la que han entrado los grandes fabricantes de smartphones y tablets por ofrecer cada vez más software distinto, porque la mayoría de dicho software es, como mínimo, redundante, y casi siempre se queda ahí sin que el usuario lo llegue realmente a aprovechar.

Dicho esto, lo mejor sería tener en cuenta ambas cosas, sin volverse loco con ninguna, especialmente con las especificaciones técnicas. Con los ordenadores es distinto: según el uso que le vayas a dar necesitarás prestar más atención a sus características técnicas.

Mila Lavín

Lo primero que busco es potencia, rendimiento, rapidez de respuesta, buena resolución... es decir, especificaciones. Y si, además, incluye apps y funciones que me facilitan el día a día, tendré la pareja perfecta y la que todos buscamos cuando nos compramos un móvil, tablet, portátil...

Es cierto que entre versiones del mismo fabricante puede llegar un momento en que las diferencias en hardware ya no son tan plausibles como para que merezca la pena la nueva adquisición. Esta tendencia cada vez es más habitual, sobre todo en el sector de la telefonía, pero también es bueno que haya movimiento. Así el consumidor siempre tendrá numerosas ofertas donde elegir el dispositivo que mejor se adapte a sus gustos y necesidades.

Carlos Gombau

La historia se repite, una vez más. Como ya ocurrió con los equipos de sobremesa y, años después, con los ordenadores portátiles, el hardware que encontramos en dispositivos móviles de la talla de smartphones y tablets ha superado, con creces, los requerimientos técnicos de prácticamente cualquier software que podamos instalar.

Y es que, por lo general, cualquier terminal de gama, con un precio de entre 200 y 300 €, permite realizar todo tipo de tareas de forma fluida y con un experiencia de usuario satisfactoria, además de contar con especificaciones, en mayor o menor medida, interesantes.

En este sentido, soy de los que piensan que, actualmente, la carrera tecnológica pasa más por dotar a cualquier equipo de mayor funcionalidad (apps optimizadas, interfaces depuradas, servicios personalizados...) que por integrar SoC con mayor número de núcleos o más velocidad de reloj, o pantallas con mayor densidad de píxel.

Con esto no quiero decir que esté todo inventado, ni mucho menos, pero lo cierto es que al final todo dispositivo, sea del tipo que sea, será mejor valorado por la experiencia de usuario que es capaz de ofrecer y lo que permite hacer, que por tener más memoria RAM, un octacore en su interior o una pantalla curva.