Televisores 4K: todavía más resolución

Sony XBR-84X900

El autor que firma estas letras, todavía recuerda la cara de sorpresa que se le quedó la primera vez que disfrutó de la calidad de imagen que ofrecía el Laserdisc. También me impresionó lo sorprendentemente bien que se veían las películas en DVD, tras años  disfrutando la calidad de VHS. Después vinieron Blu-ray y HD-DVD (todavía tengo un reproductor de este formato en casa) con las pantallas FullHD... y ahí estaba yo, tan cómodo y pensando que este formato ya era para toda la vida, cuando hace algún tiempo me hablan, por primera vez, del formato 4K. A mí, que soy del castizo barrio de Chamberí desde que mis padres eran novios, eso me sonaba a la abreviatura para Whatsapp de Cuatro Caminos, popular plaza madrileña. Pero no, resulta que la evolución sigue, y lo que hasta ahora era el tope de gama de calidad, pronto pasará a ser la mitad del tope de calidad.

¿Qué es 4K?

En realidad, lo primero que hay que aclarar es que 4K no se refiere a un único estándar. En realidad, nació como etiqueta genérica para denominar todos los sistemas cuya resolución horizontal rondaba los 4.000 puntos. Dentro de los mismos, el que más ha destacado el estándar 4K UHD (Ultra High Definiton), que como ya te hemos comentado anteriormente, multiplica por dos la resolución FullHD (1.920 por 1.080 puntos), ofreciendo 3.840 por 2.160 puntos. Esto, en principio, ya supone un claro aumento de la calidad de imagen, pero dicha mejora está siendo aprovechada por los fabricantes, de manera especial, en todo lo referido a imagen 3D. Y es que dicha resolución permite mejorar ostensiblemente la calidad de la imagen trisimensional sin necesidad de utilizar gafas. Sí, has leído bien: combinando dicha resolución con un conjunto de tecnologías en el televisor, éste es capaz de detectar tu posición y generar la imagen, de manera que en realidad sean dos distintas, una para cada ojo (al fin y al cabo, eso es lo mismo que hacen las gafas). Y quizá suene a ciencia ficción, pero PanasonicPhilips, SonyToshiba ya han mostrado modelos de televisores compatibles con este sistema. Y no, tranquilo, esto no limita el disfrute del contenido en 3D a una persona en cada momento. Según afirman sus fabricantes, las pantallas son capaces de detectar a varias personas y hacer que, de manera simultánea, cada uno vea el conjunto de dos imágenes, personalizado para su posición concreta.

A mí, personalmente, estas cosas no me dejan indiferente, sobre todo por ser propuestas que rompen un modelo más que establecido (el de las gafas) y buscan alternativas que, como mínimo, sorprendan. En cualquier caso, resulta que ya hay empresas trabajando en 8K (sí, 4K multiplicado por dos), así que quizá espere a que haya pantallas con 14 o 15 dimensiones antes de cambiar de tele.