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Salir de Internet, ¿para siempre?

Salir de Internet, ¿para siempre?

04/01/2013 - 12:50

La necesidad de borrar el rastro de una persona en Internet ha hecho surgir un concepto con el ningún legislador había tenido que enfrentarse: el derecho al olvido. No es un derecho regulado como tal, sino una nueva necesidad que empieza a ser demandada en las sociedades modernas.

Sobra decir que la facilidad con la que hoy en día es posible publicar un vídeo o una fotografía en Internet, o que lo haga otra persona en tu nombre, sin contar con tu autorización, es tan grande que, a veces, casi responde a un impulso. Una tarea inofensiva, como enviar por email la última foto de los niños a los abuelos, se convierte en una cuestión delicada cuando se opta por utilizar las redes sociales: una red de usuarios hiperactiva y espontánea a la hora de compartir las experiencias, pero también mucho menos cauta a la hora de establecer con quién y qué tipos de datos comparten.

YouTube permite difunimar las caras de las personas que aparecen en los vídeos para proteger su identidad.
YouTube permite difimunar las caras de los vídeos para proteger la privacidad de las personas
o menores que pueden aparecer en ellos.

Borrar una foto o un comentario de Internet

En los últimos años, la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) se ha endurecido con sanciones y medidas exigidas tanto a entidades privadas como públicas a la hora de garantizar la privacidad de los datos personales a los que tienen acceso. Sin embargo, esta medida no es suficiente ya que muchos servicios de Internet, a través de los cuales se recopila esta información, como Facebook o Google, tienen su sede jurídica fuera de España. Para Manuel Moreno, Director de la empresa Bórrame.es, especializada en el borrado de huellas digitales en Internet, “la mayor dificultad se centra en empresas americanas, especialmente Google, quién aún teniendo una sede en España, alega que no tiene porqué cumplir con las Leyes Españolas o Europeas. Señala como uno de los orígenes de las reclamaciones la propia búsqueda del propio afectado al “Googlearse”, es decir, buscar su nombre en la red. Por ejemplo, si trata de encontrar trabajo, tener una buena “imagen” digital se puede convertir en un factor imprescindible. Es entonces cuando se hace necesario borrar comentarios hechos por el propio usuario en blogs, redes sociales o publicaciones de terceros como, por ejemplo, listas de morosos cuya deuda puede estar saldada o publicaciones del BOE. Las reclamaciones por suplantación de identidad en las redes sociales y las difamaciones constituyen también un importante foco de demandas. En todos estos casos, es importante que sepas que tienes derecho a pedir que se cancelen tus datos personales en Internet.

España es el país con mayor número de peticiones de retirada de contenidos a Google.
España es el país con mayor número de peticiones de retirada de contenidos a Google.

Salir de las redes sociales

La teoría, tal y como te la hemos contado hasta ahora, parece indicar que salir de Internet es una tarea fácil. Sin embargo, aunque muchos servicios aportan herramientas desde donde, aparentemente, es posible cancelarlos, como es el caso de Facebook o Google, la realidad muestra otra cara realmente distinta.

Samuel Parra, director de ePrivacidad, coincide en que uno de los mayores problemas lo encuentran con Google. De hecho, a pesar de que la Agencia Española de Protección de Datos ha dicho que le es de aplicación nuestra normativa, se niega a cumplir sus resoluciones. Tampoco atiende peticiones de particulares que pueden verse afectados por los resultados del buscador. Hasta tal punto, señala, que “da la sensación de que estas grandes corporaciones se encuentran por encima de toda regulación y pueden hacer y deshacer a su antojo sin que ello tenga consecuencia alguna”.

Los pasos para ejercer el denominado derecho al olvido pasan por una primera petición a los responsables del sitio donde se ha publicado el contenido para que eliminen los datos. En el caso de no obtener respuesta o de que esta sea negativa, la segunda acción que se puede llevar a cabo es una denuncia ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), quien puede interferir por el afectado y solicitar al servicio que retire el contenido o fijar una sanción. Además, existen empresas dedicadas a poner en marcha el proceso para borrar los datos. Algunas las hemos citado en este artículo: Bórrame.es, Eprivacidad, Salir de Internet, y Netclean4.me. A través de ellas, el usuario que considera lesionados sus derechos, puede abrir una vía para pedir la retirada de estos contenidos.

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