LG G Watch R, primeras impresiones

LG G Watch R

Decir que el gran valor de un reloj es parecerse a un reloj, puede sonar a auténtica perogrullada, aunque si de lo que en realidad estamos hablando es de relojes inteligentes o smartwatches, esta afirmación no resulta ni mucho menos tan evidente.

Hasta ahora los fabricantes de relojes inteligentes se habían mostrado como pequeñas miniaturizaciones de muñeca de nuestros smartphones. Unos dispositivos aparatosos y llamativos que en algunos casos, pese a tildarse de inteligentes, no eran ni tan siquiera capaces de realidad de forma digna la función básica de todo reloj… dar la hora.

A la espera de poder ver que se saca de la chistera Apple, y después de terminar un tanto defraudado con el voluminoso y psicodélico Samsung Gear S, tenía un gran interés por corroborar de primera mano las buenas sensaciones que, al menos a priori, mostraba este LG G Watch R.

‘Por fin un Smartphone que parece un reloj’. Éste ha sido el primer pensamiento que ha pasado por mi cabeza nada más tenerlo en mis manos. El LG G Watch no llamará la atención de los que tienes a tu alrededor, al menos no mucho más que cualquier otro reloj que puedas llevar en tu muñeca, eso ya depende de los arriesgado que seas. En realidad, hay que tenerlo bastante cerca para darse cuenta de que no es un reloj “convencional”.

Su diseño es discreto y su forma redondeada le otorga un halo de normalidad que muchos estábamos esperando en un smartwatch. Es ligero, y puede resultar un tanto grande (46,4 x 53,6 x 9,7 mm) para aquellos que, como es mi caso, no tengan una muñeca muy grande. Es indudable que se trata de un reloj con una clara orientación hacia el mercado masculino, tanto por su tamaño, como por su diseño.

La correa incluida es de piel, con un cierre normal de reloj y de un color negro mate que combina a la perfeccion con el diseño en color negro del LG G Watch R. Aunque si no te convence, o te gustan las combinaciones más arriesgadas, puedes cambiarla fácilmente, ya sea por alguna de la llamativas correas de colores que ofrece LG, o por cualquier otra con un ancho de 22 milímetros.

El tacto del reloj es excelente pese a que la caja está fabricada en plástico rígido. Y es que los detalles de metal anti huellas que rodean la pantalla esférica y su corona metálica, le añaden un extra de robustez y sensación premium muy agradable. Cuenta además con certificación IP67, que le permite estar bajo el agua a menso de un metro de profundidad durante 30 minutos.

LG G Watch R

En la parte trasera encontramos el conector de carga –de tipo propietario mediante una base de carga imantada, similar al que vimos en el LG G Watch– y un sensor biométrico para medir las pulsaciones, un elemento con el que no contaba el primer G Watch.

Aunque sin duda uno de sus puntos fuertes es la pantalla –de 1,3 pulgadas con una resolución de 320 x 320 píxeles–, no sólo por su forma redondeada, también por ser la primera de este tipo que utiliza la tecnología P-OLED.

Lo primero que llama la atención es su excelente nivel de contraste, que facilita su visión en exteriores con mucha iluminación, algo que con la pantalla LCD del LG Watch era casi imposible. Con sus 300 NIT de brillo las sensaciones son buenas, aunque no pudimos hacer la prueba fuera de las paredes de IFA 2014.

LG G Watch R

Gracias a la tecnología OLED, su consumo energético es mucho menor, ya que los píxeles genera su propia luz y se activan de forma individual, por lo que no es necesaria una fuente de iluminación constante como en las pantalla LCD. De hecho, el propio fabricante recomienda utilizar esferas donde el color negro sea el predominante para reducir el energético.

La batería tiene una capacidad de 410 mAh, lo que unido a la tecnología P-OLED podría permitir, siempre según el fabricante, hasta los dos días de uso ininterrumpido. Aunque éste es un aspecto que pongo totalmente en cuarentena hasta que podamos realizar una prueba de campo con él.

En su interior esconde un procesador Qualcomm Snapdragon 400 a 1,2 GHz con 512 MB de RAM y 4 GB de almacenamiento, además de conectividad Bluetooth Low Energy y WiFi. Todo comandado por la última versión de Android Wear.

LG G Watch R

La respuesta de la pantalla es excelente, instantánea y sin ningún tipo de delay o error. La corona, además de aumentar su similitudes con un reloj convencional, permite activar la pantalla y, lo más importante, encenderlo en caso de tenerlo totalmente apagado. Algo que aunque parezca una tontería no era posible en la anterior versión en la que estábamos obligados a conectarlo a la fuente de alimentación para sacarlo de su letargo.

El LG G Watch R saldrá a la venta el próximo mes de octubre y todavía no tiene precio oficial, aunque todo indica que podría rondar los 299 euros.

En definitiva, y a falta de pruebas más concisas, el LG Watch R es un paso adelante en el mundo de los smartwatch, ya que que además de mejorar de forma notable en su diseño, añade avances interesantes como la pantalla P-OLED –que mejora la visualización en exteriores y la autonomía de la batería– y el sensor biométrico. 

ifa 2014