Voltera V-One, la impresora 3D de circuitos integrados

Voltera V-One, la impresora 3D de circuitos electrónicos

Un equipo de cuatro estudiantes de ingeniería de la Universidad de Waterloo han obtenido el primer premio en el James Dyson Award 2015 por su proyecto Voltera V-One, una impresora 3D de circuitos integrados.

El cofundador de Voltera, James Pickard, defiende que su invento resolverá las necesidades de muchos desarrolladores e ingenieros. “Enviamos un diseño a la fábrica y esperamos dos semanas a la entrega solo para descubrir que hay un error” dice Pickard.

Con una tecnología similar a la de las impresoras 3D, el V-One utiliza un cabezal mecánico para imprimir los patrones y diseños en la placa con dos capas de tintas conductoras y aislantes. El resultado es un circuito totalmente funcional impreso a partir de un archivo de imagen en 2D, “si necesitas una placa personalizada, basta con pulsar el botón de imprimir”.

El prototipo de Voltera se abrió camino a principios de año con una exitosa campaña de Kickstarter con la que lograron medio millón de dólares de financiación inicial. James Dyson, el hombre detrás de la fundación que respalda el premio, se muestra impresionado por el producto desarrollado por estos cuatro estudiantes.

La impresora “hace que los prototipos electrónicos sean más accesibles a los estudiantes y a las pequeñas empresas” dice Dyson, “también tiene potencial para inspirar a futuros ingenieros”.

Inventos absurdos que hicieron millonarios a sus dueños

V-One se ha impuesto sobre otros 20 candidatos del James Dyson Award, ingenieros y diseñadores de todo el mundo que presentaron sus productos: un tanque de buceo para novatos, una cuchara que anula los temblores de las personas mayores al comer, una impresora que funciona con carne de insectos...

El equipo de Voltera se ha llevado el prestigio del primer lugar y un premio de 30.000 libras. Esta victoria, junto a los 500.000 dólares de Kickstarter, refuerza más la continuidad de V-One. “Nuestras piezas se fabrican en China y estamos haciendo pruebas en nuestra oficina y en la línea de montaje en Canadá” dijo el co-fundador Jesús Zozaya en un comunicado. “El premio de 30.000 libras nos ayudará a aumentar la producción”.

Cuando empezamos [...] muchos expertos nos dijeron que nuestro proyecto era demasiado ambicioso y que era imposible crear una herramienta que produjese prototipos de circuitos con efectividad” añadió Alroy Almeida, otro de los co-fundadores. Ahora parece que estos cuatro estudiantes de ingeniería han logrado el reto y que esta impresora 3D de ciruitos electrónicos tiene un gran futuro por delante.

Fuente:[cnet]